Luego de ser un equipo sin dirección clara y nadando en medio de constantes fracasos, un movimiento cambió el rumbo de la organización de Chicago.
El 11 de diciembre de 2024 se produjo un cambio que alteraría el futuro de la franquicia de los Chicago White Sox. Luego de perder por segundo año consecutivo más de 100 partidos y sin ningún tipo de rumbo aparente, el conjunto de Chicago envió a los Boston Red Sox a uno de los mejores lanzadores con los que contaba: Garrett Crochet.
Los White Sox fueron ridiculizados por la decisión de enviar a un lanzador con tanto potencial como Crochet a Boston, a pesar de que en el proceso recibieron a varios de los mejores prospectos de esa franquicia, incluidos dos que se encontraban entre los mejores 100 de MLB.
El receptor Kyle Teel era el prospecto número 3 de Boston y el número 40 de las Grandes Ligas, el jardinero Braden Montgomery era el número 4 de los patirrojos y el 50 de MLB, el infielder Chase Meidroth era el número 11 de Boston y el lanzador derecho Wikelman González era el prospecto número 14 de los Red Sox.
Las burlas hacia los White Sox empeoraron cuando, en 2025, el equipo volvió a perder más de 100 partidos, mientras que Crochet tuvo el mejor año de su carrera y terminó segundo en la votación por el premio Cy Young de la Liga Americana, tras acumular una efectividad de 2.59 en 205.1 innings, con 255 ponches y un ERA+ de 160.
Crochet, quien recibió al inicio de la temporada una extensión contractual de seis años y 170 millones de dólares, fue fundamental para que Boston rompiera su sequía de postemporada y regresara por primera vez a ese escenario desde la campaña 2021. Los Red Sox terminarían perdiendo su única serie de la pasada campaña, pero, en términos generales, Crochet fue lo mejor de su temporada y fue visto universalmente como un paso en la dirección correcta.
Sin embargo, tras cerca de un año y medio de burlas y con cero expectativas con respecto a la campaña de los White Sox, los mismos jugadores que adquirieron en el cambio por Crochet se convirtieron en el núcleo del equipo y los guiaron a su primera Serie Divisional desde 2005, cuando fueron campeones de MLB. Mientras tanto, los Red Sox no pudieron contar con el as de su rotación durante prácticamente todo el año por motivos de salud.
Meidroth fue el jugador más destacado del grupo. Se convirtió en titular, disputó 154 partidos y conectó 16 jonrones, mientras bateó para .276 con un OPS de .765. Montgomery disputó 93 juegos, despachó seis vuelacercas e impulsó 38 carreras, mientras bateó .226 y tuvo un OPS de .662. Teel inició el año en la lista de lesionados tras un incidente en el Clásico Mundial de Béisbol, pero tomó el control de la receptoría a su regreso, jugando 39 partidos de Serie Regular.
Los tres jugadores tuvieron distintos roles, aunque imprescindibles a su manera, para llevar a los White Sox a la postemporada por primera vez desde 2021, pero, más importante aún, para lograrlo luego de tres temporadas consecutivas de al menos 100 derrotas.
De hecho, Meidroth y Teel fueron fundamentales para que los White Sox ganaran la Serie de Wild Card frente a los Houston Astros, dándole a la organización un triunfo en una serie de playoffs antes que Boston con la obtención de Crochet, un elemento completamente inesperado para todo el que sigue o cubre el deporte.
El béisbol es completamente impredecible y es poco probable que, con el cambio de Crochet, alguien pudiese pensar que el equipo mejoraría. De manera objetiva, hoy los White Sox se encuentran cosechando los frutos de una arriesgada apuesta que los tiene a solo una victoria de su primera Serie de Campeonato en más de dos décadas.
