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Un Mundial cada dos años parece poco probable, pero así podría verse con algunas concesiones

El lunes en la cumbre global de miembros de la FIFA, el presidente Gianni Infantino reveló que celebrar el Mundial de fútbol cada dos años seguramente supondría un aumento de 4400 millones de dólares para la FIFA (un aumento que rondaría el 60 por ciento) en un ciclo de cuatro años comparado con el formato cuatrienal actual. Dijo que probablemente tenga suficiente apoyo de los miembros para aprobarlo ahora, pero que haría más consultas en un intento de llevar a cabo reformas más generales y holísticas.

Muchas partes interesadas --entre ellas federaciones como la UEFA y la CONMEBOL, organizaciones como la World Association of Professional Football Leagues y FIFPRO, además de clubes y federaciones mayormente europeos y sudamericanos-- se oponen a la idea, y algunos han llevado a cabo estudios propios que revelan que celebrar el Mundial cada dos años sería perjudicial en términos financieros.

Entonces, ¿qué está pasando aquí? ¿Realmente se viene un Mundial cada dos años? Aquí respondemos algunas preguntas frecuentes sobre el tema para ayudarte a encontrarle sentido.

P: Si Infantino está tan seguro de tener el apoyo de la mayoría de los miembros de la FIFA para el Mundial bienal, ¿por qué no pidió una votación?

R: Bueno, dijo "probablemente", así que tal vez no esté 100 por ciento seguro. Siendo más realistas, sabe que aún tiene muchísima oposición, sobre todo de las partes más ricas e influyentes del mundo, empezando por la UEFA y sus miembros. Han circulado rumores de que la UEFA y la CONMEBOL podrían boicotear un Mundial bienal y, obviamente, sin ellos no recaudarán esos 4.400 millones de dólares extra.

P: ¿Por qué están tan en contra? ¿No quieren ganar más dinero?

R: Claro, pero también quieren ser ellos quienes distribuyan el dinero. Para empezar, celebrar el Mundial cada dos años implicaría pasar las competiciones continentales, como la Eurocopa y la Copa América, a años impares, lo que a su vez significa que habría un torneo importante cada verano. Como el Mundial es el evento más importante y el dinero de los patrocinadores y de los derechos de transmisión es limitado, un torneo bienal podría canibalizar ganancias que de lo contrario irían a las competencias continentales. Tal vez los 4400 millones de dólares adicionales (suponiendo que sea una proyección realista, las opiniones difieren) ayudarían a mitigar esto, pero hay que entender lo siguiente: si generas dinero con tu propio torneo, tú decides quién lo recibe. La FIFA organiza el Mundial. La FIFA decide.

Pero hay más. Un Mundial cada dos años también significaría redibujar el calendario de partidos internacionales, el documento maestro que determina cuándo se juega todo el fútbol, desde los torneos de clubes hasta los partidos internacionales. El calendario más reciente vence en 2024, de modo que las figuras de peso del fútbol tendrán que llegar a un nuevo acuerdo independientemente de lo que pase con el Mundial. Pero es un ecosistema delicado, equilibrar las necesidades de los clubes (que les pagan a los jugadores y generan la mayor parte de los ingresos) con las internacionales. Y todo esto en un momento que muchos, como FIFPRO, están advirtiendo que los grandes jugadores disputan demasiados partidos, corriendo riesgo de agotamiento y lesiones.

Todos quieren opinar, y comprometerse a un Mundial bienal significa acordonar otra gran porción del calendario.

P: Aun así, ¿Infantino no podría haberlo forzado si tiene los votos? ¿Y con eso hecho, encontrarle la vuelta al calendario maestro?

R: En teoría, sí, pero habría sido algo entre dictatorial e imprudente. La regla de la mayoría es fantástica, pero igualmente hay que proteger los derechos de la minoría. Siempre es mejor gobernar por consenso, de ser posible.

