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Dentro de la burbuja de Top Rank con Bob Arum de 88 años de edad

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Edgar Berlanga continúa la racha de KO y cierra con ¿flexiones? (0:50)

El puertorriqueño sintió que le sobraba energía luego de su nocaut frente a Eric Moon, y siguió usando el ring de manera diferente en Las Vegas. (0:50)

LAS VEGAS - Bob Arum se sienta en la suite de su hotel en el piso 12 del MGM Grand en Las Vegas, esperando los resultados de su prueba de coronavirus. Es la duodécima vez que ha pasado por el proceso, esperando confirmar que está bien para llevar a cabo su negocio: administrar una de las compañías de promoción de boxeo más establecidas del mundo.

El fundador y CEO de Top Rank Boxing, de 88 años, asistió a todas las tarjetas menos una dentro de la burbuja creada en el MGM Grand Conference Center, mientras la promoción produjo eventos dos veces por semana los martes y jueves. Desde el 9 de junio hasta el 21 de julio, Top Rank trajo el boxeo de vuelta: 70 peleas en 13 carteleras, en total.

Hubo dificultades en el camino. Algunas de las mejores peleas fueron pospuestas o canceladas por completo. Lesiones dejaron de lado la competencia de peso semipesado entre Eleider Álvarez y Joe Smith Jr., (reprogramada ahora para el 22 de agosto) y también se perdió una pelea entre los contendientes de peso junior wélter José Zepeda e Ivan Baranchyk. Las pruebas COVID positivas pospusieron dos veces una defensa del título de Jamel Herring. Otros simplemente no hicieron el peso, en un caso en particular hasta por nueve libras.

"Es abrumador", dice Arum, "porque cosas tan inesperadas suceden ahora".

Pero las medidas de seguridad establecidas por Top Rank permitieron que las peleas continuaran. Durante la Serie de Verano, hubo 2,359 pruebas para el coronavirus, con 19 resultados positivos.

Pocos culparían a Arum si decidiera hacer todo su negocio de forma remota, considerando los riesgos que enfrenta una persona de su edad si contrae el coronavirus. Pero él necesita el boxeo de regreso tanto como los boxeadores. Está en su sangre, y si el espectáculo continúa, él estará allí para supervisarlo.

"Bob entiende lo que significa su presencia para los peleadores y el personal de Top Rank", dice Evan Korn, publicista de Top Rank. "Cuando aparece, hay una energía diferente. El personal lo siente y creo que los luchadores también". "Tengo que hacerlo", dice Arum, "porque eso es parte del liderazgo: hacerlo".

LA PRESENCIA DE ARUM DENTRO de la burbuja de Top Rank es un pequeño recordatorio de lo normal cuando lo normal está escaso. Desde peleadores de cuatro asaltos hasta campeones mundiales, Arum dice que cree que tiene una obligación con los que firma para estar allí.

"[Lo hago] para mostrarles que estoy interesado", comenta Arum. "Ya sea Jared Anderson o Mikaela [Mayer], están contentos de que esté allí mirándolos. Si me perdía un programa, los peleadores se darían cuenta de mi ausencia y se sentirían irrespetados".

Pero incluso alguien que se siente tan conectado con el boxeo y sus peleadores entiende que la excursión de todo el día, que implica pruebas y el estrés de esperar un resultado en aislamiento, puede ser mucho.

"Ha sido una rutina realmente terrible, pero es necesaria", admite Arum.

Aunque está comprometido y entusiasta, el esfuerzo de dos veces por semana fue muy difícil de manejar, y Arum admite que el próximo descanso de un mes de Top Rank le irá bien. Hasta ahora, la insistencia de Arum en asistir a todas estas peleas ha generado preocupación por parte de las personas cercanas a él, incluyendo su esposa, Lovee.

"Ella está en mi trasero todo el tiempo sobre por qué voy", asegura Arum.

ARUM LLEGÓ AL MGM el 5 de junio, una noche antes de la primera cartelera de Top Rank dentro de la burbuja.

La burbuja fue creada para proteger la salud y la seguridad de los boxeadores y el personal de la Serie de Verano. No hay aficionados presentes y solo personal limitado en el sitio bajo distanciamiento social siempre que sea posible. Todos se someten a pruebas de COVID-19 cada vez que ingresan a la burbuja, con sus movimientos restringidos a áreas específicas.

Después de pasar por el proceso una vez, Arum, oriundo de Las Vegas, prefirió aislarse en su casa entre peleas. Una vez que las peleas concluyeron los martes, Arum regresó a su casa y repitió el proceso el jueves por la mañana. Quedarse en casa le permite a Arum disfrutar del desayuno y parte de su rutina habitual antes de conducir al MGM.

"Estoy a 10 minutos, puedo dormir en mi propia cama", dice Arum. "Esto ha funcionado OK. Es mucho más fácil [ir y venir] que dormir aquí y ducharse aquí, y todo eso".

Para el resto de las carteleras a las que asistió, Arum llegó alrededor de las 7 a.m. para hacerse la prueba y luego se puso en cuarentena en su suite mientras esperaba los resultados.

Pero no ha habido tiempo de inactividad. En este martes, como todas las noches de pelea anteriormente, mientras los boxeadores y otros dentro de la burbuja juegan pingpong, videojuegos o ven programas, Arum toma un almuerzo de trabajo. Donde sea que esté Arum, es su oficina.

