El compromiso entre Millonarios y Unión Magdalena fue suspendido al minuto 55’ del segundo tiempo, luego de que hinchas locales protestaran lanzando objetos al campo de juego.
Todo se originó después del segundo gol del conjunto Bananero, que puso el marcador 2-1, desatando la molestia de la hinchada local, que respondió lanzando zapatos a la cancha como forma de protesta.
La situación se originó en una zona del estadio El Campín, pero rápidamente se extendió a todo el público, que expresó su descontento con el rendimiento del equipo. Ante la tensión en las tribunas, el árbitro Jhon Alexander Ospina decidió suspender el partido.
Ante las protestas, el árbitro ordenó el retiro de los equipos a los camerinos mientras se intentaba controlar a los aficionados del conjunto Embajador.
El partido se reanudó luego de varios minutos en lo que se vivió mucha tensión en las gradas del estadio El Campín.
Sin embargo, el descontento de los hinchas de Millonarios se prolongó durante todo el segundo tiempo, cantando la canción “movete, Millos movete, movete, deja de joder, que esta hinchada está loca y hoy no podemos perder”.
En los minutos finales del segundo tiempo, un aficionado de Millonarios invadió el terreno de juego e intentó encarar a los jugadores para reprocharles su bajo rendimiento.
Al finalizar el encuentro y consumada la derrota de Millonarios, los hinchas presentes en El Campín no cesaron en sus cánticos de protesta contra el equipo Embajador, despidiendo a los jugadores con una lluvia de silbidos, abucheos y gritos llenos de frustración.
Asimismo, un grupo de hinchas se acercó a la zona de ingreso al camerino para encarar a los jugadores y reclamarles por el difícil momento que atraviesa el equipo.
La Avenida Carrera 30 también fue invadida por los aficionados, lo que obligó a las autoridades a cerrarla temporalmente, generando caos vehicular y afectando la movilidad hacia el norte de Bogotá.
