VANCOUVER -- México entrena en casa de cristal. Sin misterios, sin secretos y Juan Carlos Osorio tendió la ropa a la vista de los medios y los aficionados.
El técnico colombiano abrió las puertas del laboratorio. Y experimentó. Mezcló jugadores y observó reacciones. Alzó la voz, dictó órdenes, aplaudió jugadas y reprochó decisiones en el predio del Estadio Swangaard en Burnaby, alguna vez sede de los WhiteCaps.
Desde afuera, parecería que Osorio montó un espectáculo para traumatizar al adversario. Si Canadá tuvo o hubiera tenido algún espía, habría salido con más dudas de las que llegó.
Porque Osorio distribuyó camisetas. Y de una jugada a otra, desnudaba al titular y lo investía de suplente. O al marcador de punta lo corría de central, y al extremo le pedía recorridos internos. Y esto iba dejando dos detalles.
1. Los jugadores no rezongaban. Acaso se miraban entre sí, y por ahí alguno se encogió de hombros, o como el momento en que Paul Aguilar quedó pasmado al ser relevado.
Pero la disposición, más que sumisión, era absoluta. Y el contraste: seriedad y concentración en los momentos incisivos, y tiempo para bromas y retos personales.
2. Osorio respeta lo que consigna en su texto “La Libreta de Juan Carlos Osorio”. Los ensayos no son ni obsesiones ni terquedades, ni las repeticiones son agobiantes.
Y en especial un detalle: la pelota podía estar en la salida del fondo, pero el entrenador colombiano le daba la espalda a la acción y se concentraba en lo que hacían su balón y sus hombres de ataque.
Ante la congregación de aficionados y medios, también iba Osorio al diálogo en corto. Esas indicaciones que deben mantenerse en la caja de caudales de la confidencia.
LA MEDULAR…
Y Osorio fue probando a Rafa Márquez de medio escudo, donde parece que jugará ante Canadá este viernes, sobre todo porque ofrece seguridad al fondo en la salida, por la pausa o el latigazo, y porque al frente, los jugadores ocupaban otros sitios, si la salida era por los costados.
Y tiene ya su espina dorsal definida: Alfredo Talavera, Héctor Moreno, seguro con la alianza de Paul Aguilar y Miguel Layún; en media cancha Márquez o Molina deberán dar sostén a Andrés Guardado y Héctor Herrera, mientras que al frente se complacía con una larga sonrisa con ‘Chicharito’ y ‘Tecatito’ Corona.
Las interrogantes quedan ahí: Araujo o Márquez; o Araujo o Reyes en el fondo. Y si juegan Márquez y Moreno en defensa, Jesús Molina al medio.
Osorio rompía las reglas de los tahúres: jugó 90 minutos con las cartas abiertas sobre la mesa impecable del Swangaard. Daba indicaciones a Pizarro y a Orbelín, y de repente, Miguel Layún era reacomodado.
¿LOZANO O AQUINO…?
Pero en especial hizo un trabajo que llenó de dudas… y de ilusiones, especialmente a los involucrados. En un reajuste colocó a ‘Tecatito’ Corona, ‘Chicharito’ y al ‘Chucky’ Lozano, y Javier Aquino fue a batallar con el supuesto equipo suplente.
Con Hirving, encontró de repente un trato casi telepático con ‘Chicharito’ y con ‘Tecatito’, en jugadas elaboradas, y hasta en cruces en el área. Lozano le ofrecía algo más que el desborde de Aquino.
Precipitadamente en las conclusiones, México podría jugar con Talavera, Aguilar, Araujo, Moreno, Layún, Herrera, Márquez, Guardado, ‘Tecatito’, ‘Chicharito’ y Lozano.
Como detalles aparte, un momento particular del entrenamiento. De tensa calma y silencio. Un balón dividido y con lealtad, pero dureza, van ‘Chicharito’ y el ‘Conejito’ Brizuela por el balón. En el silencio, el sonido seco del impacto generó ansiedad. Se pusieron de pie, se dieron la mano los jugadores, pero Hernández hacía flexiones y gesto de dolor. Segundos después el trago amargo resbaló por los gaznates.
SUS RESPUESTAS…
Respecto a esa diversidad de ensayos y ubicación de sus jugadores, Osorio explicó que trata de agotar en cada práctica las posibilidades de observar a cada jugador.
“Siempre tratamos de entrenar diversas posibilidades y alternativas, de esa manera ensayar con diversas formaciones o alineaciones. Vamos a presentar un equipo competitivo con grandes posibilidades contra un gran rival como es Canadá”.
Y agregó que: “Rafa (Márquez) tiene posibilidad de competir por el puesto (en media cancha) con jugadores como Diego Reyes, (Jesús) Molina, (Héctor) Herrera y (Andrés) Guardado”.
Y por supuesto se remitió a la colocación de Miguel Layún, que parece regresará como lateral por izquierda.
“Los primeros 20 minutos jugó en esa posición, después lo cambiamos a su posición natural para él, y en cualquiera de las dos posiciones puede rendir ser influyente para nosotros”.
Una centena de seguidores siguió el entrenamiento del Tri, y al final algunos de ellos lograron acercarse para tomarse fotografías o conseguir autógrafos de los seleccionados.
Hoy México trabajará a puerta cerrada y originalmente no habrá acceso a los medios, pero podría modificarse este miércoles.
El ‘Tri’ reconocerá la cancha del BC Place este jueves, en espera de comprobar que no habrá desventajas de ningún tipo con el césped artificial de segunda generación.
