Flamengo y Bayern Munich protagonizarán, en los papeles, el partido más atractivo de esta fase de octavos de final del Mundial de Clubes 2025, torneo que ya entró en etapas de definición y se va acercando a su fin. El partido comienza a las 17:00 (ARG/URU), 16:00 (CHI) y 15:00 (COL/PER/ECU) y se puede ver en vivo por Disney+ (solo para Sudamérica).
Los octavos iniciaron con dos partidos más disputados que jugados. Primero, el duelo brasileño Botafogo-Palmeiras fue digno de Libertadores, con mucho juego áspero y situaciones de gol que llegaron de forma aislada, siendo el Verde quien más propuso y el que, al final, se llevó el gran premio de la clasificación ganando en tiempo suplementario.
El segundo turno tuvo a Chelsea y Benfica en Charlotte, North Carolina, en un partido que fue afectado por uno de los grandes problemas que enfrenta Estados Unidos en materia deportiva: las amenazas de tormenta.
Cuando los Blues ganaban 1-0 y faltaban 5' para el final, el estadio tuvo que ser evacuado y el compromiso suspendido de manera parcial, dejando abierta la definición del segundo clasificado a cuartos de final. En sí, el partido tuvo mejores momentos que el de Palmeiras, pero tampoco fue una fiesta del fútbol.
La tercera llave será entre PSG e Inter Miami, un cruce a priori disparejo y en el que el campeón de Champions tiene todas las de ganar frente al equipo de Messi, quien vivirá un partido aparte ante su exequipo, donde los hinchas no lo recuerdan de tan buena manera.
Una vez finalizado este tercer cruce, uno de los platos fuertes entrará en acción: Flamengo y Bayern Munich se medirán en el Hard Rock Stadium, recinto donde los bávaros ya jugaron y en el que los del Mengao tendrán acción por primera vez.
Por lo visto en fase de grupos y también por la calidad de ambos planteles, posiblemente sea el juego más atractivo e intenso de los octavos de final. Flamengo logró ser primero en su grupo aún compartiendo zona con Chelsea mientras que los alemanes terminaron cediendo la primera posición por perder contra Benfica, algo que no estaba en los planes.
A pesar de este segundo puesto, la jerarquía de Bayern es innegable y su profunda plantilla es un arma a temer por cualquier rival europeo, todavía más para Flamengo, que también tiene lo suyo.
Kompany pudo mostrar su superioridad en los dos primeros juegos del grupo y ante las Águilas de Portugal tampoco tuvo un mal partido, pero pagó caro la imprecisión a la hora de la definición, lo que lo mandó al otro lado del cuadro.
Con una idea clara y jugadores que ya tiene asumido su rol en el esquema, Bayern es uno de los grandes candidatos a quedarse con el título junto a Manchester City, el único que hizo 9/9 en fase de grupos.
Del otro lado estará un Flamengo esperanzado por sus buenas presentaciones y apoyados por una gran cantidad de público que llegó a Estados Unidos para llenar estadios y hacerse sentir. Así lo consiguieron en las tres primeras presentaciones y seguramente repetirán en el Hard Rock de Miami, donde Boca ya hizo su fiesta cuando le tocó.
La contratación de Jorginho para el Mundial fue una pieza clave para pelear de igual a igual. Con una calidad distintiva y una visión envidiable, el agregado del italiano sin dudas mejoró la circulación en el mediocampo, aunque este no fue el mejor jugador del Mengao en el Mundial.
La diferencia la hizo Gerson, el capitán del plantel. No tanto desde los goles, puesto que no marcó ninguno, pero su rol dentro del equipo ha tenido un indudable peso en favor de Flamengo, que encontró en este jugador un estandarte para ser dueño de los partidos. Su presentación ante Chelsea fue magnífica y sin dudas será clave para el desarrollo del juego de octavos, más aún ante un Bayern que también se siente cómodo jugando en mediocampo, con futbolistas de un talento excepcional.
Bayern y Flamengo serán los encargados de llevar adelante un juego electrizante en el Hard Rock, estadio que ya vibró con Boca, Real Madrid e Inter Miami, pero que ahora recibirá su primer partido de octavos de final del Mundial de Clubes, que cada vez se pone más interesante.