Además, la CONMEBOL, y sobre todo la UEFA, con el presidente Aleksander Ceferin, no sólo parecen decididos a frenar el plan de Infantino, sino que tienen mucho peso. Después de todo, la mayoría de las grandes estrellas del fútbol vienen de América del Sur o de Europa, y también es ahí donde se encuentran los clubes más grandes del mundo -- y los clubes, naturalmente, priorizan más el fútbol de clubes que el internacional. Europa y América del Sur han formado una fuerte alianza, al punto que es probable que los clubes sudamericanos eventualmente participen en la Liga de las Naciones de Europa (suponemos que cambiaría el nombre si se concreta).

Además, en este momento, luego de su exitosa lucha para frenar la Superliga, Ceferin tiene apoyo político entre los grandes clubes de Europa (al margen de los tres que emprendieron acciones legales contra la UEFA --Real Madrid, Barcelona y Juventus-- aunque ellos probablemente tampoco quieran más torneos internacionales).

P: Si ese es el caso, ¿por qué Infantino insiste con esto? ¿Sólo por dinero?

R: Seguro, pero eso no debería sorprender a nadie. Hace un tiempo escribí una columna sobre esto. FIFA quiere ganar más dinero, pero, una vez que lo hace, no es que se queda sentado sobre una pila de billetes. Redistribuye ese dinero entre sus 211 miembros alrededor del mundo. Cuanto más se redistribuye, más contentos están los miembros, y más probable es que reelijan al presidente de la FIFA.

La declaración de objetivos de la FIFA es desarrollar el deporte. Eso supone organización e infraestructura, que cuestan dinero. La mayoría de las federaciones de fútbol del mundo son mayoritariamente financiadas por la FIFA. Y el 90 por ciento de los ingresos de la FIFA proceden del Mundial de hombres. Así que la forma más sencilla de aumentar sus ingresos es exprimirle más dinero al Mundial cuatrienal, o bien celebrar el torneo con más frecuencia.

P: ¿Y qué sucede con los estudios independientes acerca del impacto económico que produciría un Mundial bienal? ¿Sabemos a ciencia cierta cuál sería el verdadero impacto?

R: La FIFA le encargó el tema a Nielsen, que fue el que presentó la cifra adicional de $4.4 mil millones si la Copa del Mundo pasase a ser bienal. También llegaron a la conclusión de que si cada confederación también llevaba adelante un torneo continental cada dos años (algunos, como la CONCACAF y la CAF de África ya tienen esa frecuencia), generarían unos $6.6 mil millones adicionales cada cuatro años. Y otro estudio de la FIFA, este llevado a cabo por un grupo llamado OpenEconomics, que se enfoca en el impacto macroeconómico, predice que el producto bruto doméstico mundial se elevaría en más de $180 mil millones y crearía alrededor de 2 millones de puestos de trabajo permanentes en 16 años con una Copa del Mundo cada dos años.

Suena bien, ¿no? Bueno, la UEFA también encargó un informe a una compañía llamada Oliver & Ohlbaum, que alega que cambiar el calendario internacional para acomodar una Copa del Mundo bienal les significaría a las federaciones europeas alrededor de $4 millones en pérdidas de ingresos. Además, el Foro de las Ligas Mundiales tiene su propio estudio que ha sido incluso más pesimista. Llevado a cabo por KPMG y Delta Partners, este estudio predice unos $9 mil millones en pérdidas de ganancias, ingresos por las entradas y acuerdos comerciales.

P: ¿Cómo puede ser que estos estudios sean tan diferentes en cuanto a sus predicciones?

R: En parte porque toman los datos con un criterio un poco diferente. El estudio de Nielsen encargado por la FIFA, por ejemplo, midió las ganancias de una Copa del Mundo bienal; el estudio de Oliver & Ohlbaum encargado por la UEFA apuntó al impacto que produciría sobre las asociaciones nacionales de Europa, no sólo un Mundial bienal sino también los cambios propuestos al calendario (necesarios para poder hacer el Mundial cada dos años); y el informe de las Ligas Mundiales, por su parte, se centró en el impacto en el fútbol de clubes y en las ligas domésticas.

