Astros y José Altuve, una sociedad inseparable

El equipo de Houston dio el paso adecuado para retener por más tiempo a un jugador que se ha convertido en el símbolo de su reciente éxito.


"(José) Altuve estaba aquí cuando llegué en 2011. Somos los únicos dos tipos que hemos estado aquí tanto tiempo. No sólo ha tenido un buen desempeño, sino que el hecho de tener la oportunidad de que se retire aquí es muy importante para la franquicia y creo que es muy importante para él y, lo que es más importante, es muy importante para los fanáticos", dijo recientemente en una entrevista para MLB el propietario de Houston Astros, Jim Crane.

Esas breves palabras resumen lo que significa José Altuve para una franquicia que ha visto sus mejores años desde que el venezolano se uniformó por primera vez en Grandes Ligas. Altuve no solamente cambió la cultura de un equipo y de una ciudad, sino que su presencia da un poderoso mensaje de que, con trabajo duro, esfuerzo y consistencia, se puede cambiar la percepción de cómo se supone que debe verse un pelotero profesional.

Por eso hace todo el sentido del mundo y es el movimiento correcto, el hecho de que el equipo decidiera darle una extensión por cinco temporadas y $125 millones, ya que se está hablando de un verdadero jugador franquicia, de los cuales quedan muy pocos en la MLB actual.

Sea cual sea la métrica que se tome en cuenta a los fines de comprender si el movimiento es correcto, encontraremos razones por las cuales los Astros debían hacer todo lo posible para conservar al jugador.

Podemos hablar de rendimiento, tal como señaló Crane, y nos daremos cuenta de que Altuve es quinto en cuadrangulares (209), cuarto en partidos disputados (1,668) y extrabases (640), así como tercero en hits (2,047) en la historia de la franquicia texana. Por si fuera poco, tiene el mejor promedio de bateo para jugadores activos con al menos 2,000 apariciones al plato (.307) de la actualidad y sus 2,047 hits son la mayor cantidad para un jugador desde que debutó el 20 de julio de 2011.

No solo eso, Altuve es segundo en jonrones de postemporada en toda la historia de MLB y es uno de cuatro peloteros con al menos 100 hits y 50 remolcadas (con Derek Jeter, Bernie Williams y Manny Ramírez).

Lo importante es en qué se han convertido esos años de carrera de Altuve para los Astros: dos campeonatos de Serie Mundial y ocho viajes a la postemporada en total, con siete de ellos llegando de forma consecutiva en las últimas temporadas.

Altuve es un talento generacional, uno que tal como señaló su agente, Scott Boras: "es un misterio, porque simplemente nunca se agota".

El hecho de que se haya convertido en apenas el decimosexto jugador que firma múltiples contratos de al menos 100 millones de dólares y de ser el que a mayor edad alcanza la hazaña, no es mera coincidencia, es el reconocimiento de un equipo agradecido por un jugador transformador que llegó de la absoluta nada.

"Cuando me subieron en 2011, me dijeron que sería algo temporal hasta que encontraran a un mejor segunda base", dijo Altuve durante la rueda de prensa de su nuevo contrato. Trece años más tarde, no ha terminado de aparecer nadie mejor para la posición, para los Astros y para la ciudad de Houston.