El rosarino fue amonestado en el empate 2-2 ante FC Cincinnati del miércoles.
Lionel Messi vio su quinta amarilla en la temporada de Major League Soccer (MLS) en el empate 2-2 de Inter Miami ante FC Cincinnati del miércoles, pero no está suspendido para el próximo compromiso de su club, este domingo frente a New England Revolution.
Según explicitan las reglas de la liga, un futbolista puede "automáticamente reducir su acumulación de tarjetas amarillas en una amonestación cada vez que juegue cinco partidos consecutivos sin ser amonestado, expulsado o disciplinado en dichos partidos", en lo que llama el "incentivo de la buena conducta", que puede ser aplicado un máximo de tres veces a lo largo de la temporada regular.
Las amarillas de Messi llegaron en las fechas 8, 11, 20, 31 y 33 del campeonato estadounidense, con lo cual en dos ocasiones pasaron más de cinco encuentros entre apercibimientos. De este modo, aunque las amonestaciones permanecen en el registro disciplinario del rosarino, ya no cuentan de cara a una posible suspensión.
Por su parte, Kily González, entrenador de un Inter Miami que marcha tercero en la Conferencia Este con solo dos puntos menos que los Revs, aseguró que su equipo "ya no tiene margen de error" para dejarse puntos en los últimos dos partidos de la etapa inicial de la MLS, a medida que busca cerrarla dentro de los puestos que aseguran la clasificación a la Concacaf Champions Cup.
"Estoy convencido de que la frustración que sentimos, al igual que después del partido anterior, debe hacernos más fuertes, porque ya no tenemos ningún margen de error. Necesitamos darnos cuenta de que somos un club que tiene que dar un paso adelante, tomar riesgos, tener personalidad y jugar al fútbol sin miedo a cometer errores", aseguró el técnico tras el empate ante Cincinnati.
Ambos clubes ya aseguraron su lugar en los playoffs de la MLS, pero no así la clasificación al torneo continental, para el cual acceden los campeones de la MLS Cup, la Leagues Cup, el Supporters' Shield y las Conferencias Este y Oeste. Dado que Nashville, líder del Este, ya se aseguró el Supporters' Shield como el equipo que más puntos acumuló en la temporada regular, el segundo puesto en la conferencia otorgará un lugar en la ConcaChampions.
