Tras la salida de Claudio Ubeda como entrenador de Boca, la danza de nombres comenzó rápidamente en Brandsen 805. Entre los candidatos que aparecen para ocupar el cargo que dejó vacante el “Sifón”, volvió a instalarse con fuerza el apellido de Rodolfo Arruabarrena, un hombre profundamente identificado con la historia del club tanto por su etapa como jugador como por su ciclo como DT.
“Ya hubo contactos de Boca con Arruabarrena”, aseguró Emiliano Raddi, mientras que Diego Monroig agregó que “el Vasco se tomará unos días para definir qué quiere hacer”.
En ese sentido, el periodista Emiliano Raddi reveló en SportsCenter que el entrenador tenía ofertas para continuar su carrera en el exterior, aunque el llamado de Riquelme podría cambiar cualquier planificación. “Arruabarrena escuchaba dos intereses de Brasil, también lo contactaron de Qatar y su idea era no volver al fútbol argentino, pero el propio Vasco siempre dice que Boca le mueve el piso: Boca es Boca".
Anteriormente Augusto César contó en ESPN Equipo F que Arruabarrena reúne varias condiciones que suelen valorarse dentro del club. “Cumple con muchas cuestiones en el mundo Boca: lo conoce, es respetado y querido por la gente. Fue bicampeón”, señaló.
Sin embargo, también recordó algunos de los cuestionamientos que recibió durante su ciclo como entrenador. “Fue criticado por las llaves con River. No le fue bien en los clásicos en general”, agregó el periodista, en referencia a uno de los aspectos que suelen mencionarse al analizar su paso por el club.
Además, existe un antecedente que también forma parte del contexto. En su momento Juan Román Riquelme realizó críticas públicas al rendimiento del equipo durante la gestión del entrenador. "Había mucho respeto, pero la relación se estiró por los comentarios cuando no era presidente".
En ese mismo análisis, César también se refirió al panorama que maneja la dirigencia respecto de otros posibles candidatos. Según explicó, Antonio Mohamed "es un nombre que gusta en el club, aunque su llegada aparece como una opción compleja debido a su presente en Toluca".
También descartó que Ricardo Zielinski, pese a haber sido mencionado en distintos medios, figure actualmente entre las alternativas concretas. Además, aseguró que "si Boca hubiera avanzado en la Copa, el principal apuntado habría sido Néstor Lorenzo", mientras que "Gustavo Costas no forma parte de la lista de candidatos". Por último, de acuerdo con la información del periodista, "durante el fin de semana podría producirse algún llamado formal para comenzar negociaciones y tratar de resolver la situación durante la próxima semana".
Las frases de Arruabarrena sobre una eventual vuelta a Boca
Por otro lado, el Vasco Arruabarrena fue uno de los invitados del programa de streaming y televisión La Casa de Chicho y Tomi el pasado 25 de mayo de 2026. Allí, dejó algunas declaraciones que hoy cobran una dimensión diferente a partir del presente institucional del club.
“Soy nacido en Boca y cuando uno habla del club se le mueven las cosas”, expresó el exlateral y entrenador. Aquella frase llegó cuando Ubeda todavía conducía al equipo y el Xeneize se preparaba para disputar el partido decisivo frente a Católica por la última fecha de la fase de grupos.
En esa entrevista, Arruabarrena fue consultado sobre la posibilidad de regresar al club como entrenador. Aunque evitó profundizar en el tema por respeto al técnico que estaba en funciones, dejó abierta la puerta.
“No creo en la idea de que sea el momento. No pasa por mí, Boca tiene un entrenador y un partido importante por delante”, respondió en aquel momento.
Sin embargo, también dejó en claro cuáles serían las condiciones que analizaría ante una eventual propuesta. “Me interesa ver el plantel, ver la idea, el proyecto y me gusta pelear cosas y competir”, sostuvo.
“Boca es Boca. Soy hincha. Nací ahí y te mueve todo. Obviamente como sé que no va a suceder que me llamen, no te doy una respuesta exacta”, también dijo el Vasco.
Aquellas declaraciones, que parecían quedar en el terreno de la especulación, volvieron a cobrar relevancia tras la salida de Ubeda. En un contexto donde el club busca recuperar protagonismo deportivo, el nombre del Vasco reaparece como una alternativa con conocimiento profundo de la institución y experiencia en escenarios de máxima exigencia.
La mirada de Arruabarrena sobre los juveniles y el equipo de Boca
Además de referirse a una eventual vuelta al club, Arruabarrena también opinó sobre algunos aspectos del presente futbolístico de Boca. Uno de ellos fue el trabajo con los juveniles, una cuestión que considera fundamental para cualquier proyecto deportivo.
“Me gustaba Gorosito. Lo tenía visto. Hicimos un análisis y hablamos con gente de Boca y la Selección. Hay chicos y hay que ver el momento de ponerlos. A mí me gusta poner juveniles porque es algo que necesitan los clubes. Pero los chicos tienen que demostrar que tienen ganas”, explicó el entrenador.
También destacó la importancia que tuvo el regreso de Paredes para el funcionamiento del equipo. “Desde su vuelta Boca cambió. No voy a descubrir nada. Es el eje fundamental del equipo y por ahí pasa el juego. Boca juega a lo que propone Leandro”, aseguró.
Por último, el Vasco dejó en claro que, más allá de los más de diez años que lleva trabajando en el exterior tras su paso por el Xeneize, mantiene intacta su ambición deportiva. “Me gusta competir, sea la liga argentina o cualquier cosa. Me gusta que mis equipos peleen arriba”, sostuvo, una frase que también puede interpretarse como una señal sobre el perfil que pretende para cualquier desafío futuro.
Los números de Arruabarrena en su paso por Boca como DT
La primera etapa de Arruabarrena al frente de Boca dejó resultados positivos. Durante su gestión consiguió dos títulos en 2015: el Campeonato de Primera División y la Copa Argentina.
Su debut como entrenador xeneize se produjo el 31 de agosto de 2014, en una victoria por 3-1 frente a Vélez. Dirigió 75 partidos oficiales, con un saldo de 47 victorias, 13 empates y 15 derrotas, números que le otorgaron una efectividad del 68,44%
En el torneo de Primera División estuvo al frente del equipo en 51 encuentros, con 31 triunfos, nueve empates y 11 derrotas. En la Copa Argentina tuvo una campaña perfecta: ganó los seis partidos que disputó y terminó consagrándose campeón. En la Copa Libertadores dirigió nueve encuentros, con seis victorias, dos empates y una derrota, tomando en cuenta como empate el encuentro suspendido frente a River. En la Copa Sudamericana acumuló cuatro triunfos, dos igualdades y dos caídas en ocho presentaciones. Su única participación en la Supercopa Argentina terminó con una derrota que significó su despido.
Otro dato relevante de su ciclo fueron los enfrentamientos ante los denominados equipos grandes. Contra River registró dos victorias, tres empates y dos derrotas; frente a Independiente sumó un triunfo y una igualdad; mientras que ante Racing y San Lorenzo no consiguió victorias. En total, obtuvo el 28,88% de los puntos disputados en esos clásicos.
