El entrenador de los All Blacks, Dave Rennie, volvió a cuestionar las actuales reglas del scrum y pidió a World Rugby que simplifique esta formación fija. El técnico neozelandés apuntó especialmente contra la utilización del brake foot, una norma implementada en 2024, y consideró que su aplicación genera más dificultades para los árbitros en lugar de facilitar el juego.
“Considero que deberíamos estar eliminando reglas y elementos del juego, no añadiendo más”, sostuvo Rennie. Según explicó, los árbitros deben estar atentos a la posición del pie del hooker y, al mismo tiempo, controlar otras situaciones que pueden ser determinantes en el scrum. “El problema es que el árbitro invariablemente solo puede ver uno de esos pies, ya que el medio scrum bloquea la visión desde ciertos ángulos. Como resultado, se les escapan infracciones evidentes, como los codos o los ángulos de empuje ilegales”, señaló.
El entrenador también volvió a cuestionar la forma en la que, según su visión, los Springboks utilizan el scrum. Rennie aseguró que los pilares derechos sudafricanos se colocan “en un ángulo de 45 grados y luego se desplazan lateralmente”, una situación que dificulta a los primeras líneas neozelandeses mantenerse frente a ellos. Para el técnico, la solución es clara: “Simplifiquemos las cosas. Demos a los árbitros menos aspectos que vigilar y en los que pensar, y centrémonos simplemente en mantener el scrum recto”.
Rennie considera que “si se hace así, el equipo más fuerte puede imponerse mediante el empuje. Eso es justo; pero si un equipo puede cerrarse en diagonal y ser recompensado por ello, entonces cada scrum se convertirá en un caos”, afirmó. El head coach confía además en que los All Blacks pueden competir físicamente con Sudáfrica en esta faceta.
La discusión tendrá un nuevo capítulo durante las próximas reuniones de World Rugby, antes de los partidos de noviembre del Nations Championship. Rennie adelantó que habrá encuentros en Londres con entrenadores y representantes de las distintas naciones, donde espera que se analicen algunas de las reglas que considera innecesariamente complejas. Entre sus propuestas también mencionó limitar el tiempo para jugar la pelota desde el ruck y evitar que se incorporen jugadores una vez formada la disputa, siempre con el mismo objetivo: hacer que el rugby sea más simple y permitir que los árbitros se concentren en las infracciones más importantes.
