El expugilista de Puerto Rico, Prichard Colón, murió a los 33 años según anunció su padre en redes sociales.
El exboxeador puertorriqueño Prichard Colón falleció a los 33 años según anunció su padre y exentrenador en redes sociales.
Colón, oriundo de Puerto Rico, sufrió una lesión cerebral traumática durante un combate de peso wélter contra Terrel Williams en octubre de 2015 en Fairfax, Virginia; durante la pelea, se quejó reiteradamente de golpes en la nuca -recibiendo además una caída a causa de ellos-. Las lesiones dejaron a Colón en estado vegetativo persistente y bajo el cuidado de su familia.
"Buenos días mi gente. Lamento informarles la partida de mi hijo Prichard de este mundo terrenal, ahora está en mejor mundo", escribió Richard Colón en su cuenta de Facebook.
"Hice todo lo posible por cumplirle su deseo, su sueño de traerlo de vacaciones a Puerto Rico como tanto él deseaba pero no se pudo. Gracias por tantos años de amor y oraciones. En la medida que puedan por favor manténganos en oraciones", agregó.
Colón tenía 23 años cuando sufrió las lesiones que cambiaron su vida. En aquel entonces se le consideraba una promesa destacada, ya que acumulaba un récord profesional de 16 victorias sin derrotas, con 13 nocauts. Perdió el combate contra Williams por descalificación, debido a que los miembros de su esquina le quitaron los guantes tras el décimo asalto al creer que la pelea había terminado.
El 17 de octubre de 2015 enfrentó al estadounidense Terrel Williams en el EagleBank Arena de Fairfax, Virginia. Williams pegó reiteradamente a la nuca de Colón (llamados golpes de conejo), quien posterior al combate (perdió por descalificación) fue llevado al hospital donde le diagnosticaron lesiones cerebrales que posteriormente lo dejaron en estado vegetativo.
En un comunicado publicado el jueves en X, el presidente de la Organización Mundial de Boxeo, Gustavo Olivieri, elogió a Colón por su "valentía, perseverancia y un extraordinario espíritu de lucha" tras las lesiones sufridas.
Tanto el Consejo Mundial de Boxeo como la Asociación Mundial de Boxeo calificaron a Colón de "verdadero guerrero" en sendos comunicados publicados en X tras su fallecimiento.
Un informe de investigación difundido en 2016 por el estado de Virginia concluyó que, "si bien la condición médica de Colón tras el combate contra Williams es trágica, no hubo ninguna acción lo suficientemente evidente o grave como para justificar responsabilizar a una sola persona".
Los padres de Colón presentaron en 2017 una demanda por 50 millones de dólares contra el médico de ring y los promotores vinculados a aquel fatídico combate.
Luke Davidson, gerente del centro ambulatorio de Brooks Rehabilitation -donde Colón había recibido terapias física, ocupacional y del habla desde 2018-, afirmó que el boxeador tenía una "gran personalidad" y seguía luchando cada día.
"Prichard fue y sigue siendo una inspiración para todos los pacientes y terapeutas que lo conocieron en Brooks", declaró Davidson a ESPN. "Su pasión por la vida era contagiosa. Estaba tan dispuesto a divertirse como a trabajar; a menudo bailaba al ritmo de la música de fondo entre ejercicios y me retaba a hacer sombra de boxeo".
En el aspecto físico, Colón "mostró un progreso lento pero constante", señaló Davidson, destacando que el púgil "se comunicaba de forma inteligible mediante gestos de cabeza para decir sí o no y a través de expresiones faciales", a pesar de seguir lidiando con dificultades motoras en el habla.
"Extrañaré sus juguetones cabezazos y sus exigencias de añadir más peso a sus ejercicios. No es fácil perder a un campeón como Prichard Colón".
