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Rugby Championship: Sudáfrica impuso su juego y venció 26-10 a los All Blacks

Los Springboks se quedaron con el primer duelo ante los All Blacks por 26-10, por la jornada inicial del Rugby Champioship. En un partido que tuvo a los locales imponiendo su juego, los sudafricanos lograron romper una racha de ocho años sin ganarle a Nueva Zelanda como local.

El torneo más importante del hemisferio sur tuvo un comienzo acorde a lo que su nombre exige. La intensidad y agresividad de ambos equipos fueron los grandes protagonistas en los primeros segundos del encuentro. Estas fueron tales que Faf de Klerk tuvo que ser reemplazado por un golpe con Caleb Clarke antes del primer minuto. Bajo la conducción de Jaden Hendrikse, los Springboks lograron plantarse en campo rival gracias al empuje de sus forwards y a la gran aceleración de sus backs en los momentos que los espacios se presentaron. El desorden defensivo que estas facetas ofensivas generaron propiciaron un escenario cómodo para los locales.

Justamente a través de los backs fue que llegó la apertura del marcador. Luego de una oportuna patada a cargar de Handré Pollard, la cual fue muy bien disputada por Kurt-Lee Arendse, Am recibió en la punta y fijó la marca para luego habilitar al número 14 con un gran offload, quien alcanzó a posicionarse en posición de apoyo y anotó su try ante los All Blacks. Los de negro, como su reputación indica, se hicieron dueños de la posesión pero no lograron capitalizar ante una muralla sudafricana. Luego de 10 minutos en defensa, Pollard volvió a extender la ventaja de los locales con un penal.

Más cómodo con esta dinámica, los campeones del mundo manejaron la pelota y volvieron a tomar protagonismo ofensivo, forzando en muchas ocasiones a una respuesta salvadora de los defensores de negro. Fue tal el buen planteo de los locales que la primera respuesta de los All Blacks fue generada por un error infantil por parte de los sudafricanos. Damian de Allende invadió la línea de cinco metros en la salida de un scrum y le regaló un penal accesible a Jordie Barrett, quien marcó los primeros tres puntos de su equipo y redujo la desventaja a un try de diferencia de cara al entretiempo.

Ian Foster no logró ajustar a su equipo de cara al segundo tiempo. El inicio del complemento volvió a ver tener como protagonista a unos Springboks que realizaron su juego a gusto y placer. Además, en el costado defensivo, también estuvieron implacables, frustrando las pocas incursiones ofensivas de su rival. Con un nuevo penal y un drop de Pollard, los locales extendieron su ventaja a 13 puntos.

La clásica respuesta de los All Blacks nunca llegó. A pesar de no encontrar los espacios, casi inexistentes ante una férrea defensa sudafricana, los neozelandeses siguieron apostando por el juego de manos. Luego de un nuevo penal de Pollard, el encuentro entró en una meseta.

Sobre el final del partido, un choque en el aire de Kurt-Lee Arendse, quien se fue expulsado, generó la lesión de Beauden Barrett, quien le dejó su lugar a Richie Mo’unga. El wing fue a buscar peligrosamente una pelota área, la cual ya era controlada por el apertura, y volteó al neozelandés, quien cayó de mala manera y generó la preocupación de todo el estadio. Con un hombre de más, los All Blacks encontraron los espacios para el try de Shannon Frizell sobre la punta. Para cerrar el encuentro, Wille Le Roux aprovechó una pelota perdida por Frizell y apoyó para poner el 26-10 final, resultado que cortó una racha de ocho años sin ganarle a Nueva Zelanda en Sudáfrica.

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