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El año de Independiente del Valle: del sueño del triplete a su segundo título nacional 

Independiente del Valle API

Independiente del Valle cerró 2025 como el mejor equipo a nivel nacional, en un certamen en el que logró su segundo título de la Liga Ecuabet. El premio a la regularidad fue para los Rayados, que llegaron a los 82 puntos, 13 puntos más que el segundo, Liga de Quito.

El club optó por volver a la línea europea, con el entrenador español Javier Rabanal, tras el paso sin éxito del argentino Javier Gandolfi. Rabanal había estado un año con Independiente Juniors, filial del equipo, en el que pudo destacar en la Serie B.

El cambio costó en el inicio, pues el nuevo estilo no fue sencillo de adoptar. Sin embargo, de a poco surgieron resultados favorables, para conseguir un mejor rendimiento a nivel local.

En Libertadores, el equipo quedó en deuda, pues no pudo pasar a la siguiente fase y se tuvo que conformar con el tercer lugar. Desde ahí fue transferido a la CONMEBOL Sudamericana, con la intención de conseguir el tercer título en ese torneo.

El sueño del triplete, algo que sería histórico en Ecuador, arrancó con ilusión. Pretendían una nueva estrella internacional, además de seguir en la pelea en la Copa Ecuador y liderar con comodidad en la Liga Ecuabet.

En Sudamericana alcanzaron las semifinales, donde no pudieron ante el poderoso Atlético Mineiro. Después, en Copa Ecuador, también se quedaron en esa instancia, en la que fueron eliminados por Universidad Católica, que se quedó con el título después.

A los de Rabanal les quedó el título local. Llegaron con gran amplitud al hexagonal por el campeonato, en el que tarde o temprano festejarían con el trofeo. En parte del mismo se relajaron, pero ni así existió un equipo que pueda recortar la gran ventaja.

Otro año de salidas desde la cantera

La temporada, además del título conseguido, sostuvo a Independiente como la gran cantera de Ecuador y Sudamérica. Ahora ya vende directo a los grandes de Europa, sin necesidad de que sus jugadores hagan una parada en una liga menor.

El claro ejemplo quedó en evidencia en tres ventas, de jugadores que aún no debutan en el primer equipo y que no llegan a la mayoría de edad. La primera fue del defensa central Deinner Ordóñez, de 16 años, que en 2027 llegará a Chelsea.

Después fue el turno de los gemelos Holger y Edwin Quintero, que en el mismo año llegarán al otro club de Londres, Arsenal.

Hay otros en la mira de los grandes, pero este año representó un paso más para vender a los mejores prospectos a las grandes ligas europeas.