El 9 de abril, en el juego 8,206 en la historia de los Padres, Joe Musgrove lanzó el primer juego sin hits de la franquicia. Fue casi perfecto contra los Vigilantes, con un pelotazo propinado en la cuarta entrada que fue el único corredor que permitió.
Cinco días después Carlos Rodón, un lanzador que los Medias Blancas dejaron sin contrato antes de volver a firmarlo esta temporada baja, lanzó casi de forma perfecta en el segundo juego sin hits de la temporada, golpeando a Roberto Pérez de Cleveland en la parte de atrás del pie en un lanzamiento en conteo de 0-2 con un out en la novena entrada.
El miércoles pasado John Means, que nunca había lanzado más de siete entradas en 43 aperturas en su carrera, estuvo aún más cerca de la perfección para los Orioles en un juego sin hits dominante contra los Marineros. El único corredor que se embasó fue mediante un lanzamiento salvaje tras un ponche, lo que convierte a Means en el único lanzador en la historia de la MLB en perder un juego perfecto en ese escenario. Means ponchó a 12 y no estuvo cerca de permitir un hit; la pelota más golpeada contra él fue un elevado débil dentro del cuadro.
Dos días después, Wade Miley de los Reds consiguió el cuarto juego sin hits del 2021, y el segundo contra Cleveland. Permitió solo dos corredores, una caminata y un error. Atribuyó su actuación a un tatuaje temporal de Hulk que su hijo de 4 años, Jeb, lo había convencido de hacerse. "No tengo músculos en absoluto", bromeó Miley después del partido. "Quizás esto me dio algo de fuerza".
El único defecto de esa teoría es que Miley se hizo el tatuaje en su brazo derecho. Lanza con la izquierda. Sin embargo, en lo que se está convirtiendo rápidamente en el Año del No-Hitter, todo es posible, todas las noches aparentemente sale una alerta de un posible partido sin hits. Incluso un zurdo jornalero que lanzó solo seis lanzamientos de 90 mph puede mantener a los oponentes sin hits.
Hemos tenido temporadas como esta antes. En 2015 hubo siete partidos sin hits, dos de Max Scherzer. En 2012, vimos seis juegos sin hits individuales, tres de los cuales fueron juegos perfectos. Fueron seis en 2010, incluido el juego perfecto de Roy Halladay y luego su juego sin hits en los playoffs. Hubo siete juegos sin hits tanto en 1990 como en 1991, incluidos los de Dave Stewart y Fernando Valenzuela el mismo día, el 29 de junio de 1990.
La última vez que hubo cuatro juegos sin hits antes de finales de mayo fue en 1917, en la era de la Pelota Muerta (Deadball), cuando los lanzadores podían raspar legalmente la pelota o aplicar sustancias como saliva, tabaco, barro, alquitrán de pino, vaselina o algo de sudor. En 1968, el infame Año del Lanzador, hubo cinco juegos sin hits en toda la temporada. Podríamos pasar eso antes del receso del Juego de Estrellas. No creo que terminemos con 16 juegos sin hits al final de la temporada, pero con el promedio de bateo de toda la liga en .234 y ponches cada vez mayores, parece poco probable que nos detengamos en cuatro.
Lo que nos deja esta pregunta para debatir: ¿Los juegos sin hits se están volviendo demasiado comunes?
El auge de los juegos sin hits es real
He registrado los 205 partidos sin hits individuales desde 1920 (lo siento, Madison Bumgarner, solo estamos considerando partidos sin hits en nueve entradas). Aquí hay un resumen década por década con el número de juegos sin hits, el 'GameScore' promedio, el promedio de bateo de la MLB durante la década y la tasa de ponches de la década:
No solo estamos viendo más juegos sin hits, incluso después de ajustar la cantidad de equipos, sino que el 'GameScore' promedio está aumentando: los juegos sin hits se están volviendo más dominantes, con más ponches y menos bases por bolas. Nos hemos quedado a dos pelotazos y un lanzamiento salvaje de tres juegos perfectos esta temporada. Si bien ciertamente hay un elemento aleatorio en los juegos sin hits, no debería sorprender que más de ellos vengan contra equipos ofensivos malos que buenos, y muchos de ellos vienen en épocas de promedios de bateo bajos y tasas de ponches altas. Los 205 equipos que no lograron hits han promediado un promedio de bateo de .255 por equipo, mientras que anotaron 4.28 carreras por juego en la temporada en que no lograron hits, en comparación con los totales generales desde 1920 de .262 y 4.46. Los Indians, que han sido dejados sin hits dos veces, están bateando para .210. ¿El equipo de los Marineros que Means dominó? También están bateando .210.
