Nets con Kyrie Irving o 76ers con Ben Simmons, ¿quién está más cerca de un final feliz?

La pasada temporada baja de la NBA vio desarrollarse un par de ‘novelas’ que a unas horas de haberse dado del tip-off inicial de la campaña 2021-2022 con el juego entre Brooklyn Nets y Milwaukee Bucks parecen no estar ni cerca de resolverse.

Kyrie Irving de los mencionados Nets y Ben Simmons de los Philadelphia 76ers acapararon los reflectores y los encabezados más allá de cualquier acuerdo o cambio de jugadores entre las 30 franquicias de la Asociación.

Los bases, casualmente australianos, le están poniendo picante a los festejos por el 75 aniversario de la Liga; una par de manchitas que opacarán la que para muchos será la mejor temporada de la NBA en cuanto a competitividad.

Irving, un siete veces All-Star, no ha podido practicar y mucho menos jugar con los Nets debido a su negación para vacunarse contra el Covid, desobedeció los protocolos de seguridad y salud de la Liga y de Nueva York, que indican que los jugadores y staff deben al menos tener una dosis de la vacuna para poder jugar en ciudades como La Gran Manzana y San Francisco.

En un video publicado hace unos días en su cuenta de Instagram, Irving dijo que nadie debería ser forzado a hacer algo con su cuerpo y que su decisión no estaba motivada por cuestiones políticas.

"¿Qué harías si te sintieras incómodo al entrar en la temporada cuando te habían prometido que habría exenciones o que no te forzarían a vacunarte?", preguntó Irving.

"Esto no era un problema antes de que empezara la temporada. Esto no era algo que preveía que iba a llegar y no es algo para lo que me preparé o tuve la oportunidad de elaborar una estrategia sobre lo que iba a ser mejor para mí y mi familia”, añadió.

En resumen, esa es la postura del jugador de 29 años.

Por su parte, Ben Simmons se mantiene en una especie de ‘guerra fría’ con los Sixers, pues lleva varias semanas intentando forzar su salida del equipo y aunque hace unos días parecía que todo terminaría bien cuando decidió incorporarse a los entrenamientos de pretemporada, la situación dio un giro el martes pasado y fue castigado por negarse a ejecutar una orden de coach Doc Rivers durante el entrenamiento, por lo que no pudo ver acción en el debut de Filadelfia ante los New Orleans Pelicans del miércoles.

Ninguno de los dos jugadores parece tener la intención de ceder en sus convicciones; sin embargo, las posturas y el entorno permiten ver que luce más factible un desenlace favorable en el caso de Irving que en el de su paisano Simmons.

A favor de Irving.

1.- Lo más importante, por ahora no es Kyrie vs. Nets, es Kyrie vs. la vacuna.

2.- Cuenta con el apoyo de sus compañeros y hasta el día de hoy ninguno de ellos, ni mucho menos el staff de coacheo o la gerencia se han manifestado en su contra o en desacuerdo con su postura.

3.- En caso de no vacunarse y en una situación extrema, podría entrenar por separado y tener actividad en los juegos de visitantes de los Nets, salvo los que se lleven a cabo en el MSG, casa de los Knicks y el Chase Center, sede de los Warriors.

4.- Conforme las restricciones en las ciudades se vayan atenuando y el virus vaya desapareciendo, es posible que la Liga y los gobiernos locales de Nueva York y San Francisco revoquen el mandato que obliga a tener al menos una dosis de la vacuna para jugar en dichas plazas. Aunque ese luce como un desenlace a muy largo plazo y hasta poco probable.

5.- Le queda este año de contrato con Brooklyn y el siguiente con una opción de jugador ($36 mdd). Con 29 años, Irving aún tiene mucho qué ofrecer en las duelas y como él mismo lo ha dicho, retirarse no es una opción por lo que un cambio de aires rumbo a un estado si restricciones de vacunación podría ser el último tren que Irving pueda tomar para continuar con su carrera en la NBA.

En contra…

1.- La situación podría tornarse en Irving vs la Liga.

2.- Aunque ha dicho que el dinero no le preocupa, la situación tendría consecuencias económicas muy graves para él.

Según el periodista Shams Charania una renovación ahora parece imposible. Brooklyn ha dado un paso atrás en su decisión y no le ofrecerá al jugador la extensión de contrato a la que podía optar de $186 mdd por cuatro años más.

En total, Irving podría dejar de embolsarse unos $220 millones de dólares sumando los $35 mdd que no obtendría esta campaña por no jugar.

Tal vez esos números sean suficiente motivo para convencerlo de vacunarse al menos una vez.

A favor de Simmons.

1.- Prácticamente nada. De nos ser por su calidad (tres veces All-Star) y su juventud, el nacido en Victoria está haciendo todo lo posible no sólo para que los Sixers le den una patada y renuncien a él, también está dejando una muy mala imagen, que va más allá de su pésimo porcentaje de tiros libres (elemplo: 15 de 45 en su serie de Playoffs ante Atlanta Hawks) y su nula efectividad desde el rango de tres. Algo que sin sonar descabellado, podría costarle su permanencia en la NBA.

En contra…

1.- Su alto salario y lo que implicaría cambiarlo. En caso de lograrse un traspaso, éste no será sencillo.

Por Simmons, los Sixers pedirían otro jugador con calibre All-Star. Y su salario no ayuda. Al base de 25 años le restan cuatro temporadas de su actual contrato de más de $146 millones de dólares.

Pese a ello, hay equipos interesados en él. Cleveland Cavaliers, Portland Trail Blazers, Indiana Pacers Minnesota Timberwolves y, en los últimos días, se habrían sumado los Toronto Raptors.

2.- Tiene en contra a la organización entera. Ya no sólo es su solicitud de ser cambiado, la actitud de Simmons lo ha puesto en contra de Doc Rivers y del otro pilar de los 76ers, el pívot camerunés Joel Embiid, quien no se ha guardado sus comentarios sobre la situación.

Hace un par de semanas señaló que la situación entre Simmons y los Sixres era una falta de respeto para el resto de los integrantes de la franquicia y el martes arremetió diciendo que no le interesaba saber nada de un tipo como Simmons.

3.- La ‘salud’ de la NBA. Ver cómo las estrellas de la Liga firman contratos a largo plazo y luego expresan sus deseos de ser intercambiados no es bueno para la organización que preside Adam Silver.

La situación no es fácil para ambas partes. Está claro que seguirán llegando las ofertas por él, pero ¿se cansará Simmons o se cansarán primero los Sixers?