<
>

Canelo Alvarez quiere dar 'el próximo paso' como agente libre ante Callum Smith

Canelo Álvarez, quien ha ganado títulos mundiales en cuatro divisiones, puede sumar otro cinturón cuando enfrente a Callum Smith el sábado. Valery Sharifulin/Getty Images

Hace un año, Saúl “Canelo” Álvarez se encontraba en la cima del mundo, con una posición dentro del juego pugilístico a punto de alcanzar la estratósfera.

El mexicano inició el 2019 imponiéndose a Daniel Jacobs, para unificar títulos en el peso medio. Hizo su bis ascendiendo dos categorías para noquear a Sergey Kovalev y convertirse en dueño del título del peso semicompleto. Fue un año de logros en ascenso, no muy distinto a los años precedentes, años en los cuales el pelirrojo oriundo de Jalisco, México, obtuvo títulos mundiales en cuatro categorías distintas.

Al iniciarse 2020, la carrera de “Canelo” disfrutaba de un fuerte impulso y marchaba a toda velocidad. Las expectativas puestas sobre Álvarez se habían convertido en logros tangibles. A finales de 2018, firmó un monumental contrato que hizo del servicio de streaming DAZN su socio para transmitir sus próximos 11 combates. Había disputado tres peleas dentro de un contrato valorado en $365 millones, haciendo de Álvarez no sólo la figura más rutilante del mundo del boxeo, sino también su púgil más acaudalado. El cielo era el límite.

Sin embargo, cuando Álvarez (53-1-2) suba al cuadrilátero para enfrentarse a Callum Smith este sábado en San Antonio, Texas (7:30 p.m. por ESPN2 sólo para México), se aprestará a disputar su primer enfrentamiento boxístico del 2020. Sin embargo, no será su primera pelea.

“Obviamente, ha sido muy difícil”, comentó Álvarez, de 30 años, a ESPN. “Es muy difícil. Han sucedido muchas cosas, cosas que ocurren en la vida”.

Muchos podrían decir esas mismas palabras en 2020. Sin embargo, en el caso de Álvarez, no todas sus dificultades han sido producto del COVID-19. Hasta ahora, los combates de Álvarez en lo que va de año no se han disputado en un ring de boxeo; por el contrario, los tribunales han sido su arena. En septiembre pasado, el púgil introdujo una demanda en una Corte Federal, alegando que DAZN y Golden Boy Promotions, su casa promotora por largo tiempo, no cumplían con el pacto suscrito en 2018.

El mes pasado, las partes llegaron a un acuerdo para rescindir el contrato y pocos días después, el entorno de Álvarez anunció la pelea contra Smith. El boxeador de 30 años, nativo de Liverpool, Inglaterra, tiene marca 27-0 y al igual que Álvarez, es actual portador del título del peso supermediano de la AMB, de múltiples cabezas y cuyo rastro es imposible de seguir.

“Él es un peleador importante”, afirmó Álvarez. “Es un boxeador fuerte, inteligente. Seguiremos adelante y cerraremos el año con gran impacto”.

La declaración de “seguir adelante” es mitad estrategia ante la pelea y mitad plan de negocios. Actualmente, “Canelo” es agente libre, no está atado a una única promotora y cuenta con la capacidad de guiar su carrera como lo considere conveniente.

“Afortunadamente, avanzamos ahora y seguimos nuestros sueños”, expresó Álvarez. “Esa es la razón por la cual me convertí en agente libre… para ser capaz de hacer lo mío, trabajando con distintos promotores”.

Álvarez esboza su carrera siguiendo los pasos de Floyd Mayweather Jr., intentando una maniobra que sólo está al alcance de aquellos peculiares boxeadores con suficiente atractivo para venderse a sí mismos. Mayweather fue excepcional en ese aspecto, e incluso sigue siéndolo después de su retiro. Álvarez, por su parte, es un hombre tranquilo que deja que sus puños hablen por él. Esto despierta la interrogante si su personalidad calmada le ayudará a mercadearse.

Quizás debido a esa diferencia innata entre Mayweather y él, o quizás solo por su naturaleza discreta, Álvarez no llega al punto de catalogar a su antiguo rival como modelo a seguir. “Voy a seguir lo que estamos haciendo”, indicó. “Nuestros sueños están aquí”.

Álvarez no revela si dichos sueños incluyen enfrentamientos de fantasía. De la misma forma cómo éste no llegó a mencionar a Mayweather como modelo de su plan de negocios, “Canelo” tampoco ofrece nombres a la hora de hablar con respecto a su futuro dentro del cuadrilátero. No surge otro nombre distinto al que tiene justo frente a él: Callum Smith.

play
1:09

Todo listo para el regreso del 'Canelo' Álvarez

Chava Rodríguez nos habla sobre como está el ambiente previo a la pelea del mexicano.

