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Franky Oviedo: "Si tengo la oportunidad de dirigir a América de Cali me voy ya"

El ‘Flaco’ como popularmente es reconocido habló de su cariño y agradecimiento por el América de Cali y el América de México: “Siempre se lo platico a mis hijos y jugadores y jugadoras que dirijo, que la palabra agradecimiento siempre tiene que ir contigo y uno tiene que ser agradecido cuando te tratan bien, cuando te dan cariño, apoyo, trabajo y América de Cali para mí significa mucho, fue el equipo que me dio la oportunidad, allí empecé mi proceso de maduración como persona y jugador, me fue orientando el camino porque en ese momento había directivos que te trataban muy bien y te guiaban. Ya en América de México también tengo mi corazón amarillo porque es un equipo del cual recibí cariño, todavía hay gente que me encuentro y se acuerdan de lo que hice. Uno como extranjero tiene que marcar la diferencia y demuestre, y humildemente creo que lo hice muy bien. Ya en Cholos también agradecido, ya son 7 años formándome como entrenador con todos los procesos hasta llegar a la profesional en tres partidos como interino. Ahora tengo nuevo reto de dirigir la femenil profesional donde está mi hija en el equipo, con mucha expectativa y con mucha ilusión de que vengan cosas positivas como entrenador”.

Para el Mundial de 2002, Oviedo hizo parte de las Eliminatorias con la Selección Colombia que inició dirigiendo Luis Augusto García y que luego destituyeron para reemplazarlo con ‘Pacho’ Maturana. Sobre la posterior eliminación dijo: “Si algo tiene el ‘Chiqui’ García que lo tuve en América y salí campeón con él, es el trabajo grupal, esa manera como te incentiva y pelea por ti, te mantiene con buen estado de ánimo, esa cohesión y esa sinergia cuando se gana vale oro y hay que buscar mantenerlo y no empezar de nuevo porque es muy bravo y jodido volver a ganar eso, el Chiqui tenía mucho ganado sobre esas situaciones y al fimal el tiempo dijo que no fue la mejor decisión y no se pudo clasificar al Mundial”.

Quien era un completo jugador de ida y vuelta, recordó el América de Cali de 1996 y la final de la Copa Conmebol Libertadores ante River: “Fue un muy bonito año, logramos jugar la final de la Libertadores 1996 ante un River Plate plagado de estrellas. Nosotros estuvimos muy dirigidos también, lo que hizo Diego Umaña fue muy bueno, logró esa unión entre todos ante la experiencia de Alex Escobar, Berti, Wilmer Cabrera, ‘Pitufo’ De Ávila, Óscar Córdoba, Jorge Bermúdez, era un gran equipo y se logró hacer una buena sinergia con Umaña y Barragán (…) A los jugadores nos faltó unión antes de los partidos, sobre todo en la final en Cali y luego en Buenos Aires, habernos reunido y dejar claro que ese era el partido de nuestras vidas para trascender, están millones de americanos y colombianos. Eso no se dio y esas situaciones ayudan e indudablemente los errores en una final se pagan caro y cometimos dos en Cali y luego el de Óscar Córdoba en Argentina”.

Ya como un mexicano más, Oviedo se refirió a la situación que vivió Juan Carlos Osorio como DT de la Selección de México: “De Juan Carlos Osorio pienso que es un técnico muy preparado con mucha experiencia, he hablado con él. Es difícil la situación aquí porque le dieron muy duro por las rotaciones que acá nunca lo entendieron los periodistas y la gente, aunque le funcionaron hasta el fatídico partido contra Chile y el tema del quinto partido en el Mundial, el que no lo haga aquí es un fracaso”.

El sueño de entrenar a los diablos rojos: “Estuve tocando varias puertas en Colombia para entrenar, pero no se pudo (…) Si tengo la oportunidad de dirigir a América de Cali me voy ya. Quiero regresar a dirigir a mi país y lograr trascender, pero no soy profeta en mi tierra, quisiera tener la oportunidad de volver a hacerlo en Primera”.

Finalmente, Franky Oviedo recordó u título con Boyacá Chicó en 2008 ante el equipo de sus amores: “Fue un sabor agridulce porque yo me corono campeón y giré el cuello y veo hacia la otra cancha y vi toda la plantilla del América con Jerson, Umaña, Arango, Ramos, Armero y como entrené y conviví con ellos tuve una sensación rara, porque también sentí que en su momento les iba a llegar su hora porque era un equipo fantástico con una generación muy buena y al otro año fueron campeones contra Medellín, así es el fútbol, te da revanchas”.