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¿Proceso de recepción? El caos comenzó en 2010

Es conocida popularmente como “La Regla Dez Bryant”, pero, en realidad, debió mantener el nombre de “La Regla Calvin Johnson”.

La regla que tiene como finalidad determinar qué es una recepción en la NFL, pero que realmente provoca total incertidumbre, comenzó a crear confusión en todos los círculos de la liga durante la temporada de 2010, por una acción en la que se le quitó un touchdown a Johnson, ahora ex receptor de los Detroit Lions.

La polémica más reciente es la que se presentó con el receptor Jesse James en el duelo entre Pittsburgh Steelers y New England Patriots, clave en la conformación de las siembras en Playoffs en la AFC.

Desde hace siete temporadas, varias situaciones se han presentado en relación a este tipo de recepciones, todos los equipos han sido afectados, aunque algunos en mayor medida por la interpretación de una regla que es injusta, pero que suele aplicarse correctamente de acuerdo a los requisitos que exige para que una recepción se marque como tal.

Es aquí donde la discusión se convierte en algo ambiguo y, en ocasiones, pierde objetividad.

¿Cuál es la real discusión: la aplicación correcta de una regla que, nos guste o no, existe, o la injusticia de la misma?

Al parecer, todos, jugadores, equipos, beneficiados o afectados, coaches, directivos, aficionados y medios de comunicación, están de acuerdo en una cosa: esta regla debe modificarse para dar mayor certeza sobre qué debe decretarse como una recepción.

A grandes rasgos, el “proceso de recepción” exige que quien atrape un balón, prácticamente se lo lleve a su casa sin soltarlo, sin importar las circunstancias.

Muchas de las polémicas en los últimos años se han dado en acciones junto a la banda, en las que el proceso exige al receptor , que atrapó el balón dentro del campo, a mantener posesión del mismo aún fuera de él.

En otras acciones, como la que sucedió en el duelo entre Steelers y Patriots, el proceso requiere que quien atrapa el ovoide, mantenga posesión del mismo al caer en la zona final, pese a haber cruzado la línea de gol con el balón controlado.

Como otras cosas que deberían revisarse en la repetición instantánea, incluidas las interferencias de pase defensivas u ofensivas, el “proceso de recepción” tiene el potencial de afectar o beneficiar a todos.

Ahora le tocó a los Steelers ser el afectado, pero, ¿acaso no recuerdan los aficionados de Pittsburgh que fueron beneficiados con un touchdown fantasma en el Super Bowl XL ante los Seattle Seahawks? Tras usar la repetición instantánea, los oficiales decretaron que el balón cruzó la línea de gol en un acarreo de Ben Roethlisberger, cuando en varias imágenes se ve con claridad que esto no sucedió.

El touchdown le permitió a Pittsburgh irse al frente 7-3 en el segundo cuarto, pero, por la magnitud del encuentro y lo que estaba en juego, la decisión influyó en el rumbo que tomó el juego y en el ánimo de los Seahawks.

Ese es otro ejemplo de lo imperfecta que es la repetición instantánea, creada con la intención de corregir los errores de los oficiales en el campo, pero que ha provocado que se cometan otros por su uso.

A continuación, echemos un vistazo a las infames jugadas que han dado relevancia al “proceso de recepción”.

Cambio de receptor a corredor
New England vs. Pittsburgh
Semana 15 / Temporada 2017

Cuando Jesse James atrapa el pase de Roethlisberger, la rodilla izquierda del receptor toca el piso primero y luego ambos pies, al mismo tiempo que James estira los brazos para cruzar el balón sobre la línea de gol. Ahí debió decretarse el fin de la jugada.

Después de cruzar la línea de gol, los brazos de James caen al piso y pierde control del ovoide. El proceso exige que se mantenga control del balón, en este caso en particular, por tratarse de una acción en la que el receptor debe convertirse en corredor para que, entonces, la jugada acabe en cuanto el balón cruce la línea de gol.

Es ridículo que en un espacio tan corto de yarda y media en el que James atrapó el balón, lo controló y estiró los brazos, la regla exija que se convirtiera en corredor.

¿El piso provoca el pase incompleto?
Dallas vs. Green Bay
Ronda Divisional / Temporada 2014

Con menos de cuatro minutos por jugar en el último cuarti y con los Cowboys abajo 26-21 en Lambeau Field, Dez Bryant salta y atrapa un pase de Tony Romo. Cuando controla el ovoide da dos pasos mientras que el defensivo lo toca.

Es al caer, pero después de que su codo izquierdo toca el piso, cuando Bryant suelta el ovoide.

El oficial que está a unos metros de la acción marcó correctamente la recepción y a centímetros de la línea de gol, pero, al revisarse la jugada en la repetición instantánea, entró en juego el infame proceso de recepción, lo cual decretó el pase incompleto.

A llevarse el balón hasta casa
Detroit vs. Chicago
Temporada 2010

Calvin Johnson y los Lions fueron primeros afectados por el infame “proceso de recepción”, cuando la decisión de quitarle un touchdown a todas luces legítimo al receptor en los segundos finales y que le hubiera dado el triunfo a su equipo, provocó la derrota de Detroit.

Shaun Hill lanzó un pase elevado a las diagonales y Johnson saltó para atraparlo. Antes de caer con ambos pies al piso, Johnson tuvo control total del balón.

Al dejar caer el cuerpo, Johnson se apoya con la mano izquierda y sostiene el ovoide con la derecha, la cual suelta el balón cuando el ovoide hace contacto con el piso.

Tener control del balón, caer con los dos pies, el cuerpo y la mano izquierda dentro de las diagonales no fue suficiente para mantener el touchdown de Johnson, quien, de acuerdo a la regla y el “proceso de recepción”, debió llevarse el balón al vestidor, bañarse, dar entrevistas y firmar autógrafos sin soltar nunca el ovoide.

El infame “proceso de recepción” existe y ha sido aplicado al pie de la letra en estas y otras acciones. Guste o no, así se aplican las reglas.

La regla debe perfeccionarse, pero el hecho de que afecte a tu equipo es lo que la hace injusta, no la regla en sí.