Cada vez que Mbappé tocó la pelota, el galo fue silbado, incluso en sus intentos de ver portería.
El francés Kylian Mbappé vivió este jueves su primera pitada por parte de su afición en sus casi dos temporadas como jugador del Real Madrid. A pesar de ser el máximo goleador del equipo esta campaña, con 41 tantos, su viaje a Italia en pleno proceso de recuperación y su ausencia en el clásico no fue perdonada.
Silbidos desde que salió a calentar a la banda del Santiago Bernabéu. Volvió de lesión como suplente y disputó los últimos 20 minutos del partido.
Ya cuando entró al terreno de juego, el sentir de la afición del Real Madrid fue claro y se convirtió en el futbolista más señalado.
Cada vez que Mbappé tocó la pelota, el galo fue silbado, incluso en sus intentos de ver portería.
El viaje a Cerdeña (Italia) junto a su pareja, la actriz española Ester Expósito, en pleno proceso de recuperación de unas molestias musculares y su posterior ausencia en el clásico contra el Barcelona, a pesar de que dos días antes ya entrenó junto al resto de sus compañeros, provocaron que el estatus de Mbappé en la afición del Real Madrid cayera en picado y esta mostrase su malestar durante el partido ante el Oviedo.
