Universitario encaró la temporada 2026 como una de las más ilusionantes de su historia y ya solo el primer semestre debe haber sido uno de los más decepcionantes en el presente milenio.
La 'U' consiguió su anhelado tricampeonato en octubre pasado y tuvo más tiempo que todos sus rivales para armar el gran equipo que debía conformar en busca de conseguir un inédito tetracampeonato.
Posteriormente a la consagración de la Liga 1 2025, Álvaro Barco anunció que Jorge Fossati seguiría en el cargo y que estaban próximos a comprar el pase de Jairo Vélez, gran figura en el Clausura. Pasaron las semanas y ninguna continuidad se cristalizó.
En el medio, Alianza Lima llegó a un acuerdo con Vélez y le arrebató el fichaje a la 'U'. Fossati ya había dado indicios que no se sentía a gusto con el exdirector deportivo y su continuidad se entorpeció en medio de filtraciones de unas exigencias que Universitario no estaba dispuesto a cumplir.
Jorge Fossati acabó dejando el club y Álvaro Barco contrató el técnico que ya tenía mapeado desde hace tiempo: Javier Rabanal, reciente campeón de la liga ecuatoriana con Independiente del Valle.
Un director deportivo está para decidir y Barco consideró que lo mejor para la 'U' era alejarse de Fossati y entregarse a la idea de Rabanal. El tema es que no supo potenciar a un equipo que necesitaba reforzarse para adecuarse al modelo de juego del DT español.
Tal cual tenía trabajada la llegada de Rabanal, el exdirector deportivo de la 'U' ya tenía avanzadas las llegadas de Caín Fara, Lisandro Alzugaray y Héctor Fertoli. Y justamente ese fue un punto de discusión con Fossati, la elección de los fichajes. Ya luego Rabanal sugirió a Miguel Silveira y Sekou Gassama, el nuevo goleador extranjero que no dio la talla.
Si para el Clausura 2025, Universitario se potenció con las llegadas de Anderson Santamaría y Jesús Castillo, fichajes hechos por el exadministrador Jean Ferrari, de los fichajes extranjeros apenas destacó Fara y en algunos momentos, Alzugaray.
Javier Rabanal arrancó su ciclo elogiando y respetando la titularidad de los tricampeones, con la goleada por 3-0 a la U de Chile en la Noche Crema como espejismo. En la competencia oficial, los rendimientos fueron más discretos y empezaron las declaraciones desafortunadas que malograron su relación con el plantel.
Con el transcurso de los partidos se hizo evidente que Rabanal no se sentía cómodo con el 3-5-2, pero nunca llegó a cambiar hacia un dibujo con el que cazaba mejor su idea de juego. El triunfo en clásico ante Alianza y el empate ante Tolima en Colombia le dieron una vida extra, pero las derrotas ante Coquimbo y Melgar provocaron su salida del club.
Asumió Jorge Araujo, que empezó su ciclo goleando a Deportivo Garcilaso y ganándole a un Nacional de Uruguay que se quedó con 10 jugadores desde los 35'. El equipo no mejoró con los partidos y el interinato se extendió más de lo que se debía, escapándose el Apertura en medio de todo.
Llegó Héctor Cúper, que rescató un meritorio empate ante Nacional en Uruguay, pero luego no le pudo ganar a Tolima en el Monumental y Universitario se quedó fuera de todo torneo internacional en este 2026.
Los culpables del crítico momento de Universitario se llaman Álvaro Barco y Franco Velazco, exdirector deportivo y administrador del club, respectivamente. Los dos se coinciden en algo: cada uno quiso diferenciarse de su antecesor y sus decisiones llevaron a la 'U' a alejarse, por ahora, del anhelado tetracampeonato.
Barco no quiso seguir con Fossati, pero trajo a un DT con apenas experiencia en Primera y nula experiencia en un club grande. Y la presión se lo llevó por encima. Además, no supo reforzar a un plantel que necesitaba reforzarse para jugar a lo que quería Rabanal. En el medio, dejó escapar a Jairo Vélez, que había sido clave para ganar el Clausura, y no solo no retuvo a Rodrigo Ureña, sino que no le trajo un reemplazante.
Velazco no contrató a Barco, lo heredó de la gestión anterior, pero decidió aceptar cada decisión cuestionable del exdirector deportivo: desde dejar ir a figuras claves, contratar un DT que no estaba capacitado para dirigir a la 'U' y sumar refuerzos que no reforzaron al equipo. Si aquello no fuese poco, el administrador de Universitario no tiene autocrítica, suele hacerle caso al clamor en las redes sociales (como cesar a Barco) y tuvo unas desafortunadas declaraciones en las que prácticamente afirmaba que la 'U' no podía salir campeón todos los años. Y aunque después salió a aclarar sus dichos, sus acciones y las que avaló confirmaron lo que realmente pensaba.
¿Y ahora qué viene para la 'U'?
Sumar ahora sí refuerzos para que Héctor Cúper pueda conformar un equipo fiable y avasallador en busca de llevarse el Clausura y así tentar la posibilidad de lograr el tetracampeonato. Ahora sí Universitario deberá romper el chanchito y sin la inyección económica que hubiese supuesto clasificar a los octavos de final de la CONMEBOL Libertadores.
