Se une nueva voz al Estadio Azteca, colaborará junto a Melquiades

MÉXICO -- Se une una nueva voz al Estadio Azteca. Melquiades Sánchez Orozco tendrá un acompañante en la cabina de audio del llamado Coloso de Santa Úrsula: Su nombre es Francisco Reyes Olvera, quien actualmente funge como vocero de prensa del club América.

El experiodista y locutor fue designado para ser la segunda voz del inmueble en su 50 aniversario, con lo que apoyará a Sánchez Orozco, quien desde el nacimiento del inmueble ha dado vida a los anuncios, goles y alineaciones en la historia del escenario dos veces mundialista.

“Es un orgullo”, lanza Francisco Reyes, vía telefónica. “Me han designado para apoyar a don Melquiades Sánchez, una persona del que se debe aprender mucho. Sinceramente es un honor que hayan pensado en mí”, arranca Reyes, quien desde la semana pasada ya ayudó con la voz en la alineación del América y los goles del mismo equipo.

Reyes Orozco asevera que desde niño ha estado ligado al Estadio Azteca. Sus padres viven en una colonia cercana al lugar, por lo que los recuerdos de su niñez lo ligan al Azteca. Incluso recuerda ‘Paquito’, como se le conoce en el medio, que jugaba en su explanada de niño, además de que llegó a cortar boletos.

“Amo el Azteca”, acepta Reyes Olvera. Recuerda que ha estado tan asociado a su vida. Ahí mismo le pidió matrimonio a su esposa y ahí mismo ha llevado sus hijos recién nacidos para sentir la vibra de un mítico escenario, una catedral para la historia del balompié internacional.

Paquito aclara que aunque sí fue nombrado como –voz oficial- la verdadera es la de Melquiades Sánchez Orozco, quien se mantendrá al frente, pero habrá oportunidades en que él compartirá el micrófono, digamos como una segunda voz del inmueble en cada uno de los partidos o eventos que haya en el estadio.

Por el momento, Reyes Olvera considera que colaborará de la mano de Melquiades Sánchez lo que para él es una gran satisfacción en su carrera, porque todavía deberá aprender mucho; sin embargo, adelanta que buscará su propia identidad, pero respetando la parte esencial del inmueble que millones de aficionados mexicanos han visitado y que reconocen la voz oficial como histórica.