"Dentro de la burbuja, Bob estaba siendo Bob. Ya sea que estuviera en cuarentena en su habitación de hotel o pasando el rato en la oficina de Top Rank dentro del MGM Grand, estaba ocupado haciendo tratos, creando estrategias para futuros espectáculos y hablando con periodistas por teléfono/Zoom para promover los espectáculos ", dice Korn. "En la situación más singular de su carrera promocional de 54 años, su energía nunca titubeó".

Mientras Arum se sienta en la suite, su teléfono suena varias veces y continúa haciendo tratos para futuras peleas. Una de sus principales preocupaciones en este momento es mirar hacia el otoño y la logística en torno a un puñado de peleas de alto perfil. Arum está trabajando en los números, tratando de descubrir cómo hacer que las finanzas funcionen para la pelea de unificación del título ligero entre Vasiliy Lomachenko y Teófimo López Jr., tentativamente programada para el 3 de octubre.

Después de conversaciones previas a COVID de poner esta pelea en el Madison Square Garden u otro lugar internacional importante con decenas de miles de fanáticos, Arum tiene la mentalidad de que esta pelea ya no se beneficiará de la taquilla.

"Tenemos que calcular cuánto dinero tenemos para esa pelea para poder presentarla", dice Arum. "Esa sería una cartelera importante".

EN LA MAYORÍA DE LOS DÍAS de pelea dentro de la burbuja, Arum estaba abajo en las oficinas temporeras de Top Rank a las 2 p.m. Pero con la cancelación de la pelea de Raphael Igbowke-Genc Pllana en la mañana del combate, después de que Igbowke dio positivo por COVID-19, Arum entra a la sala de conferencias a las 3 p.m., dos horas antes de la primera campana.

Cuando se acerca la primera pelea, Arum está en su elemento. Está atendiendo más llamadas telefónicas y hablando con su hijastro, el presidente de Top Rank, Todd duBoef, y con cualquier otra persona que esté cerca. A las 4:30, Arum está cerca del ring, donde hay una mesa para él a unos 25 pies del ring. Saluda a la jueza de la Comisión Atlética de Nevada, Patricia Morse Jarman, y en broma pregunta: "¿Qué haremos durante las próximas semanas los martes y jueves?".

Durante la cartelera, Arum mira atentamente la acción, pero a pesar de estar en primera fila, Arum principalmente ve las peleas a través de un monitor de televisión y usa auriculares para escuchar la transmisión. Parte de esa decisión tiene que ver con el resplandor de las luces del techo, que según Arum le dificulta ver el ring y los boxeadores con claridad.

La única vez que Arum se levanta de su asiento es para felicitar a boxeadores como Édgar Berlanga, Elvis Rodríguez y Óscar Valdez después de sus peleas. Está ansioso por ver cómo se desarrollan Berlanga (a quien describe como "increíble" con su racha impresionante) y Rodríguez.

"Fue una buena noche", comenta Arum, poco después de la campana final. "Berlanga, eso es algo impresionante; Rodríguez, esa pelea de mujeres [entre Kim Clavel y Natalie González] fue buena y emocionante. Valdez, su rival se mantuvo allí, esa fue una gran pelea".

"Así que, en general, fue un buen espectáculo".

TOP RANK volverá dentro de la burbuja el 22 de agosto, con peleas grandes como Eleider Álvarez-Joe Smith Jr. y una pelea por el título junior wélter entre José Ramírez y Viktor Postol ya pautada en los próximos meses. Después de pasar por la primera etapa de peleas en la burbuja, Arum es optimista, pero con cautela.

"Las peleas que haremos en agosto y septiembre, todas las carteleras están llenas de buenas peleas y talento", menciona Arum. "Pero no tenemos control sobre personas que contraen el coronavirus. Me refiero, mira el béisbol: el béisbol puede caer porque los equipos no están en una burbuja. Si no estás en una burbuja, no sé cómo hacerlo con el virus que circula".

En el resplandor de llevar a cabo estos shows de burbujas, el promotor de toda la vida se siente aliviado y orgulloso de su compañía. Producir múltiples shows a la semana en circunstancias menos que ideales no fue fácil.

"Es difícil durante esta pandemia programar durante tres horas, realmente difícil", admite Arum. "Los espectáculos a los que estamos acostumbrados son dos horas, así que está bien, necesitan la hora extra. Pero funcionó. Realmente creo que será más fácil ahora que vamos una vez por semana. Dos veces por semana es muy fuerte. Es duro para los emparejadores [de peleas], es duro para todos".

Una vez a la semana es el plan rumbo al futuro, pero la única constante en el estado actual del mundo es el cambio.

"Todo lo que sé es que estamos reservados todos los sábados desde mediados de agosto hasta finales de septiembre", apunta Arum. "Existe la posibilidad de ir dos veces por semana, si es necesario, dependiendo de si estos otros deportes van a estar funcionando".

Por ahora, esas decisiones están fuera de las manos de Arum, y él se enfoca en hacer las mejores peleas posibles para esas carteleras de agosto y septiembre. No importa el nombre protagonista en una noche determinada, Arum estará allí para todas las carteleras de Top Rank que pueda asistir.

Después de salir de la burbuja, Arum visitará las oficinas de Top Rank el miércoles y el jueves para realizar sus tareas habituales, antes de partir a Los Ángeles, donde permanecerá en su otra casa durante una semana.

Pero el trabajo realmente nunca se detiene.

"No", dice Arum. "Por supuesto que no."