BARCELONA -- Inmerso en una depresión mal disimulada el Barcelona abandonó Villarreal con la sensación de haberse dejado dos puntos que se sabían trascendentales, pero ello no evitó que, por segundo partido consecutivo, la labor arbitral se catapultase al plano.
Una mano muy clara de Bruno, que desvió el remate de Messi ya en la segunda mitad cuando vencía el Villarreal por 1-0, provocó un enfado mayúsculo entre los jugadores del Barcelona, que se sintieron nuevamente agraviados y provocó que al acabar el partido, mientras Luis Enrique no entraba en el asunto, el discurso oficial del club fuera por otro rumbo.
“No es fácil arbitrar y debemos ayudarles porque hay mucho en juego. No es justa esa presión y hay que darles los medios que faciliten su trabajo” terció Jordi Mestre, vicepresidente del Barcelona, pretendiendo no entrar en polémicas pero haciéndolo con un discurso novedoso y firme en reclamar el vídeo arbitral.
“La mano de Bruno es una gran parada, es clarísima porque corta la pelota. ¿La de Mascherano? El balón le va al brazo, no tiene nada que ver” sentenció el dirigente azulgrana, para inmediatamente poner la tecnología en el plano.
“Tenemos que dar a los árbitros la opción de equivocarse pero, a la vez, debemos facilitarles los medios tecnológicos para que eso no ocurra; lo hemos dicho muchas veces y ya es hora de que se reclame. Tal como ocurre en otros deportes hay que utilizar el video para facilitar las cosas”, solventó Mestre, dando a entender que el Barça está dispuesto a liderar esa solicitud.
“Hay mucho en juego, mucho dinero y mucha atención en el fútbol para dejar en manos de los árbitros simplemente decisiones que les dan demasiada presión en una décima de segundo” sentenció el vicepresidente, quien de todas maneras, cerró su discurso con una frase clara: “La mano de Bruno es voluntaria, desde luego”
“Yo no tengo nada que decir de eso” cortó en cambio Luis Enrique, quien no se quiso referir a la actuación arbitral y afirmó sin titubear que está en manos del propio equipo evitar que haya que mirar a los colegiados.
“Cuando se dan situaciones de este tipo lo que debemos hacer es ser mucho mejores que el rival para no depender de ellas en un resultado. Es así de simple” sentenció el entrenador asturiano, quien admitiendo que el Barça no está “en una buena dinámica” rechazó de plano que la Liga esté sentenciada: “Fíjate que aún no ha acabado la primera vuelta, así que aún hay mucha tela que cortar”.
