UNA NOCHE tranquila hace varias semanas antes del arranque de la temporada regular, Wilson Taylor estaba dentro del cuarto de servicio del Paycom Center, que también sirve como el depósito del encargado del equipamiento deportivo del Oklahoma City Thunder. En un estante que se encontraba contra la pared, él pasó sus manos sobre una capa de polvo en un grupo de cajas de zapatos Nike negras y doradas. Kobe 8 System TB, tamaño 13.5.
Él sonrió, a sabiendas de la importancia de lo que había destapado. Sacó su teléfono, tomó una foto y se la texteó al escolta novato del Thunder, Josh Giddey.
"¡No te creo!”, respondió Giddey. "¿Puedo pasar ahora mismo?”.
Quince minutos después Giddey estaba en el edificio, abrió los cinco pares de Kobes del color del Thunder anaranjado-y-blanco que habían sido enviados originalmente para Derek Fisher, quien terminó su carrera como jugador con el Thunder en la temporada 2013-14 y previamente había sido compañero de equipo por mucho tiempo Kobe Bryant. Giddey, sosteniéndolas como un niño en la Navidad, miró a Taylor y dijo: "¿Me puedo quedar con todas?”.
Durante años, esto tal vez hubiese parecido una petición inusual. En el mundo del exceso y la moda de las celebridades que es la NBA, los zapatos deportivos usualmente son ubicuos. Siempre son originales, siempre están en todos lados y típicamente son gratis.
Hasta ahora.
La primavera pasada, Nike y Vanessa Bryant anunciaron que rompían su vínculo luego de que el acuerdo del gigante de los zapatos deportivos con el fallecido Kobe Bryant llegó a su fin. Las partes siguen negociando con la esperanza de que eventualmente puedan llegar a un acuerdo, le dijeron fuentes a ESPN, pero actualmente la colaboración se terminó. Ya habían tenido retrasos de producción que impidieron que los jugadores recibieran su reserva normal durante la temporada 2020-21, y por ahora, no se están produciendo más Kobes.
De repente, el zapato más popular entre los jugadores de la NBA es también el más difícil de conseguir.
“Si no los tienes ya", dice el alero de los Portland Trail Blazers , Larry Nance, "no los vas a conseguir".
LA LÍNEA DE ZAPATOS NIKE de Kobe Bryant se ha convertido sin duda en el zapato deportivo más popular para los jugadores de la NBA en años recientes. Durante la temporada 2019-20, más de 100 jugadores llevaban el Kobe 4 Protro, una re-edición retro de un zapato que Bryant se puso originalmente en 2008. A los jugadores de hoy les encanta el diseño, cómo se siente y lo que quieren decir las Kobes.
"Esta generación mira a Kobe como nuestro Jordan", dice el escolta de los Chicago Bulls, DeMar DeRozan, conocido en la liga como el decano de los devotos al calzado de Kobe. "Es un gran zapato para ponerse. Los chicos de veras se enamoraron de él".
En la burbuja de Orlando en 2020, solo meses después de la trágica muerte de Bryant, casi un tercio de los más o menos 330 jugadores llevaban puestos una versión del zapato de la línea de Kobe, y esa cifra crecía. En los últimos dos años, un número de jugadores que previamente había estado con Under Armour y Adidas no vieron renovados sus contratos publicitarios de zapatos, una tendencia que se aceleró por la pandemia del COVID-19. Muchos de los agentes libres de tenis buscaban las Kobes. Todo se reduce a un amplio contingente que ahora tiene un problema de suministro para sus necesidades de Kobe.
Aún hay suministros a la venta en algunos minoristas, pero no en grandes números en los tamaños que los jugadores de la NBA típicamente necesitan. La escasez de los tamaños más grandes ha impulsado un boom de los precios en los sitios web de reventa secundaria de zapatos deportivos tales como StockX, GOAT y eBay.
Los jugadores que utilizan un tamaño 14 o más grande buscan gastar al menos $800 por los modelos más básicos de las Kobes, y eso no es lo que se ponen típicamente. Pero los jugadores están pagando, y varios le dijeron a ESPN que han gastado más de cinco dígitos comprando suministros de Kobes en el mercado secundario desde la primavera y el verano pasados.
"No voy a ir a una tienda y a encontrar un [tamaño] 17 en un Kobe. Imposible", dice Anthony Davis, quien cambió a las Kobes cuando se unió a los Los Angeles Lakers en 2019. "Quiero decir, es el zapato deportivo favorito de los chicos... Mucha gente se siente inspirada por él y el zapato se siente increíble. Todos se sienten increíbles".
Los jugadores previamente se ponían cualquier color que querían —en particular después de que la liga relajó sus reglas en torno a los zapatos deportivos antes de la temporada 2018-19— y ahora están rastreando el internet e intentando cazar reservas olvidadas para obtener zapatos deportivos para ponerse en los partidos. Y están compitiendo unos contra otros por los tamaños grandes disponibles en el mercado.
"Si no estabas involucrado los últimos varios años", dice DeRozan, un entusiasta del modelo Kobe desde hace tiempo. “Estás sufriendo".
Las Kobes ahora se consideran "remanentes", llevándolas a un mercado de antigüedades que sube la apuesta. Los jugadores de la NBA han perseguido zapatos remanentes durante años, a menudo para añadir a sus colecciones para ponerse o exponerlos fuera de la cancha. Al alero del Miami Heat, P.J. Tucker, se le conoce por ponerse modelos antiguos de alto nivel en los partidos, pero es un caso aparte.
