Diego Monarriz, entrenador argentino de Danubio, valoró un importante gesto que tuvo Flavio Perchman, vicepresidente de Nacional, y expresó: “Es lindo cuando esas cosas pasan”.
En Minuto 1 (Carve Deportiva), Monarriz habló este jueves sobre la incorporación de Iván Rossi, mediocampista que finalmente este miércoles firmó contrato con el equipo franjeado.
“Lo de Rossi fue una situación que se nos dio. Él había renovado con Juventud, y nunca habíamos hablado con Iván. Siempre fue un jugador que quise, pero se nos hacía imposible traerlo, así que nunca habíamos avanzado. Se generó algo en Juventud, como puede pasar en cualquier lado, me comentó la situación y la novela terminó de diez puntos”, relató el argentino.
En las últimas jornadas se llegó a especular la posibilidad de que Rossi firmase en Nacional, tras la partida de Christian Oliva a Santos de Brasil.
Monarriz dijo cuando se le preguntó si temió ‘perder’ a Rossi: “Sí, no voy a mentir. Cuando sabemos que viene un equipo grande a buscarlo y la realidad es que hay un montón de situaciones que pueden pasar… Uno dice ‘lo perdés’ cuando ya lo tenías en la mano prácticamente. Pero, por lo que me enteré, hubo un gran gesto de Flavio Perchman, que llamó al presidente (Tabaré Fierro) y le dijo que de ninguna manera le iba a sacar a un futbolista que estaba entrenando”.
“Eso no pasa todos los días. Tabaré había pensado que se pudría todo; pero Perchman le dijo que se quede tranquilo, que no se iba a meter en el medio cuando un futbolista ya había empezado a entrenar con nosotros, que él no le iba a hacer eso a Danubio. Es lindo cuando esas cosas pasan; en un mundo carroñero que se actúe de esta manera es sorprendente. Los grandes tienen todas las armas para poder sacarte a un jugador”, subrayó el entrenador argentino.
El DT de Danubio indicó sobre el jugador que ya dirigió en Juventud de Las Piedras: “A Iván lo considero un futbolista de una jerarquía total. Me gusta que la pelota salga limpia siempre en el primer pase y confió en lo que es él, entiende el juego de primera, con cualquier entrenador”.
Y contó qué hubiera hecho si Rossi se hubiera ido a Nacional: “Las decisiones son particulares. Lo más que me hubiese dolido es que él había venido a entrenar con nosotros, que le habíamos abierto las puertas, se lo hubiera dicho la cara. A mí siempre lo que me dejó tranquilo es que él quería jugar en Danubio, pero había cosas que no dependían de él. No me iba a quedar callado, aunque la relación siguiera”.
