<
>

Las conclusiones de la primera doble fecha de Eliminatorias para Colombia

play
¿Qué opina Bolillo Gómez de la actuación de Colombia ante Chile? (3:10)

El técnico colombiano elogió el compromiso y las ganas de los jugadores por conseguir un buen resultado frente a La Roja. (3:10)

La Selección Colombia comenzó las Eliminatorias con una victoria como local frente a Venezuela y un empate de visitante contra Chile, dos resultados positivos que la dejan en el tercer puesto, detrás de Argentina y Brasil.

Desde lo numérico, la primera doble jornada dejó un dulce sabor para el equipo de Carlos Queiroz. Cuatro puntos de seis tras un rival siempre duro como la Vinotinto y un adversario directo como la Roja es un saldo para valorar. En unas Eliminatorias que se presumen muy disputadas, ganar en casa y empatar fuera es un negocio redondo.

La demostración de poder ofensivo es otra de las grandes virtudes que mostró el equipo. Con cinco tantos, fue el segundo más goleador de la doble fecha después de Brasil y dejó en claro que está en condiciones de lastimar en cualquier circunstancia: cuando juega bien, cuando lo hace mal, cuando tiene la posesión y cuando no la tiene. Colombia puede marcar porque tiene una gran cantidad de variantes y recursos en ataque.

Para un entrenador como Queiroz, que sabe proteger el arco propio y se ocupa del aspecto defensivo con obsesión, contar con jugadores finos de mitad de cancha hacia adelante es fundamental. Contra Venezuela, Luis Muriel, James Rodríguez y Duván Zapata formaron un trío lujoso y efectivo que no necesitó demasiado para golear. Ante Chile, apareció Jefferson Lerma por sorpresa ante y Falcao desde el banco. Sobran las posibilidades.

Todo indica que el cuerpo técnico ya encontró buena parte de su once ideal. La zaga central sigue firme, con Dávinson Sánchez y Yerry Mina, quien no pudo jugar en Santiago pero le dejó su lugar a un buen Jeison Murillo que tuvo pocos errores. En la lateral izquierdo, Johan Mojica sumó buenos minutos y su vocación ofensiva es un soplo de aire fresco para un equipo que estaba acostumbrado a jugar con un central en ese sitio. En la derecha hubo graves problemas por las lesiones, pero Santiago Arias y Stefan Medina son fijos y Cuadrado demostró que puede jugar allí, más allá del error en el segundo gol chileno.

En el centro del campo, a Queiroz lo seduce la dupla Wilmar Barrios-Lerma, que tiene el sacrificio y el trabajo defensivo que él considera necesario. Es cierto que el hombre de Zenit no jugó bien en Chile y por eso Colombia sufrió en la segunda mitad del primer tiempo. Será uno de los aspectos a resolver: cómo tapar los errores de Barrios en un mal día.

Cuadrado y James se entienden a la perfección y pueden formar una gran sociedad en el centro del campo. Con Juan Guillermo mirando un poco más hacia atrás y el cucuteño libre. En ataque, aprovechar el momento de Muriel-Duván es imprescindible. Si nada sucede, deberían mantenerse como titular con Falcao siempre al acecho desde el banco.

El camino a Qatar comenzó con buenas sensaciones, pese a que durante varios minutos contra Chile el equipo estuvo incómodo y desordenado. El penal y la lesión de Medina sacaron del eje al seleccionado, que deberá trabajar para no perder la calma en situaciones límite. Lo bueno es que se recuperó y en el segundo tiempo retomó el control del juego, algo que hizo durante los 90 minutos y sin despeinarse contra Venezuela.