Presentamos el más detallado análisis de los momentos y las decisiones que sentenciaron a Baltimore y Detroit en los Juegos de Campeonato de Conferencia de la NFL
Los Juegos de Campeonato de Conferencia de la NFL del pasado domingo fueron dos partidos muy diferentes.
El encuentro entre los Kansas City Chiefs y Baltimore Ravens fue de lenta combustión, con Kansas City saltando a una ventaja desde el inicio y logrando sostenerla durante todo el encuentro. Baltimore se acercó más y más conforme progresó el partido, pero errores en el camino acabaron con sus posibilidades. Un año después de ser el líder receptor para los Chiefs en el Juego de Campeonato de la AFC, Marquez Valdes-Scantling atrapó una bomba de 32 yardas en tercera y 9 para romper a los Ravens y enviar a Kansas City de regreso al Super Bowl.
El duelo entre los Detroit Lions y San Francisco 49ers fue un tiroteo ofensivo. Detroit dominó de inicio y saltó a una ventaja amplia de 17 puntos, solamente para que San Francisco hallara el modo de regresar en el segundo medio. En un lapso de cuatro minutos, los 49ers se recuperaron. Detuvieron a los Lions en cuarta oportunidad, anotaron touchdown, forzaron un balón suelto y volvieron a anotar para empatar el marcador. Aunque Detroit amenazó más tarde en el juego, otro cuarto intento fallido dejó a San Francisco en el asiento del conductor, sellando una revancha del Super Bowl LIV frente a los Chiefs.
Existe una serie de preguntas en torno a cada partido, que se han convertido en los temas más candentes de debate para el lunes posterior. Los Ravens entraron a su encuentro con el próximo a coronarse Jugador Más Valioso, Lamar Jackson, y una ofensiva dominante, pero se vieron limitados a 10 puntos. Y, luego de ser elogiado por su agresividad en cuarta oportunidad todo el año, un par de fracasos en cuarta oportunidad por el head coach Dan Campbell y los Lions voltearon el encuentro a favor de los 49ers.
¿Son esos argumentos hechos o ficción? ¿Qué sucedió para ayudar a darle rumbo a los partidos? Echemos un vistazo más cercano a estas historias, y cómo resisten argumentos en contra, comenzando con el encuentro de la tarde y otra obra maestra de playoffs del coordinador defensivo de los Chiefs, Steve Spagnuolo:

¿Cómo apagaron los Chiefs a la ofensiva de los Ravens
Los Chiefs bloquearon tantas de las cosas que hacen bien los Ravens a la ofensiva y los limitaron a intentar cosas que no hacen con la misma efectividad. Y luego, cuando Baltimore sí amenazó, Kansas City logró las dos mejores jugadas del partido para impedir que llegaran puntos al marcador. No fue un desempeño dominante por parte del equipo de Andy Reid, que fue superado en yardas por los Ravens, pero fue uno de mucha inteligencia.
¿Qué impidieron los Chiefs a los Ravens de hacer? Y, ¿qué hicieron los Ravens para vencerse a ellos mismos?
Los Ravens no corrieron el balón. Aunque son un equipo más dirigido al pase en situaciones neutrales de lo que piensa la gente, simplemente se alejaron de correr el ovoide. Soy la última persona que va a abogar por establecer la carrera o comprometerse con el juego terrestre por el solo hecho de amasar acarreos, pero Baltimore fue unidimensional por la mayor parte del compromiso.
Durante la campaña regular, cuando los Ravens enfrentaban primero y 10 con el marcador todavía dentro de 14 puntos de ventaja, el coordinador ofensivo Todd Monken mandó carreras por diseño en un 50.6 por ciento del tiempo (excluyendo escapadas por tierra en jugadas de pase i situaciones de hincarse). Eso puede incluir algunos encuentros donde estaban arriba en la recta final y deseaban acabarse el reloj, pero usaré esa marca de 50-50 como una tasa razonable por cuán dispuestos estaban los Ravens a correr el balón en primera y 10 a lo largo de sus partidos.
El domingo, corrieron el ovoide apenas nueve veces en 26 jugadas de primero y 10. Una de esas fue una situación de hincarse, y tres fueron escapadas de Jackson en jugadas de pase. Realment mandaron apenas cinco jugadas terrestres en 22 jugadas de primero y 10. Eso es menos de la mitad de su tasa usual para iniciar una serie. Aunque existe la posibilidad de que Jackson haga ajustes sobre la línea para cambiar la jugada, ciertamente no pareció que Monken y Jackson buscaron correr con suficiente frecuencia.
