Cómo juega el Mineiro de Eduardo Domínguez y de qué debe cuidarse Boca

Atlético Mineiro será el rival de Boca en la final de la CONMEBOL Sudamericana. El equipo de Eduardo Domínguez combina desequilibrio por las bandas, movilidad en ataque y una propuesta que prioriza el orden defensivo. Sin embargo, su recorrido en el torneo también dejó expuestas algunas dificultades, especialmente cuando le toca jugar fuera de Belo Horizonte. El 21 de noviembre, en Barranquilla, tendrá una nueva prueba en una definición a partido único.

Las dos caras que mostró Mineiro en la Sudamericana

El recorrido del Galo en las últimas instancias del torneo mostró una diferencia marcada entre sus actuaciones como local y visitante. En octavos de final, venció 1-0 a Red Bull Bragantino fuera de casa y empató 2-2 en Brasil. En cuartos, perdió 2-0 ante Santos en Vila Belmiro, pero ganó 4-2 en la revancha y avanzó por penales. En semifinales, goleó 3-0 a Montevideo City Torque en la Arena MRV y cayó 2-0 en Uruguay, aunque conservó la ventaja global.

Mineiro encontró en su estadio el respaldo para resolver las series, pero lejos de su público le costó sostener el control y sufrió ante rivales que lo obligaron a defender cerca de su arco. La derrota ante Santos y la ajustada clasificación frente a Torque reflejan que puede perder solidez cuando no consigue imponer sus condiciones.

La impronta de Eduardo Domínguez

Desde su llegada en febrero, el entrenador argentino buscó darle al equipo una identidad propia, con prioridad en el orden colectivo y una propuesta más directa. Su Mineiro no necesita tener la pelota durante largos períodos para generar peligro: puede replegarse, cerrar espacios y acelerar cuando recupera la posesión.

El trabajo del 'Barba' también se refleja en la confianza que recuperaron algunos futbolistas, entre ellos Bernard, uno de los referentes ofensivos. El brasileño ganó protagonismo con el entrenador y se convirtió en el máximo goleador del equipo en la Sudamericana, con cinco tantos. La movilidad de los atacantes y la búsqueda de asociaciones rápidas son parte de una idea que intenta aprovechar las virtudes individuales sin descuidar el equilibrio.

El técnico, además, conoce bien a Boca: cuando dirigía a Estudiantes, lo eliminó en las semifinales de la Copa Argentina 2023 y de la Copa de la Liga 2024. Ahora buscará trasladar esa experiencia a una final internacional.

Cómo juega el equipo brasileño

El 4-2-3-1 fue una de las estructuras que Domínguez utilizó en las semifinales, con dos mediocampistas centrales y futbolistas ofensivos que se mueven por detrás del delantero. La idea consiste en ganar amplitud por los costados, buscar duelos individuales y acelerar cuando aparecen espacios en la defensa rival.

Tomás Cuello y Bernard son dos de las principales vías de desequilibrio. El primero aporta velocidad y desborde por la banda, mientras que el brasileño suele cerrarse para asociarse o buscar el remate. Reinier, por su parte, ofrece movilidad en el frente de ataque y capacidad para aprovechar las situaciones de gol.

Otro nombre importante es Renan Lodi, recordado por el gol de Di María en la final de la Copa América 2021, que se proyecta por la izquierda y suma profundidad. Sus avances permiten ensanchar la cancha y generar superioridad en campo contrario. Sin embargo, esas subidas también pueden dejar espacios a su espalda cuando el equipo pierde la pelota. Mineiro tiene recursos para atacar con rapidez, pero necesita que sus líneas se mantengan conectadas para no quedar expuesto.

Los jugadores a tener en cuenta

Además de Bernard, Cuello, Reinier y Renan Lodi, Boca deberá prestar atención a la situación del arco. La lesión de Everson abrió la puerta para Gabriel Delfim, quien fue decisivo en los cuartos de final ante Santos: atajó tres penales en la definición que le dio la clasificación al Galo. También tuvo intervenciones importantes en las semifinales, aunque mostró algunas dudas con los pies en la revancha ante Torque.

Everson se encuentra en recuperación de una fractura en el pie izquierdo y podría volver a estar disponible antes de la final. Domínguez también espera recuperar a Ruan Tressoldi, Gustavo Scarpa, Fred, Thiago Borbas y Mateo Cassierra. La evolución de esos futbolistas será importante para definir las variantes con las que contará el entrenador, mientras que la expulsión de Alan Franco en Uruguay representa una baja confirmada para la definición.

Qué debe tener en cuenta Boca

El Xeneize deberá evitar que Mineiro encuentre espacios para explotar la velocidad de sus atacantes. Controlar las bandas será fundamental, pero también tendrá que prestar atención a los espacios que aparecen entre el mediocampo y la defensa cuando el equipo brasileño adelanta sus líneas.

Una de las oportunidades puede aparecer en las transiciones. Si Boca recupera la pelota y consigue dar un primer pase preciso, tendrá posibilidades de atacar antes de que el Galo recomponga su estructura. La presión sobre la salida brasileña también puede incomodarlo, siempre que el equipo argentino mantenga el equilibrio y no deje espacios a sus espaldas.

La circulación será otro factor decisivo. Boca necesitará mover la pelota con paciencia para encontrar los huecos y evitar pérdidas innecesarias. Frente a un rival que cuenta con individualidades capaces de resolver un partido, no alcanzará con esperar sus errores: deberá imponer su propio plan y aprovechar las situaciones que genere.

Una final abierta en Barranquilla

Mineiro llegará a la definición con dos antecedentes recientes que muestran sus posibilidades y sus límites: fue contundente en Belo Horizonte, pero sufrió para sostener sus ventajas fuera de casa. Boca deberá estudiar esas diferencias sin subestimar a un rival que demostró capacidad de reacción y que cuenta con un entrenador acostumbrado a competir en instancias decisivas.

El desafío del Xeneize será combinar intensidad con precisión, controlar las transiciones y aprovechar los espacios que deje el rival. Mineiro tiene herramientas para lastimar, pero también mostró que puede sufrir cuando pierde el control. En una final a partido único, la eficacia en las áreas y la capacidad para sostener el plan durante los 90 minutos, o más, pueden definir al campeón.