Tampoco es inaudito que los jugadores de vez en cuando compren zapatos deportivos para usar en los partidos. Taylor dice que él a veces ayudaba a los jugadores como el ex pívot del Thunder, Steven Adams, quien usa un tamaño 19 y de verdad le gustó como le quedan los modelos de Adidas más antiguos de Derrick Rose, a gastar varios cientos de dólares hasta dar con pares adicionales. Más comúnmente alrededor de la liga, los jugadores llevan lo que les pagan por ponerse y casi nunca se piensa en suministrar.
La situación actual en torno a las Kobes es un juego completamente nuevo, incluso para los jugadores a quienes les pagan por llevar los zapatos Nike. Giddey, quien firmó un contrato multianual con Nike antes de la temporada, y los jugadores como él están gastando más de $1,500 en pares de Kobes ahora mismo mientras intentan surtirse para esta temporada y más allá. Sus agentes están olfateando por ellos,, llamando favores y cazando en el mercado secundario para sus clientes pero sin mucho éxito.
"Unos cuantos tipos me han contactado pidiéndome ayuda", dice la estrella de Phoenix Suns, Devin Booker. "Nunca se acabarán las Kobes".
Booker y DeRozan tienen un suministro de PEs, las siglas de Player Exclusives (o exclusivo para jugadores), con los cuales Nike los ha establecido como embajadores de marca por años. Pero están en una clase élite. La escasez la sienten particularmente los jugadores jóvenes que adoran a Bryant y su línea de zapatos deportivos pero no han tenido el beneficio de estar en la liga el tiempo suficiente para crear un atraso en las órdenes.
"Estoy trabajando sobre ello a diario", dice el novato de los New Orleans Pelicans ,Trey Murphy, quien se puso un par de Kobes que le regaló un compañero de equipo para iniciar la temporada. "Está complicado allá afuera ahora mismo. No soy DeMar DeRozan".
Pero ni siquiera DeRozan puede ser DeRozan.
"Yo solía jugar en un par una o dos veces y entonces le regalaba mis zapatos a los aficionados", dice DeRozan. "Tal vez no pueda hacer eso tanto ya".
LOS RUMORES DEL final del acuerdo de la familia Bryant con Nike comenzaron a circular la pasada temporada antes de convertirse oficial en abril. Los representantes de Nike calladamente le dijeron a los jefes de equipamiento deportivo que preparen a sus tipos de Kobe para el final.
"A algunos de nosotros nos hicieron saber y comenzamos a acumularlos", dice el alero de los Phoenix Suns, Jae Crowder. "Para cuando salió la noticia, yo había guardado suficientes para unos dos años".
Las estrellas con grandes contratos de zapatos como LeBron James, quien le ha dado moldes de sus pies a Nike para que los zapatos de su línea se sientan ablandados al ponérselos por primera vez, se ponen un par nuevo en cada partido. Algunos jugadores se los pondrán para un par de partidos. Crowder dice que su suministro de dos años eran 100 pares, ya que utiliza aproximadamente 50 en un año. Por otro lado, Davis usa menos, pues dice que usa alrededor de 20-25 pares de su suministro poco profundo de Kobe esta temporada.
Algunos jugadores sin un suministro casi igual de profundo ya se han visto forzados a cambiar. Unos cuantos jefes de equipamiento Deportivo dicen que los jugadores han cambiado al modelo corpulento de Nike Kyrie Irving Low, que tiene similitudes de diseño con el modelo de Kobe, esta temporada. Otros están utilizando la línea nueva más genérica de Nike, la GT. Pero muchos líneas propias de zapatos deportivos se han retrasado ya que Nike y otros minoristas de calzado han tenido que lidiar con el cierre de fábricas en Asia debido al COVID-19.
Mientras tanto, los jugadores que todavía tienen las Kobes intentan sacar el máximo de cada caja.
"Los tipos que tengo, que llevan las Kobes las usan hasta que están a punto de desbaratarse", dice un jefe de equipamiento.
Al discutir esta situación con ESPN, los jugadores reiteradamente expresaron esperanzas de que Nike y los bienes hereditarios de Bryant puedan llegar a un nuevo acuerdo, un tema de discusión que ha dominado entre los sneakerheads este otoño. Pero incluso si eso se diese, pasaría mucho tiempo antes de que los Kobes estuviesen disponibles otra vez —para los jugadores o cualquier otra persona. Las líneas de producto típicamente le tardan 12-16 meses a Nike para producir, según fuentes, y eso era antes de que la pandemia interrumpiese las cadenas de suministro global.
De cualquier manera, mientras progresa esta temporada y las provisiones de Kobes restantes comienzan a mermar sin reemplazos, la demanda por el amado diseño de zapato del difunto miembro del Salón de la Fama solo aumentará. En un tiempo cuando algunos jugadores están incursionando en las inversiones de la criptomoneda, podría surgir un nuevo intercambio mientras más jugadores se desesperan.
"Siempre he tenido tantos pares, pero los estoy mirando de forma diferente ahora. Los tipos me preguntan [por ellos], pero no puedo destrozarlos como antes", dice DeRozan. "Si empeora la situación, yo podría incluso tener que recurrir a mi caja fuerte secreta".
Dave McMenamin de ESPN aportó a esta historia.