Así que estamos en la tormenta perfecta para los juegos sin hits. Algunos de los factores clave en juego:
1. Los lanzadores están mejores que nunca. La velocidad del lanzador ha aumentado gradualmente a lo largo de la historia de las Grandes Ligas, pero creo que hay tres puntos de inflexión importantes.
(A) La década de 1960, cuando reinó una nueva generación de lanzadores de poder como Sandy Koufax, Bob Gibson, Tom Seaver y otros (en combinación con una zona de strike más grande que existió de 1963 a 1968). Los promedios de bateo cayeron mientras que los ponches y los juegos sin hits subieron. (B) A principios de la década de 1990, cuando los lanzadores tuvieron que combatir el aumento de la ofensiva provocada por una pelota más viva y bateadores llenos de sustancias. Los ponches subieron y también los juegos sin hits. (C) La década de 2010, como ha sido bien documentado, con la sed de velocidad aumentando la recta promedio de 92.3 mph en 2010 a 93.8 mph en 2021 (a través de FanGraphs). Observen el aumento de juegos sin hits desde la década de 2000 hasta la de 2010.
2. Los lanzadores no solo lanzan más fuerte, sino que lanzan de manera diferente, haciendo más lanzamientos rompientes. En 2010, el 58.6% de los lanzamientos fueron rectas (cuatro costuras o sinkers), según datos de TruMedia. En 2021, ese porcentaje se redujo a 50.7. En 2010, el 64.6% de los lanzamientos en un conteo de 3-2 fueron rectas; en 2021, solo el 55,2%. Es más fácil pegar rectas, pero es más difícil que nunca sentarse en una recta para pegarle.
3. Las formaciones especiales a la defensiva han reducido el promedio de bateo en los roletazos, especialmente para los bateadores zurdos. En 2010, los bateadores zurdos batearon .227 en rodados. Durante 2020-21, están bateando .211.
4. Los bateadores también tienen la culpa. Algunos de estos juegos sin hits no se tratan solo de velocidad. Como señaló el ex gerente general de los Rockies, Dan O'Dowd, en MLB Network, Miley y Bumgarner ni siquiera son lanzadores duros, mientras que Means tiene una velocidad promedio. Mientras elogiaba a cada lanzador por su dominio de la recta durante sus juegos sin hits, O'Dowd también sugirió: "Los bateadores van al plato concentrándose en una cosa y solo en una cosa. Creo que están teniendo dificultades para hacer ajustes durante el juego, por lo que a medida que el juego avanza lentamente y no conectan ningún golpe, la presión se vuelve intensa y no tienen la capacidad de hacer cambios de swing para afectar el intento de poner la pelota en juego de manera constante".
5. Finalmente, en 2021, está el asunto de la pelota en sí. Mi colega Bradford Doolittle profundizará en lo que hay detrás de los problemas ofensivos en toda la liga en un artículo a finales de esta semana, pero los cambios en la pelota tal vez estén ayudando a los lanzadores a agregar aún más movimiento a su material rompiente, haciendo que el bateo sea aún más difícil.
Sumen todo eso y el resultado es una bonanza sin hits.
Presentamos los 'No-Hitter Score' de los partidos sin hits
Means tuvo un control tan completo durante su juego sin hits que le envié un mensaje de texto a mi editor para que estuviera alerta en la sexta entrada. Parecía claro que, salvo un error de suerte o un rodado con ojos bien colocado en el cuadro, lo conseguiría. Terminó con un 'GameScore' de 99, empatado en el décimo lugar más alto entre nuestros 205 juegos sin hits. Los 99 lanzamientos de Means empatan los 99 hechos por Lucas Giolito el pasado agosto en su partido sin hits con 13 ponches y un boleto contra un equipo de los Piratas que terminaría bateando .220 para la temporada. Alec Mills de los Cubs la temporada pasada dejó sin hits a los Cerveceros, un equipo que bateó .223. ¿Cómo comparamos estas actuaciones con los juegos sin hits de una época diferente con promedios de bateo más altos?
El "GameScore' más alto para un juego sin hits es el 104 de Max Scherzer, por su desempeño de 17 ponches y sin boletos contra los Mets en el penúltimo día de la temporada 2015. Los Mets llegaron a los playoffs, pero terminaron penúltimos en las mayores con un promedio de equipo de .244 y anotaron solo 4.22 carreras por juego. Además, tres de los mejores bateadores de los Mets: Yoenis Céspedes, Daniel Murphy y Lucas Duda, no fueron titulares en el juego. ¿Es el mejor juego sin hits de todos los tiempos?
