Carlos Mora y Darryl Araya reflejan el pensamiento de una nueva camada de futbolistas que busca aprovechar las oportunidades en la tricolor
La Selección Nacional ha vivido días complicados.
Las desconvocatorias de Alejandro Bran, Kenneth Vargas y Warren Madrigal por temas disciplinarios, sumadas a la salida de Álvaro Zamora de la concentración por motivos personales, provocaron que nuevamente el foco se alejara del fútbol.
Sin embargo, dentro del camerino existe otro discurso.
Uno mucho más enfocado en aprovechar las oportunidades.
Y ahí aparecen nombres como Darryl Araya y Carlos Mora.
Dos futbolistas de perfiles distintos, pero con una visión muy parecida sobre lo que representa vestir la camiseta de la Selección Nacional.
"Siempre he pensado que la vida es de oportunidades. Entonces hay que aprovecharlas. Ahorita para nadie es un secreto que estamos pasando por momentos complicados acá, pero hay una oportunidad, entonces mientras haya oportunidades hay que aprovecharlas", aseguró Araya.
La frase no pasó desapercibida.
Porque llega en medio de una convocatoria donde varios futbolistas perdieron su espacio dentro del grupo y otros encontraron una puerta abierta para demostrar que pueden formar parte del nuevo proceso que lidera Fernando Batista.
Araya entiende perfectamente el momento.
Sabe que representar al país implica mucho más que jugar bien al fútbol.
"Para uno siempre va a ser un orgullo representar al país. Uno sabe que tiene que darlo todo porque estamos expuestos ante todo el país. Si usted no lo da todo y no se esfuerza, creo que no sería un tico", afirmó.
El lateral del Herediano también reveló uno de los mensajes que más le repite Batista durante los entrenamientos.
"El profe me dice que vaya sin miedo. Que me atreva. Yo trato de hacerlo, obviamente cuidando un poco porque son potencias, pero él me pide que juegue con confianza".
Ese atrevimiento fue precisamente una de las cosas que más llamó la atención durante el partido ante Colombia.
Araya rompió líneas, se proyectó al ataque y mostró personalidad pese a enfrentarse a futbolistas de talla mundial.
Ahora tendrá otro examen todavía más exigente.
"Es un partido muy bonito. Estamos hablando de jugadores que uno pasa viendo en Champions y en Premier League. También le permite a uno darse cuenta dónde está realmente y si puede competir a ese nivel", comentó.
La misma ilusión transmite Carlos Mora.
El campeón del fútbol rumano llega a esta convocatoria en uno de los mejores momentos de su carrera y con una madurez que él mismo reconoce haber desarrollado gracias a sus experiencias en Europa.
"Muy orgulloso y muy feliz. Venir a la Selección es lo que todo el mundo quiere. Creo que parte de los logros que he conseguido allá también tienen que ver con lo que he hecho aquí en la Selección", explicó.
Mora incluso reconoce que ahora asume un rol diferente dentro del grupo.
"Uno va tomando más madurez conforme vive experiencias. Siempre trato de hablar con los más jóvenes, de aconsejarlos. Los consejos que me dieron a mí cuando empezaba trato de transmitirlos ahora".
Para el atacante, el grupo actual tiene una misión muy clara.
Construir una base sólida para el futuro.
"Hay un grupo muy joven y es importante hacer esto para ir formando una base para lo que viene. Estamos en un cambio importante y tenemos que trabajar todos los aspectos para construir algo sólido".
Mora tampoco compra el discurso que anticipa una goleada frente a Inglaterra.
"No pensamos en eso. Nosotros vamos a trabajar para ganar el partido. Sea Inglaterra o cualquier selección. Vamos a competir".
Esa mentalidad es precisamente la que Batista intenta instalar en una Selección que atraviesa uno de los procesos de renovación más profundos de los últimos años.