“Obviamente, mi meta a corto plazo es unificar los títulos en la categoría de las 168 libras”, expresó Álvarez. “Con todo lo que ha sucedido, creo que ésta es la mejor pelea que puede llevarse a cabo”.

Un nombre que Álvarez se niega a mencionar es el de un legendario boxeador con quien mantuvo vínculos durante una década: Óscar De La Hoya, ocho veces campeón del mundo y actual presidente y jefe ejecutivo de Golden Boy Promotions. Su ruptura no fue en los mejores términos, con interacciones gélidas convirtiéndose en norma, a medida que la relación comercial se tornaba más amarga. Sin embargo, ahora que el episodio ha quedado atrás, Álvarez insiste en no ahondar en el pasado.

“Bueno, mira, realmente aquí no tengo nada que decir”, expresó “Canelo” con respecto a De La Hoya. “El año pasado, no nos veíamos a los ojos, no trabajábamos bien juntos. Pero antes que sucediera todo eso, tuvimos años excelentes juntos. Y no le deseo mal. Sólo le deseo lo mejor. Y eso es todo”.

Lo más cerca que estuvo Álvarez de revelar la desilusión que acompañaba su desconexión con su antiguo promotor (quien no se trata de cualquier empresario del boxeo, sino también de una leyenda del cuadrilátero) fue cuando se refirió a su doble rol como boxeador y promotor. Durante un decenio, Álvarez ha liderado la empresa Canelo Promotions, que trabaja con jóvenes púgiles en su México natal.

“Estamos aquí para ayudarles, para velar por los mejores intereses de ellos”, indicó. “Obviamente, si ellos no se sienten contentos, si no están conformes con cualquier cosa que hagamos con ellos, los dejamos en libertad”, expresó Álvarez. “Estamos aquí para ayudarles a convertirse en lo que deben ser, pero no los vamos a retener si no se están contentos con nosotros”.

Por supuesto que Álvarez, el empresario, no tiene relaciones empresariales con cualquier púgil con una estatura dentro de su deporte que siquiera se acerque al nivel de Álvarez, el boxeador. Quizás su futuro lo lleve a enfrentar dicha encrucijada. A medida que “Canelo” siga asumiendo las riendas de su carrera como púgil y se mantenga gestionando su compañía promotora, aprenderá distintas lecciones relativas al negocio del boxeo.

Un acontecimiento reciente (y lucrativo) en el negocio del boxeo que no es del agrado de Álvarez lo representan las peleas-espectáculo con celebridades. El mexicano se encontró entre los millones que, hace tres semanas, sintonizaron para presenciar la pelea en la cual el “influencer” y YouTuber Jake Paul noqueó a la exestrella de la NBA Nate Robinson. Álvarez no disfrutó de lo que vio.

“No sé por qué la comisión [atlética del estado] les concede licencias, cuando esto no es lo que hacen, como fue el caso del jugador de baloncesto, que nunca había hecho algo así”, expresó Álvarez. “¿Por qué concederle una licencia? Se puede lesionar haciendo eso. Lo hemos visto antes”.

Entonces, ¿por qué vio esa pelea?

Álvarez estaba pendiente de la transmisión por el sistema “pago por evento” para presenciar el combate estelar de la noche, que marcó el regreso al cuadrilátero de los excampeones Mike Tyson y Roy Jones Jr. Ambos púgiles han superado los 50 años y a pesar de ello, Álvarez quedó totalmente asombrado por lo que vio en dicha pelea, particularmente por lo mostrado por Tyson. Aunque Jones disputó su combate más reciente en 2018, “Iron Mike” se había alejado del ring durante 15 años. Ver que un boxeador podía actuar a semejante nivel después de un periodo de inactividad tan extenso resultó fascinante para Álvarez.

“Tyson, una leyenda de ese calibre, es maravilloso ver algo así”, dijo Álvarez. “Su pelea más importante fue la pelea contra sí mismo, ser capaz de subir al cuadrilátero y hacer lo que hace”.

Se le preguntó a Álvarez sobre la posibilidad que, dentro de veinte años, pudiéramos hablar con respecto a un regreso al ring de un “Canelo” con 50 años a cuestas.

Álvarez hizo una pausa para reflexionar sobre un futuro semejante. Luego, respondió con un “veremos” no tan concluyente.

El futuro te hace contar con muchas posibilidades enfrente cuando se tiene completo control. Y ese futuro comenzará a desarrollarse este fin de semana, cuando Álvarez buscará agregar otra faja de campeón a su gabinete de trofeos. Su actuación en la pelea contra Smith será la primera señal que veremos en un periodo cercano a un año, indicándonos la trayectoria de la empresa de Canelo con miras al 2021.