Con esta serie de juegos sin hits, quería encontrar una manera de clasificar los juegos sin hits que fuera menos agnóstica que el 'GameScore', que ignora la fuerza del equipo contrario. Se me ocurrió una fórmula simple, creando lo que llamaré No-Hitter Score. Tomé el 'GameScore' del lanzador, lo multipliqué por el promedio de bateo de la temporada del oponente y luego agregué las carreras del equipo por juego, siendo la meta el tratar de encontrar una parte media feliz entre cuán dominante fue la actuación y cuán bueno fue el oponente.
La fórmula no es perfecta y probablemente la modificaré un poco en No-Hitter Score 2.0, pero en general me gusta la lista que creó. No te lo tomes demasiado en serio, es más un punto de partida para el debate que se inclina hacia la fuerza del oponente sobre la fuerza de la actuación, pero aquí tienes, los 10 mejores juegos sin hits desde 1920 según la clasificación del No-Hitter Score:
10. Don Wilson, Astros, 5/1/1969 vs. Reds
No-hitter Score: 30.94
GameScore: 94
Oponente: promedio de .277, 4.90 carreras por juego
Wilson lanzó dos juegos sin hits en su carrera y el primero registró un GameScore de 99, pero este llegó contra una alineación de los Rojos que incluía a Pete Rose, Tony Pérez y Johnny Bench. Wilson abanicó a 13 y caminó a seis. El juego fue en Cincinnati, donde los Rojos fueron aún mejores, bateando .286.
9. José Jiménez, Cardinals, 6/25/1999 vs. Diamondbacks
No-hitter Score: 31.36
GameScore: 93
Oponente: promedio de .277, 5.60 carreras por juego
Jiménez tuvo marca de 5-14 con efectividad de 5.85 en 1999, su única temporada como abridor en las mayores, lo que lo convierte en uno de los lanzadores más improbables en lograr un partido sin hits. La alineación de Arizona con Luis González, Matt Williams, Jay Bell y Steve Finley lideró la Liga Nacional en carreras anotadas. Jiménez ponchó a ocho y dio dos pasaportes.
8. Monte Pearson, Yankees, 8/27/1938 vs. Indians
No-hitter Score: 31.39
GameScore: 92
Oponente: promedio de .281, 5.54 carreras por juego
El miembro del Salón de la Fama Earl Averill, Hal Trosky y Jeff Heath batearon cada uno al menos .330 en 1938 para liderar la ofensiva de Cleveland, pero Pearson los dominó a todos en su joya de siete ponches y dos boletos.
7. Randy Johnson, Diamondbacks, 5/18/2004 vs. Braves
No-hitter Score: 31.96
GameScore: 100
Oponente: promedio de .270, 4.96 carreras por juego
Este fue el juego perfecto de 13 ponches de Johnson contra una alineación con Chipper Jones, Andruw Jones, J.D. Drew, Julio Franco y Johnny Estrada, quienes batearon .314 ese año. Sin embargo, dos de los mejores bateadores de los Bravos, Marcus Giles (.311) y Rafael Furcal (.279), no jugaron.
6. Al Leiter, Marlins, 5/11/1996 vs. Rockies
No-hitter Score: 32.05
GameScore: 91
Oponente: promedio de .287, 5.93 carreras por juego
Subjetivamente, este juego no debería estar ni cerca del top 10. El GameScore de Leiter (seis K, dos bases por bolas) no fue particularmente alto y mientras que los Rockies eran una ofensiva de alto poder con los Bombarderos de la Calle Blake (Dante Bichette, Andrés Galarraga, Ellis Burks, Vinny Castilla y Larry Walker, aunque Walker no jugó en este juego), bateaban apenas .228 como visitantes en comparación con .343 en casa. Este juego tuvo lugar en el Joe Robbie Stadium, definitivamente no en el Coors Field.
5. Hideo Nomo, Dodgers, 9/17/1996 vs. Rockies
No-hitter Score: 32.05
GameScore: 91
Oponente: promedio de .287, 5.93 carreras por juego
Por otro lado, este juego probablemente merece una calificación aún más alta: sigue siendo el único juego sin hits en la historia de Coors Field. Los Rockies promediaron unas increíbles 8.12 carreras por juego en casa, donde tuvieron marca de 55-26 en 1996. Todos los grandes bates excepto Walker estaban en la alineación. Nomo dio cuatro pasaportes y abanicó ocho, ponchando a Burks para poner fin a su esfuerzo de 110 lanzamientos. Después de que se me ocurrió mi fórmula de No-hitter Score, encontré un artículo que Bill James, el inventor del GameScore, había escrito en 2012. Creó un GameScore ajustado y enumeró sus 10 mejores juegos de los últimos 60 años. El de Nomo fue el número 2, detrás del partido de 20 ponches y un solo hit de Kerry Wood (en 105, el GameScore en nueve entradas más alto en la historia de la MLB). Si ajustamos el No-Hitter Score de Nomo para usar los números ofensivos locales de los Rockies, salta hasta 39.33, fácilmente el No. 1 en la lista.
