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Robeisy Ramírez, la resilencia y el anhelo de gloria

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Robeisy Ramírez y el valor de su trabajo mental para vivir en el profesionalismo (2:27)

El boxeador cubano habla del apoyo de su entrenador y su personalidad como las bases para tener una carrera exitosa. (2:27)

Robeisy Ramírez (20 de diciembre de 1993, Cienfuegos, Cuba) creció acostumbrado a las victorias, las medallas de oro, los reconocimientos de expertos y a bajar ovacionado del ring. En los Juegos Olímpicos de Río 2016 se coronó bicampeón derrotando a Shakur Stevenson.

En 2018 dejó el pugilismo amateur y el 10 de agosto de 2019 debutó como profesional con una derrota frente al estadounidense Adan González. Robeisy ha reconstruido desde entonces un camino de nueve victorias que el próximo sábado lo coloca enfrente de Abraham Nova (21-0) en el Madison Square Garden de Nueva York.

“Soy una persona bien fuerte mentalmente, no me caigo por una derrota”, advirtió Ramírez en conversación con ESPN Deportes. “Es muy difícil verme a mí caído por cualquier tema, y más con (Ismael) Salas que es un gran estratega, un gran maestro. Funciona como mi padre en Las Vegas, no solo en el boxeo sino en la vida, por lo tanto mi personalidad con la de Salas, juntos, ha sido un gran binomio que hemos formado juntos para que nos haya ido tan bien y seguir hacia un título”, agregó.

Robeisy ha ganado cinco de esos nueve combates por la vía de nocaut, y las otras cuatro por decisión unánime. Si en su primer combate perdió el invicto, un calificativo sagrado en el boxeo profesional, ahora entiende que sus virtudes y cualidades le abren paso a partir del trabajo, la constancia, las sólidas bases y decisiones que ha tomado desde amateur.

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Robeisy Ramírez tiene el anhelo de dejar su nombre en la historia del boxeo cubano

Fue campeón olímpico en un par de ocasiones y trabaja para forjar su nombre en el profesionalismo.

“La decisión que tomé de venir a entrenar a Las Vegas fue una gran decisión. Salas lleva muchos años en esto, me ha dado mucho conocimiento, me ha ayudado a adaptarme, creo que lo que más cuesta trabajo es ganarse a la afición porque la parte del boxeo la tengo, son 20 años boxeando desde que era niño, por lo tanto solo hay que adaptarse al ritmo de este boxeo, que es un poco más lento, y ser más agresivo para ganarse el público”, comparte.

El sábado, Robeisy será parte de la cartelera que protagonizarán Artur Beterbiev vs. Joe Smith Jr. por los títulos semipesado CMB/FIB que ostenta Beterbiev y el de la OMB que tiene Smith. Peleará en un escenario icónico del deporte mundial y para él representa la oportunidad de dar un nuevo golpe de autoridad que le permita marcar territorio como lo hacía en el boxeo olímpico.

“Para todo boxeador profesional el sueño es que te recuerden, sé que hoy mucho público me recuerda como un gran guerrero que ganó dos medallas olímpicas y quiero que en el profesional me recuerden porque me hice campeón, unifiqué e hice grandes peleas, como un gran guerrero que salió de Cuba, vino a Estados Unidos y demostró sus cualidades”, afirma.

En la memoria del boxeo está esa final de Río 2016 en la que derrotó por decisión dividida a Shakur Stevenson para llevarse el oro olímpico. Ahora Shakur es una figura del boxeo mundial, Robeisy en periodo de construcción pero no se apura por un eventual duelo en el profesionalismo.

“Estamos tratando de ser un top en las 126 libras”, dice el cubano. “Ganando contra Nova solo estaría clasificado, subir a las 130 (para enfrentar a Shakur) sería un riesgo pudiendo disputar un título en los 126, que es a lo que voy, hacer una unificación y ya después vendrán las peleas grandes, por un buen resultado y una buena bolsa, por lo tanto hay que hacer las cosas bien y los movimientos que se deban hacer en el momento adecuado”, finaliza.