Cuando miras los factores que pueden influir la carrera, es difícil entender por qué los Ravens lo habrían evitado tanto como hicieron. Los Chiefs se ubicaron N° 26 en éxito de defensiva terrestre durante la campaña regular. No contaron con el linebacker titular Willie Gay por una lesión en el cuello, así que Kansas City pasó buena parte del encuentro en su paquete de sustitución con backs defensivos adicionales. Nick Bolton participó en todas las jugadas, mientras que Drue Tranquill y Leo Chenal se repartieron jugadas. Cuando los Chiefs sí alinearon en defensiva base, los Ravens tuvieron oportunidades donde sí corrieron el ovoide. Los Chiefs estaban dispuestos a llenar la caja y tuvieron ventaja en los números en términos de bloqueo en el 32.5 por ciento del tiempo, pero Jackson devuelve los números hacia la ofensiva simplemente al estar involucrado en el juego terrestre.
En lugar de eso, los Ravens parecieron caer presas del pánico y lanzar por default. Gus Edwards tuvo un acarreo de 15 yardas en contra de la defensiva base de Kansas City en el primer periodo, pero fue su único acarreo en la primera mitad. Tuvo apenas dos acarreos en el resto del camino, incluyendo la primera jugada de la segunda mitad. Los Ravens dieron a Justice Hill casi el 70 por ciento de las jugadas ofensivas; logró cuatro atrapadas para 34 yardas, pero sus tres acarreos produjeron 3 yardas, y permitió un apresuramiento y una captura en tercera y 10 en protección de pase. Después de que Edwards llevara el ovoide en la primera jugada del segundo medio, los Ravens no mandaron una carrera por diseño de nuevo en primero y 10 por el resto del partido. Lanzaron el ovoide o escapó por piernas Jackson en jugada de pase en cada una de las siguientes 15 jugadas de primero y 10. Y, aunque estuvieron abajo por 10 por buena parte de ese periodo, no es una distancia suficientemente grande como para abandonar la carrera.
Los Chiefs se deshicieron del juego aéreo intermedio de los Ravens. Aunque Jackson no siempre es un gran pasador profundo, ha brillado acabando con los equipos en el rango intermedio. En pases entre 11 y 20 yardas aire en la campaña, su QBR de 95.9 fue la mejor marca de la liga. Conectó en alrededor de cuatro pases por 63 yardas por juego en este rango durante la temporada regular.
Aunque Spagnuolo estaba claramente dispuesto a ceder los pases cortos para Hill y Edwards, los Chiefs hicieron un gran trabajo de ocupar esos carriles de pase hacia las zonas intermedias, restando los pases que Jackson usualmente desea conectar. Logró apenas un pase competo en pase intermedio en todo el juego, y eso no llegó hasta el cuarto periodo, cuando conectó con Nelson Agholor para ganancia de 39 yardas. Se fue 1 de 4 en envíos intermedios.
Los Chiefs forzaron a Jackson a tirar profundo; aunque conectó dos completos con Zay Flowers, sus otros cinco intentos fueron incompletos. Irse 2 de 7 no es una mala tasa en pases profundos, pero después de un touchdown para Flowers en una jugada donde Jackson compró tiempo con piernas, los Ravens no consiguieron lo suficiente en sus otras jugadas grandes.
Spagnuolo y la defensiva obligaron a Jackson a retener el ovoide. Cuando los Ravens saltaron a la ofensiva en la segunda mitad contra Houston Texans la semana pasada, fueron capaces de explotar a una defensiva que dependía demasiado de la carga, sacando el ovoide rápidamente con jugadas de 'Run-pass option' (RPOs, por sus siglas en inglés). Habiendo cansado al frente defensivo de DeMeco Ryans, corrieron el ovoide por encima de Houston en el cuarto periodo, logrando enormes ganancias en el proceso.
Una muy subvalorada defensiva secundaria de los Chiefs hizo un trabajo excelente de pegarse a los receptores abiertos de Baltimore al inicio de sus rutas, permitiéndoles limitar el número de jugadas RPO para los Ravens. Dentro de los primeros 2.5 segundos después del centro, o menos, Jackson completó apenas 4 de 10 pases para 27 yardas. Erró en un par de lanzamientos, pero Kansas City hizo un gran trabajo en contra de las pantallas y pases rápidos.
