MIAMI -- Durante este ultimo tiempo, los nombres de Patrick Mahomes y Dak Prescott han estado estrechamente vinculados.
Si bien es verdad, que ambos juegan la misma posición, también es cierto que el talento de ambos está en diferentes ligas.
Mientras Mahomes es posiblemente el mejor mariscal de la NFL, Prescott ha sido efectivo con los Dallas Cowboys, pero aún no es de elite y ha sido noticia más por su disputa contractual, que por sus logros dentro del emparrillado.
Y justamente desde el punto de vista contractual, es que ambos jugadores han sido nombrados en la misma oración tantas veces.
Mahomes acaba de firmar un contrato récord por un valor potencial de 503 millones de dólares, y esencialmente un promedio de salario anual de 45 millones de dólares por temporada.
Antes de que los fanáticos de los Cowboys se caigan de sus sillas, Prescott no va a firmar por esa clase de dinero.
Dallas no pudo llegar a un acuerdo con su mariscal, que jugará esta temporada con un etiqueta de franquicia por un valor de 31.4 millones de dólares.
El principal problema que enfrentan los Cowboys ahora, es que no pueden negociar con Prescott durante la temporada, y en caso de no llegar a un acuerdo la siguiente campaña, tendrían que pagarle una segunda etiqueta devastadora por un valor de 37.6 millones de dólares, en caso de querer que permanezca en el equipo.
El lado de Prescott quería un contrato de cuatro años, y Jerry Jones ofrecía un contrato de cinco temporadas. Allí, la desconexión.
Lo cual nos trae nuevamente a la pregunta original: ¿Cuánto afectará el contrato de Mahomes al futuro acuerdo de Prescott?
Lisa y llanamente, no mucho.
Entiendo que todo contrato reciente, sobre todo cuando es así de lucrativo, establece un mercado nuevo para la posición.
Pero el caso de Mahomes es uno muy particular.
La mayoría de los jugadores hoy prefieren contratos a corto plazo, tal como es el caso de Prescott, para poder maximizar las ganancias.
Con Mahomes, sucedió todo lo contrario, y los Kansas City Chiefs esencialmente se aseguraron al mejor jugador de la NFL por el resto de su carrera.
Uno podría alegar que dentro de unos años, cuando ya pase la recesión económica producto del COVID-19, y cuando se terminen de legalizar las apuestas en todos los estados, la NFL recibirá un influjo de dinero importante, y el promedio salarial anual de Mahomes ya no lucirá tan imponente.
El contrato de Mahomes es benévolo para los Chiefs, dado que les dio versatilidad para firmar a Chris Jones y aprovechar el núcleo talentoso que tienen a corto plazo.
Como si fuera poco, a futuro pudiesen renegociar en el año 2027, cuando el impacto sobre el tope salarial sería de 59 millones de dólares.
Mahomes hubiese ganado más plata si firmaba tres contratos diferentes, y me animaría a decir que no volveremos a ver un contrato por una extension total de 12 temporadas.
Muchos se preguntan por qué Mahomes firmó dicho contrato, y la respuesta es porque se asegura su futuro (tiene también una póliza de seguros en caso de lesion) ahora, con más dinero del que va a necesitar, y a la vez le importa la gloria deportiva, por lo cual es un contrato flexible para los Chiefs.
Por eso, reitero, el contrato de Mahomes no afectará el de Prescott, si es que alguna vez llega.
Prescott será apenas el tercer mariscal de la historia en jugar bajo la etiqueta de franquicia, sumándose a Drew Brees y Kirk Cousins, quien jugó bajo ella dos temporadas para luego convertirse en agente libre y firmar un contrato totalmente garantizado con los Vikings.
A mi juicio, los Cowboys fallaron a la hora de no arreglar con Prescott antes. Si bien entiendo que para muchos no vale los 35 millones de dólares anuales que está pidiendo, la realidad es que ese es el mercado mundano y ha sido relativamente exitoso con Dallas.
Entiendo que Amari Cooper es un muy buen receptor abierto, cuyo impacto se hizo sentir de inmediato en Dallas, pero yo no le hubiese pagado 100 millones de dólares, más ahora en retrospectiva después de la selección de Cee Dee Lamb en el pasado draft.
En la NFL, puedes sobrevivir con uno o dos huecos, pero difícilmente con más que eso. Dallas dejó caminar a Byron Jones, y su secundaria es ahora un problema. Su línea defensiva, especialmente a la hora de generar presión, ha sido inconstante. Y su línea ofensiva, que hace no mucho era la mejor de la NFL, empieza a sufrir producto de lesiones y el paso del tiempo.
Si Dallas le renovaba antes a Prescott a un precio descontado, tal vez no hubiese estado en esta situación.
Ahora Prescott una vez más apunta a su talento. Si le va bien, probablemente Dallas se vea obligado a mover a algunos jugadores para llegar a un acuerdo a largo plazo y que funcionen los números; les hubiese valido mucho más barato si acordaban hace un par de años.
Si le va mal, quizás estemos viendo el principio del fin en Dallas, aunque otro equipo le pagará a Prescott, dada la necesidad de mariscales alrededor de la liga; los Cowboys firmaron a Andy Dalton esta temporada baja.
Pero dejemos de hablar de Mahomes y Prescott en la misma oración.
Porque la realidad es que el contrato de Mahomes es tan inusual y particular, que no afecta en nada a Prescott.
Los Cowboys están en una situación muy complicada, y considero que basta con mirarse al espejo para explicarla.
Prescott tiene que tener cuidado con lo que desea, porque hay situaciones mucho peores que las de Dallas en las cuales podría terminar.
Y si bien considero que Prescott es un muy buen mariscal, no es alguien que se va a cargar a su equipo en sus hombros y va a disfrazar deficiencias a su alrededor.
El del talento generacional es Mahomes, no Prescott.