Y, corriendo el riesgo de ser un poco cínicos, ya que cuando estos estudios se publican por lo general se resalta información que haga énfasis en lo que quiere demostrar el que haya solicitado el informe. Creo que se podría decir que una Copa del Mundo bienal generaría más dinero para la FIFA a expensas del fútbol europeo y las federaciones europeas.

Y luego está la cuestión, tal como lo he indicado anteriormente, de que no sólo se trata de ganar más dinero (considerando que en general se termina redistribuyendo), sino que se trata de la persona que lo terminaría redistribuyendo. Por lo que, aunque terminase recibiendo más dinero, dudo que la UEFA termine sintiéndose muy feliz con esto.

Habiendo dicho lo anterior, Infantino es demasiado inteligente como para disputar batallas que cree que no podrá ganar.

P: ¿Qué quieres decir con esto?

R: Bien, esa es una manera fácil que tiene él para reformular el debate. En esencia, decir que se trata de personas adineradas en Europa que no quieren repartir un poco de la gran cantidad de ganancias que reciben con el resto del mundo. Entonces, incluso si el Mundial bienal nunca llegase a materializarse, tendrías el apoyo de la mayor parte del planeta, porque al menos lo has intentado.

P: ¿Y cuál sería el resultado más probable?

R: No creo que terminemos con una Copa del Mundo bienal, pero quizá hay alguna clase de compromiso en el que todos den un paso atrás y sacrifiquen algo. Esos son los peligros de la democracia. Hay 211 naciones que son parte de la FIFA y, siendo realistas, más de la mitad sólo terminará experimentando un Mundial por la televisión. Al mismo tiempo, quizá las mismas tampoco existirían si no fuese por el financiamiento directo de la FIFA. Por lo que, obviamente, van a querer tener más oportunidades para clasificar e incluso la mayor cantidad de dinero que la FIFA pueda darles. De otra manera, puede que terminen votando a un presidente diferente.

Razón por la cual, la FIFA está decidida a aumentar las ganancias. Si no es por otro Mundial masculino, podría ser por medio de otra competencia, algo que también genere ganancias pero que no requiera un nuevo proceso de clasificación como la Copa del Mundo. Podría ser una renacida (y expandida) Copa Confederaciones, con lugares reservados para, digamos, el campeón reinante del mundo, la nación anfitriona del siguiente Mundial, los ganadores de las competencias continentales, los ganadores de la Liga de Naciones, y cualquier otro equipo que necesites para sumar, digamos, 16 equipos. Seguirías teniendo a los pesos pesados, pero una opción así sería más corta y menos disruptiva.

Creo que otra posibilidad sería un Mundial de Clubes cada cuatro años. Eso podría ser aún más lucrativo, incluso si los clubes quieren sus porcentajes. Y te preguntarías cómo se sentiría la UEFA teniendo en cuenta que sus clubes más importantes serían los que generarían los mejores ingresos y el mayor interés.

Igual de importante, sin embargo, es llegar a un acuerdo con respecto al calendario de los partidos internacionales. Aparenta haber un consenso generalizado para reducir el número de los recesos internacionales (mientras que serían más largos) pero hay que terminar de definir cuándo y cómo se los efectúa. Hay un punto clave en todo esto: si el fútbol mundial no llega a un acuerdo al menos entre 9 a 12 meses antes de que expire el actual acuerdo en junio de 2024, sería enormemente perjudicial financieramente hablando, ya que sería imposible planear, publicitar y vender los derechos comerciales.

Y si hay algo que siempre termina unificando a las máximas autoridades del fútbol es que no les gusta que les peguen donde más les duele… en la chequera.