En lugar de eso, Jackson sostuvo el ovoide por más de cuatro segundos en 13 retrocesos de pase. La última vez que hizo eso, fue en la Semana 3 de la campaña del 2021 durante una victoria por 19-17 sobre los Lions. No le fue mal en esos envíos --4 de 9 para 96 yardas y el exquisito touchdown para Flowers-- pero también fue capturado cuatro veces en esas situaciones, una de las cuales llegó con balón suelto forzado de Charles Omenihu. Los Chiefs creyeron que podían mantenerse contra los receptores abiertos de Baltimore en la cobertura, ya muy avanzada la jugada, y tuvieron razón la mayor parte de las veces.
Hubo algunos elementos de la derrota de los Ravens, no obstante, que fueron más por un juego desprolijo y una suerte increíble, que algún tema del plan de juego de los Chiefs. Esas jugadas terminaron decidiendo un partido que probablemente fue más cerrado de lo que pareció.
Los Ravens desperdiciaron sus oportunidades de anotar touchdowns en el cuarto periodo. Luego de que una atrapada de 54 yardas de Flowers en la serie final del tercer periodo los metiera a zona roja por primera ocasión en el encuentro, Flowers fue inmediatamente penalizado en la jugada por provocar a L'Jarius Sneed. No soy partidario de las reglas de la liga en contra de la provocación, pero es difícil argumentar que no se la ganó luego de gesticular y hacer girar el ovoide al lado de un oponente caído.
La penalidad los retrasó 15 yardas. Otra jugada de Flowers los regresó a la zona roja, y una tercera estuvo a punto de darles una anotación, de no ser porque Sneed consiguió una dosis de revancha golpeando el ovoide para zafarlo de las manos de Flowers en la yarda 1, con los Chiefs recuperando la posesión para touchback. Una serie que debió producir 7 puntos terminó en nada.
En la serie subsecuente, los Ravens convirtieron una cuarta y 3 y una tercera y 2 antes de que Jackson conectara con Agholor para pase de 39 yardas, dejándolos en la yarda 25 de Kansas City. Dos jugadas más tarde, Jackson se fijó en Isaiah Likely en una ruta por las costuras e intentó forzar un pase entre tres defensivos, con la masa de los defensivos sacando a Likely de su ruta y Deon Bush quedándose con el envío de Jackson. No fue una posesión de zona roja, pero se quedo a 5 yardas y tampoco produjo puntos.
La tercera serie de los Ravens en el cuarto periodo también alcanzó la yarda 25 de Kansas City, solo para que una penalidad por sujetar a Likely no fuera marcada, forzándolos a conformarse con gol de campo. Los Ravens fueron la ofensiva N° 6 en la liga en puntos esperados añadidos por jugada dentro de la yarda 25 y la N° 8 en ofensiva de zona roja en la campaña regular. Convirtieron esas tres series en 3 puntos, y eso les costó la oportunidad de alcanzar a los Chiefs.
Los Ravens cometieron demasiados errores mentales. No fue la clase de desempeño del que Baltimore se sentirá bien dejando en video, al tiempo que comienza un a larga temporada baja. Hubo demasiados momentos en el partido cuando los jugadores de los Ravens hicieron el tipo de cosas que dificultan ganar campeonatos. Los equipos las pueden sobrevivir, como sucedió con los Chiefs y el balón suelto de Mecole Hardman que se fue por las diagonales en contra de los Buffalo Bills la semana pasada, pero se dice más fácil de lo que se hace.
La penalidad por provocación de Flowers y el balón suelto a la hora de estirar el ovoide hacia adelante en busca de un touchdown obviamente lucen como los errores más críticos del mejor receptor en la plantilla. Luego, se cortó la mano en la banca cuando expresaba su frustración, una movida que solo agregó a sus problemas. No le dirigieron un solo pase el resto del camino.