4. Dazzy Vance, Dodgers, 9/13/1925 vs. Phillies
No-hitter Score: 32.75
GameScore: 93
Oponente: promedio de .295, 5.31 carreras por juego
Vance no ganó su primer juego en las mayores hasta los 31 años, pero aun así ganó 197 juegos, lideró la Liga Nacional en ponches cada temporada desde 1922 hasta 1928 y llegó al Salón de la Fama. Los Filis alcanzaron un promedio alto en 1925, lo que ayudó a que el juego de Vance fuera tan alto, pero los Filis eran como los Rockies de su época. Batearon .318 con 73 jonrones en el Baker Bowl y .271 con 27 jonrones como visitantes. Vance también permitió una carrera inmerecida, uno de los nueve juegos en nuestra lista de 205 que no fue una blanqueada. Yo probablemente sacaría este del top 10.
3. Clayton Kershaw, Dodgers, 6/18/2014 vs. Rockies
No-hitter Score: 32.81
GameScore: 102
Oponente: promedio de .276, 4.66 carreras por juego
El GameScore de 102 de Kershaw es el segundo más alto de todos los juegos sin hits, ya que ponchó a 15, y el único que se le embasó fue mediante error en tiro. Este juego tuvo lugar en el Dodger Stadium y los Rockies batearon .228 como visitantes ese año (en comparación con .322 en casa). Los Rockies también tuvieron una alineación sospechosa, ya que Nolan Arenado, Charlie Blackmon y Justin Morneau se sentaron en favor de Kyle Parker, Josh Rutledge y Brandon Barnes, lo que convierte a esta en una cuestionable selección de los 10 mejores, a pesar del dominio de Kershaw.
Si sacamos a Leiter, Vance y Kershaw del top 10, las siguientes tres adiciones serían:
Sean Manaea , por su juego sin hits en 2018, donde recetó 10 ponches y dio dos boletos, contra una poderosa alineación de los Medias Rojas (promedio de .268, 5.41 carreras por juego).
El esfuerzo de Dwight Gooden contra los Marineros en 1996. El puntaje de 86 de Gooden es uno de los más bajos en la lista, pero los Marineros batearon .287 y promediaron 6.17 carreras por juego, la mayor cantidad de los equipos dejados sin hits. La alineación de Seattle esa noche incluía a Ken Griffey Jr., Edgar Martínez y Alex Rodríguez. Un trío un poco más duro que Tom Murphy, Evan White y Sam Haggerty.
Paul Dean, por su juego sin hits de 1934 para los Cardinals contra un equipo de Brooklyn que bateó .281 y promedió 4.89 carreras.
2. Carl Hubbell, Giants, 5/8/1929 vs. Pirates
No-hitter Score: 33.14
GameScore: 90
Oponente: promedio de .303, 5.87 carreras por juego
Hubbell ponchó a cuatro y dio una base por bolas al lanzar el único juego sin hits en el lapso de cuatro años desde 1927 hasta 1930 cuando el promedio general de las Grandes Ligas fue de .287. El zurdo del Salón de la Fama se enfrentó a una alineación que incluía a seis jugadores que batearon .300 en 1929, incluidos los miembros del Salón de la Fama Paul Waner, Lloyd Waner y Pie Traynor.
1. Charlie Robertson, White Sox, 4/30/1922 vs. Tigers
No-hitter Score: 33.79
GameScore: 93
Oponente: promedio de .306, 5.34 carreras por juego
Robertson estaba haciendo apenas su cuarta apertura en su carrera cuando lanzó un juego perfecto contra una alineación de Detroit con Ty Cobb, Harry Heilmann y Bobby Veach. Cobb bateó .401, Heilmann .356 y Veach .327. Robertson abanicó seis y registró 15 outs dentro del cuadro. En la quinta entrada, Heilmann exigió al árbitro de home que inspeccionara la pelota, protestando que Robertson estaba manipulando la pelota. En la siguiente entrada, Cobb pidió a los árbitros que revisaran el uniforme de Robertson. En la octava entrada, Cobb les pidió que revisaran el guante del inicialista de Chicago. Hubo una multitud desbordada en Detroit durante el juego y después de que Robertson retiró al último bateador, los fanáticos irrumpieron en el campo y se llevaron al lanzador enemigo sobre sus hombros.
