El homenaje de River y Peñarol a Antonio Alzamendi, ídolo de ambos clubes

El amistoso de pretemporada entre River Plate y Peñarol en el Campus de Maldonado contó con un momento emotivo: antes del inicio del partido, ambos clubes le rindieron homenaje a Antonio Alzamendi, figura emblemáticas de la historia de ambos clubes y referente indiscutido del fútbol uruguayo.

En el campo del juego del Estadio Domingo Burgueño Miguel, minutos antes del comienzo del partido, el Hormiga recibió la camiseta de ambos equipos y una plaqueta conmemorativa, recibiendo el cariño de los miles de hinchas que se acercaron a ver el partido de la serie Clásicos Sudamericanos.

"Siento emoción. Ver a Enzo (Francescoli), al Indio (Walter Olivera), al presidente de River (Stéfano Di Carlo), a toda la gente. Esto es un mimo más para uno de los tantos jugadores que logramos cosas para los clubes y para Uruguay más que nada. Esto está bárbaro", indicó Alzamendi en diálogo con ESPN, agradeciendo a quienes le rindieron tributo.

Y completó sobre lo que significan el Carbonero y el Millonario en su carrera: "Representan todo. Hay clubes que han pasado por mi vida, como Independiente, Sud América, Nacional, pero Peñarol fue el que me dio la gran posibilidad, porque venía como fracasado de México, y sin embargo confiaron en mí y salí campeón y goleador. Y después volví a River. Nunca pensé que esto me iba a suceder. Aparte soy hincha de Peñarol".

El exdelantero tuvo dos etapas en River: la primera entre 1982 y 1983, y la segunda, la más recordada, entre 1986 y 1988. En ese ciclo dorado, Alzamendi fue protagonista de uno de los períodos más exitosos del club, conquistando cuatro títulos, entre ellos el histórico tricampeonato compuesto por el torneo local, la Copa Libertadores 1986 y la Copa Intercontinental 1986.

Justamente en esta última competencia dejó una huella imborrable: el 14 de diciembre de 1986, en Japón, convirtió el único gol del triunfo 1-0 frente al Steaua Bucarest, que le permitió a River coronarse campeón del mundo. Tras una infracción sobre el Búfalo Funes, Norberto Alonso ejecutó rápido un tiro libre desde tres cuartos de cancha y habilitó a Alzamendi, quien definió en segunda instancia para escribir una de las páginas más gloriosas de la historia riverplatense.

El delantero también jugó en el Carbonero en 1985, ganando el Campeonato Uruguayo de ese año y siendo su máximo goleador, un par de temporadas después de vestir la camiseta de Nacional. No fueron muchos partidos (solo 19, con 15 festejos), pero alcanzó para dejar su marca y volver con otro status a Núñez, donde totalizó 45 goles en 107 partidos.

De este modo, el amistoso entre River y Peñarol no solo servirá como una nueva prueba de pretemporada para ambos equipos, sino también como el escenario ideal para rendir tributo a una leyenda charrúa.

Alzamendi: "Estoy feliz y emocionado"

En diálogo con SportsCenter, el Hormiga habló minutos antes del homenaje que le realizarán en Maldonado: "Estoy contento, feliz, emocionado. No me imagino más tarde, cuando esté lleno esto, pero Peñarol tuvo la gentileza de invitarme al partido y de hacerme un homenaje en conjunto con River".

"A mí me hablás de Peñarol y de River y me hablás de mi casa, yo le debo mucho al fútbol argentino, también a Independiente. Es un día muy especial para mí, y ver el estadio lleno, en este tipo de espectáculo que siempre le hace bien al fútbol", continuó en pleno césped del Campus.

Sobre su etapa en River, quien agradeció el cariño de los hinchas y a todos sus compañeros, expresó: "Siempre pienso en lo bien que me recibieron cuando llegué, en lo que fueron Hugo Santilli y ese grupo en mi vida, desde el Bambino hasta los jugadores, y estoy orgulloso de seguir teniendo un grupo, aunque solo nos pudimos juntar una vez. Ser campeón del mundo por única vez, ser campeón de América por primera vez... es lo mejor".

El recuerdo del gol en la Intercontinental con pase del Beto Alonso: "Con el Beto era como con Bochini: nos mirábamos y sabíamos las cosas. Cuando yo veo que Gordillo le tira la pelota, veo que el Beto pone la pelota en el piso y me mira... Yo estaba lejos, pero ya me había perfilado y me la tira entre los dos zagueros y le pego al primer palo, porque el arquero era alto y se me había volcado para ahí. Le pego, achico el pie para pegarle al primer palo, pega en el palo, recorre al arquero y le pego de cabeza. Hablar del Beto es hablar de Messi, de Maradona... Fueron grandes. El Bocha lo mismo. Son épocas, pero el Beto aparte era un compañero sensacional, un tipo que me ayudó mucho en River, como Ruggeri, el Negro Enrique. Yo pensé en Paco Casal, en mis padres y en Hugo Santilli, que fue el que se la jugó para que yo estuviera en River, porque yo tenía una lesión, y en ese momento te acordás de esas cosas, además de la alegría que tengo hoy día, porque la gente te lo hace ver"

El presente de River y la banca a Gallardo: "Son etapas, yo siempre digo que cuando se sale campeón de todo, la bajada está. Venden jugadores... Creo que Gallardo va a encontrar la solución, están contratando buenos jugadores y después depende de ellos, de los jugadores. Vos podés tener un pensamiento como técnico, capaz que le podés errar, pero la calidad de los jugadores es fundamental. En River hay que venir a ganar campeonatos. No siempre se gana, pero por lo menos estar siempre arriba y ganarlos. Boca se está reforzando, Peñarol y Nacional también, pero yo creo que Gallardo le va a encontrar la vuelta, no puede ser Dios y después el diablo. Creo que lo que él ganó, muy pocos lo ganaron. Y hay veces que se anda mal y los jugadores no rinden. Un goleador que trajiste no hizo goles y a veces no es la culpa del entrenador, o a veces sí, por el juego, pero los jugadores tampoco son máquinas y pasan esas cosas. La gente de River quiere ganar, el hincha quiere ganar, y en River si no sos campeón, no ganaste nada"