Flowers es un jugador joven, pero los veteranos también cometieron errores. Kyle Van Noy fue penalizado por rudeza innecesarios por una jugada en la que dio un cabezazo a Travis Kelce directamente frente a dos oficiales. Travis Jones fue penalizado en la misma serie por rudeza al pasador cuando golpeó el rostro de Patrick Mahomes. En la serie final del juego para los Chiefs, los Ravens fueron castigados en la primera jugada de la posesión por tener a 12 hombres sobre el campo. Eso requirió a Roquan Smith cometer un deliberado foul de fuera de lugar para volver a colocarlos en posición de primera y 10, en lugar de una primera y cinco, lo que hubiera brindado a los Chiefs la oportunidad de convertir un sencillo primer intento, y por lo tanto, recibir oportunidades adicionales para acabarse el reloj. Fue una decisión inteligente de Smith saltar fuera de lugar, pero no necesitaba atropellar a un liniero ofensivo de los Chiefs en el proceso, ganándose un castigo por rudeza innecesaria de 15 yardas
Y, sí, si hay alguien en tu vida que insiste en que los Chiefs reciben todas esas llamadas por las penalidades, siéntanse con la libertad de ignorarlos. Los pañuelos por provocación, rudeza innecesaria y rudeza al pasador fueron ejemplos claros de esos castigos para una planilla que no llamó demasiados castigos en todo el partido. Likely merecía ganarse un pañuelo contra los Chiefs por sujetar en esa tercera oportunidad tardía, pero a los Chiefs se les negó un touchdown cuando Trey Smith fue incorrectamente penalizado por sujetar en lo que debió haber sido una pantalla para Rashee Rice que terminó en anotación de 33 yardas.
En lugar de eso, los Ravens deben mirar atrás y preguntarse por qué desperdiciaron al mejor equipo que tendrán en la era de Jackson. Perderán a varios agentes libres en el receso de temporada, y podrían no poder traer de vuelta al coordinador defensivo estelar Mike Macdonald, quien limitó a Mahomes & Cía a 3 puntos y 10 primeros intentos en sus últimas nueve series. Se trata de uno de los equipos más sanos para Baltimore que hemos visto a finales de enero, incluso si Mark Andrews y Marlon Humphrey se vieron limitados a un puñado de jugadas. Con un Jackson sano y brillante, una jornada de descanso en los playoffs y un partido en casa en el Juego de Campeonato de Conferencia, los Ravens estaban en posición de regresar al Super Bowl. Ahora, después de un encuentro en el que no jugaron su mejor fútbol americano y cometieron errores prevenibles, todo eso queda en espera por otro año.

¿Qué fue lo principal para que los Lions desperdiciaran una ventaja de 24-7?
El head coach de Detroit, Dan Campbell, finalmente fue demasiado agresivo. Dada la oportunidad de reestablecer una ventaja de 17 a inicios del tercer periodo en contra de los 49ers, el apetito de Campbell por tomar riesgos finalmente superó décadas de estudio de fútbol americano. Con una ventaja de 24-10, los Lions dejaron pasar la oportunidad de intentar un gol de campo de 46 yardas para arriesgarse en cuarta y 2, donde Josh Reynolds dejó caer un pase atrapable, y de ahí se abrieron las compuertas. Cuatro minutos de reloj de juego más tarde, el encuentro estaba empatado en 24. Cuando Campbell dejó pasar otra oportunidad de patear gol de campo, ahora para empatar el encuentro, en cuarta oportunidad y 3 por avanzar en el cuarto periodo, básicamente entregó a los 49ers sus pasajes a Las Vegas. San Francisco realizó la detención y en la siguiente posesión anotó para ponerse arriba por 10 antes de que un intento de remontada de Detroit se quedara corto.
Es la historia que habrían leído en algunos círculos hoy. Quizás, muchos. Y, si creen que los 49ers quedaron extra motivados por su detención de cuarta oportunidad, o esa ventaja de 17 puntos en el tercer periodo hubiera sellado el encuentro para los Lions, bueno, nunca seremos capaces de probar lo contrario Yo argumentaría que los datos han mostrado que los equipos no tienen mayores probabilidades de anotar luego de frenar al equipo contrario en cuarta oportunidad, a diferencia de recibir el balón en el mismo área mediante despeje, y apuntaría a que hemos visto remontadas desde 17 puntos abajo en el tercer periodo, con la misma frecuencia que desde 14 puntos abajo en la misma situación. Nunca podremos saber con certeza cómo hubieran resultado las cosas en caso de que los Lions hubieran intentado un gol de campo en ese lugar, sin embargo.
Confrontando una pregunta complicada, un modo de tratar de darle sentido a lo sucedido y separar aquellos hechos de la ficción para los Lions en la segunda mitad, es partir el partido en una serie de cuestionamientos más pequeños.
