Luego de su salida de Boca, Claudio Ubeda habló de manera exclusiva con ESPN F10. El exentrenador repasó cómo fue la reunión que marcó el final de su vínculo con el club, analizó los aspectos positivos de su gestión y recordó la influencia que tuvo Miguel Russo en su carrera.
El Sifón contó cómo se produjo el encuentro en el que le comunicaron la decisión de no continuar. “Tuvimos una reunión con Chelo Delgado, que hubo agradecimiento mutuo. Quiero agradecer a la gente involucrada en el día a día y a Boca Predio. El Chelo nos agradecieron el trabajo del año, obviamente lamentando el desenlace final que no queríamos ninguno y darle finalización al contrato”, expresó.
Al momento de hacer un balance de su paso por el club, el entrenador sostuvo que la evaluación no puede reducirse únicamente al resultado que terminó marcando su salida. “Tenemos la obligación de mirar todo el año transcurrido. La lógica dice que el resultado final termina marcando el destino, pero creo que hubo un proceso. Tuvimos 14 partidos invictos, haber ganados los dos superclásicos y la clasificación a la Copa. Haber terminado terceros en la tabla general nos da la chance de entrar a la que Libertadores viene".
Además remarcó sobre los juveniles: "El posicionamiento de los chicos que jugaron en Primera, las apariciones como las de Aranda. Un montón de cosas positivas que terminaron empañadas por el resultado final, pero en el análisis las ponemos arriba de la mesa”.
El exentrenador también fue consultado sobre el impacto personal que tuvo esta experiencia y si el paso por el Xeneize le cambió la vida. “Sí, creo que sí por lo que implica el mundo Boca y la exposición. La importancia que tiene ser el DT de un club tan grande".
Por otro lado, recordó a Russo. "También aprovechar y entender que gracias a Miguel nosotros seguimos ocupando la posición de cuerpo técnico y de entrenador. Seguimos mucho el legado que él nos dejó”, señaló.
Sobre el final de la entrevista recordó al entrenador fallecido y qué le hubiese dicho luego de la salida del club de la Ribera. “Que teníamos que estar tranquilos porque hicimos todo lo humanamente posible para que al club le vaya bien, después termina siendo fútbol. Miguel era un tipo de pocas palabras, pero lo que decía era concreto. Al final me terminaba diciendo: ‘Ponete duro que todo va a salir bien’. Y creo que nos contagiaba a nosotros”, recordó.