Está bien, no puedo dejarte esperando más. Aquí están los cinco No-hitter Score más bajos, todos contra equipos ofensivos menos que estelares:
201. Burt Hooton, Cubs, 4/16/1972 vs. Phillies
No-hitter Score: 23.75
GameScore: 87
Oponente: promedio de .236, 3.22 carreras por juego
El juego sin hits de Hooton llegó en el segundo juego de la temporada (apenas la cuarta apertura de su carrera) e incluyó siete boletos y siete ponches.
202. Dean Chance, Twins, 8/25/1967 vs. Indians
No-hitter Score: 23.66
GameScore: 86
Oponente: promedio de .235, 3.45 carreras por juego
Chance dio cinco pasaportes, ponchó a ocho y permitió una carrera limpia en la primera entrada. Chance tuvo 15 juegos en su carrera con un GameScore más alto, incluido una apertura de 14 entradas en 1964 en la que permitió solo tres hits y ninguna carrera (GameScore de 116).
203. Bill Stoneman, Expos, 10/2/1972 vs. Mets
No-hitter Score: 23.41
GameScore: 89
Oponente: promedio de .225, 3.38 carreras por juego
El segundo juego sin hits de la carrera de Stoneman llegó en el primer juego de una doble cartelera en la serie final de la temporada contra una mala alineación de los Mets que ni siquiera incluyó a su mejor bateador en Rusty Staub. Stoneman caminó siete junto con 9 ponches.
204. George Culver, Reds, 7/29/1968 vs. Phillies
No-hitter Score: 22.92
GameScore: 84
Oponente: promedio de .233, 3.35 carreras por juego
El GameScore de Culver está empatado en el tercer lugar más bajo de los 205 juegos sin hits (Francisco Liriano y Cliff Chambers tuvieron 83) ya que dio cinco pasaportes, ponchó a cuatro y permitió una carrera inmerecida.
205. Juan Marichal, Giants, 6/15/1963 vs. Colt .45s
No-hitter Score: 22.66
GameScore: 90
Oponente: promedio de .220, 2.86 carreras por juego
El GameScore de Marichal no fue terrible, pero esta fue una lamentable ofensiva de Houston, por lo que fue el juego sin hits "más fácil" de la lista. Fue el único juego sin hits de la carrera de Marichal, pero unas semanas después tendría un partido más famoso: una blanqueada de 16 entradas en un duelo contra Warren Spahn (Willie Mays finalmente lo ganó con un jonrón de Spahn).
Como era de esperar, debido a los bajos promedios de bateo de sus oponentes, nuestros héroes sin hits de 2021 no se clasifican tan bien en el puntaje sin hits. Musgrove entra en 75, Means en 192, Rodón y Miley empatan en el puesto 199.
Entonces, ¿los juegos sin hits se están volviendo demasiado comunes?
Volvemos a la pregunta. Todavía encuentro emocionantes los juegos sin hits, aunque como la mayoría de las cosas en el béisbol alrededor de 2021, es mucho más emocionante si tu equipo está celebrando. Los fanáticos de los Padres que esperaron 52 años para ver a uno de los suyos lanzar un juego sin hits recordarán por mucho tiempo el juego de Musgrove. Como logro individual, obviamente es el recuerdo de toda una vida. De los 205 juegos sin hits de mi lista, solo 24 de los lanzadores lograron más de uno. Algunos de los más grandes de todos los tiempos como Pedro Martínez, Roger Clemens, Greg Maddux y Steve Carlton nunca lanzaron uno, mientras que Chris Heston, Bud Smith y Philip Humber (un juego perfecto, nada menos) lo hicieron.
Ciertamente, la estatura del lanzador influye. Nolan Ryan se convirtió en una leyenda debido a sus siete juegos sin hits. Un juego sin hits de Jacob deGrom sería más interesante que uno de Wade Miley. Si bien cuatro en un lapso de unas pocas semanas parece mucho, todavía son raros, aunque con 40 desde 2010, son un poco menos memorables. Recuerdo que cuando era más joven podía recordar todos los juegos sin hits recientes; ahora sé por qué, considerando que solo hubo 13 en toda la década de los ochenta.
Por eso digo que disfrutes el momento. Aún te puedes quejar de todos los ponches.