¿Nuestros datos avanzados señalan que los Lions debieron haber arriesgado en esas oportunidades de cuarto intento? El modelo de ESPN para cuartas oportunidades sugiere que las situaciones se decantaron uy levemente hacia ir por el primer intento para los Lions. La primera de las dos instancias, en el tercer cuarto, se vio favorecida por apenas en el 0.3 por ciento jugársela en cuarta, y en la segunda, abajo por 3 puntos en el cuarto periodo, el modelo favorecía arriesgarse en cuarta oportunidad por 0.2 por ciento.
La mayoría de gente que sigue la analítica avanzada de cerca alrededor de la NFL lo consideraría un volado, antes de considerar otros factores que deben tomarse en cuenta. Y, cuando se involucran esos ...
Los factores que los modelos no captan, ¿sugieren que los Lions debieron haber arriesgado en cuarta oportunidad? Absolutamente. No hay duda de ello. La fortaleza de los Lions es la ofensiva, particularmente la línea ofensiva y su habilidad para imponerse a las líneas defensivas rivales. Su debilidad es la defensiva, particularmente la defensiva contra el pase. Ellos deben ser más agresivos de lo que sugieren los números en cuarta oportunidad, porque se alinea con la fortaleza del club.
Encima de eso, a menudo escucho a los coaches e incluso analistas fijarse en lo sucedido al inicio de los partidos como evidencia de que los modelos no pueden tomar en cuenta situaciones. Cuando el head coach de Los Angeles Rams, Sean McVay, despejó en cuarta oportunidad frente a los Lions en la Ronda Divisional y nunca volvió a ver el balón, se refirió a esto como "el flujo del juego", la idea de que un modelo no puede, de modo innato, tomar en cuenta lo que ha sucedido hasta el momento en un encuentro y lo que posiblemente ocurra después.
Yo argumentaría que eso es producto de la falacia de tasa base, pero si queremos darle mayor importancia a lo que sucedió en el mismo partido como factor significativo a la hora de evaluar lo que debieron hacer los Lions en esta situación, es todavía más fuerte el argumento para jugársela en el tercer periodo. Detroit había dominado ofensivamente en el tercer periodo a lo largo del encuentro, anotando puntos en cuatro de sus primeras cinco posesiones. Estba promediando más de 6.0 yardas por jugada y había movido continuamente a los 49ers en la línea de golpeo. En su serie previa, los Lions habían convertido una tercera y 12 por tierra. Sus dos jugadas de corto yardaje en el partido hasta ese punto habían sido conversiones de David Montgomery para primer intento. Si se desecha lo que dijeron los modelos porque son demasiado agresivos cuando un juego dicta otra cosa, entonces es exactamente la clase de partido y situación en la que Campbell debió haber sido más agresivo que lo indicado por un modelo matemático, y no menos.
Encima de eso, los Lions no contaban exactamente con Justin Tucker. Michael Badgley estuvo en la escuadra de prácticas de este club antes de asumir en lugar del liberado Riley Patterson. Se ha ido 6 de 6 en goles de campo, pero falló dos puntos extra en seis encuentros, e históricamente ha conectado en el 82.4 por ciento de sus goles de campo, incluyendo una tasa del 77 por ciento en el rango de 40 a 49 yardas. Si los Lions hubieran podido asumir que Badgley conectaría desde 46 yaras, la matemática sería diferente. Dado que falla una parada cerca de una cuarta parte de las oportunidades, existe todavía mayor motivo para depender de la ofensiva en lugar de un pateador de lugar de nivel reemplazo.
Los Lions estaban sufriendo para el momento en que llegó la segunda cuarta oportunidad, aunque habían avanzado exitosamente hasta rango de gol de campo. Esa patada hubiera sido de 48 yardas, haciéndola levemente más complicada para Badgley. También, hubiera dado el balón de regreso a los 49ers en un partido empatado con 7:38 por jugar, un escenario en el que Detroit podría no volver a ver el ovoide hasta septiembre. Puedo comprender ir en cuarta oportunidad allí, aunque no pienso que los factores por lo ocurrido recientemente en el mismo encuentro fueran tan fuertes.
Lo que capturan muy bien los modelos es cuántas posesiones probablemente tendría cada equipo en lo que resta del juego, y cuán difícil es sobreponerse a ventajas de diferente magnitud. El modelo de ESPN (y otros modelos públicos y privados de cuarta oportunidad disponibles allá afuera) hacen un buen trabajo a la hora de estimar la escala relativa de las ventajas de distinto tamaño, y los beneficios de ponerse arriba por 14 en lugar de 17 en lugar de 21.
¿Debió ser Campbell más conservativo por tratarse de la postemporada? No veo el por qué. Ha sido elogiado por mantenerse con sus principios agresivos a lo largo de sus tres años al frente en Detroit, una agresividad que se ha extendido a momentos clave y producido resultados. Se la jugó en cuarta y 1 desde la yarda 1 en el segundo periodo en contra de los Rams y se vio recompensado por un touchdown en un partido que, eventualmente, ganó por 24-23.
En contra de los Tampa Bay Buccaneers la semana pasada, Campbell se la jugó en cuarta oportunidad y gol desde la yarda 1 en un partido empatado en el tercer periodo, a pesar de que los Lions no estaban funcionando a la ofensiva y el tercer corredor en el orden de plantilla, Craig Reynolds, recibió el acarreo. Reynolds no debía estar dentro del juego, pero cruzó la línea para la anotación en su primer acarreo desde Halloween. Detroit ganó el encuentro por 8.
Esos eran juegos donde el marcador era más cercano y el impacto de fracasar en cuarta oportunidad era más significativo. En todo caso, era más riesgoso jugársela en esas cuartas oportunidades y fallar. Si quieren tratarlas como algo menos valioso o importante porque no ocurrieron en los Juegos de Campeonato de Conferencia, y son meros partidos de playoffs, esa es tu prerrogativa, pero parece una distinción arbitraria.
Si el argumento es, en lugar de eso, que los Lions eran visitantes y el equipo desfavorecido, entonces es todavía mayor motivo para ser agresivos. Jugar como desfavorecido significa que los equipos deben intentar estirar sus ventajas y ser más agresivos, a sabiendas que un libreto conservador y un juego sin demasiados eventos inesperados típicamente favorecerá al oponente, dado que es un mejor equipo a lo largo de un cierto periodo de tiempo. Los Lions habían jugado, sin duda, como el mejor equipo hasta ese instante en el tercer periodo, pero no fueron capaces de sostenerlo luego del error en cuarta oportunidad.
¿Son castigados otros equipos por jugársela en cuarta oportunidad en los playoffs? En todo caso, son recompensados con mayor frecuencia que no. El único touchdown de Baltimore en el primer encuentro llegó en una serie en que convirtió una cuarta y 1 profundo en su territorio. Kansas City también anotó en su serie inicial tras convertir en cuarta y 2 en el lado de Baltimore del campo.
Quizás, esos partidos fueron demasiado cerrados. ¿Qué hay con los playoffs del 2019, donde los Texans lograron una ventaja temprana frente a los Chiefs? Houston estaba arriba por 21-0 sobre Kansas City al final del primer periodo, y luego obtuvo el ovoide de regreso después de un tres y fuera. Enfrentando cuarta y una en zona roja, Bill O'Brien envió a su pateador a poner arroba a los Texans por 24 puntos, negando a los Chiefs cualquier oportunidad de una detención que pudiera generarles una chispa.
Los Chiefs devolvieron la patada de salida subsecuente 58 yardas. Anotaron touchdown dos jugadas más tarde. Los Texans se fueron tres y fuera, y en cuarta oportunidad, intentaron engaño en una patada de despeje, fracasando. Los Chiefs anotaron otro touchdown en la siguiente posesión. De nueva cuenta, los Texans ignoraron lo que decían los números en una obvia situación de jugársela e intentaron un gol de campo para evitar darle a los Chiefs cualquier esperanza, y Kansas City hizo exactamente lo que esperaba evitar Houston. Superaron a Houston por 51-7 el resto del camino. Y, si no quieren comparar a estos 49ers con aquellos Chiefs, consideren que los Niners promediaron 29.4 puntos en los inicios de Brock Purdy de la campaña, mientras que los Chiefs del 2019 lograron 28.5 puntos en los inicios de Mahomes de temporada regular.
¿Mandaron la jugada equivocada Campbell (y/o el coordinador ofensivo Ben Johnson)? No lo creo. Nos hemos enfocado en la primera de las cuartas oportunidades fallidas. Goff fue presionado brevemente por fuera del tackle izquierdo Taylor Decker por Nick Bosa, pero dio paso al frente en el bolsillo y encontró descubierto a Reynolds. Goff se fue 0 de 8 estando presionado en el partido, pero éste debió ser pase completo. Reynolds simplemente dejó caer lo que debió ser un pase incompleto. Es una buena llamada de jugada, aunque la entrega de balón en tercera y 4 a Amon-Ra St. Brown saliendo del backfield en la jugada previa podría haber sido innecesaria.
La cuarta y 3 en el cuarto periodo fue un gran trabajo defensivo de San Francisco. Los Lions usaron movimiento antes de la jugada para obtener un indicativo de que los 49ers estaban en cobertura personal, y mandaron un concepto de pase "Mesh", con dos rutas cruzadas y una ruta de rueda. Después de la jugada, no obstante, los Niners estuvieron en cobertura de zona. Goff se vio frenado al no recibir la cobertura que esperaba, St. Brown y Sam LaPorta chocaron entre sí, y la jugada se vino abajo. Goff no fue capaz de crear algo fuera de la estructura, y los 49ers asumieron el control.
No me opongo a la idea de correr el balón, especialmente en cuarta y 2, pero supongo que Goff tenía la habilidad de mandar una jugada por tierra en caso de que fuera necesario. Detroit solo necesitaba ejecutar, y no lo pudo hacer.
¿El fallo de cuarta oportunidad redirigió el partido hacia los 49ers? Es difícil argumentar en contra de ese sentimiento. Los 49ers ya habían comenzado a echar a andar la ofensiva, pero casi toda gran jugada fue en su favor a partir de ese punto. Anotaron dos touchdowns para anotar el juego en cuestión de minutos, con un balón suelto de Jahmyr Gibbs ayudándoles a conseguir un campo corto.
Ciertamente existe una correlación aquí, pero ¿podemos decir con seguridad de que el fallo en cuarta oportunidad ayudó o no ayudó a decantar el partido definitivamente en favor de los Niners? Es imposible asegurarlo. El ejemplo de los Chiefs arriba es el por qué. Ese fue un partido en el que los Texans tenían todo el momento, todo lo que sucedía iba en su favor, Houston hizo lo seguro, tradicional, pateando gol de campo, y no importó. Los Chiefs dominaron el partido a partir de ese momento, incluso antes de que los Texans intentaran un engaño en patada de despeje. Recuerdan cómo los Chiefs dieron la vuelta a las cosas tardíamente en contra de los 49ers en el Super Bowl hace algunos años, o cómo los Ravens se encendieron a la ofensiva en la segunda mitad luego de sufrir frente a los Texans la semana pasada. Los equipos pasan por mejorías drásticas durante los partidos en bastantes ocasiones sin que haya un factor que lo ocasione, como una cuarta oportunidad fallida.
Si se quieren argumentar que los 49ers golpearon un poco más duro, o corrieron un poco más rápido, o se sintieron un poco mejor respecto a sus posibilidades después de la detención en cuarta oportunidad, no me voy a oponer. Lo que sí diré es que la jugada que sí abrió el juego y echó a andar a los 49ers es tan azarosa e improbable como pueda imaginarse. Purdy tiró un balón dividido a Brandon Aiyuk, y Kindle Vildor pareció golpear a Aiyuk para ganar mejor posición por el ovoide hacia lo que debió ser una intercepción. En lugar de eso, el balón rebotó de su casco y a las manos de Aiyuk, quien completó ganancia de 51 yardas. Los réferis titaron un pañuelo campo abajo, así que la intercepción podría no haber contado, pero no hubo anuncio sobre un castigo declinado después de la jugada, según registro de la NFL.
Por un segundo, imaginemos que Campbell convirtió el gol de campo para irse arriba por 17. ¿Qué cambia con esta jugada? ¿Logra Vildor más confianza estando arriba por tres anotaciones y se queda con la intercepción? ¿Cae al suelo el balón? ¿Era la presión de tener que lograr una detención tras fracasar en una cuarta oportunidad tan estresante que intentó atrapar el balón con la careta? ¿Hubiera tenido Purdy menos fuerza, lanzando un pase más corto del que se completó? Los 49ers anotaron touchdown tres jugadas más tarde.
En todo caso, si algo encendió a la afición en la tribuna y pareció darle la vuelta al juego, fue el pase rebotado del casco de Vildor y no las cuestiones de cuarta oportunidad. Gibbs perdió el balón corriendo un concepto "Crunch" en la primera jugada de la siguiente serie, dos jugadores se lanzaron simultáneamente tratando de quedarse con el ovoide, y Arik Armstead superó por lo mínimo a Kayode Awosika para quedarse con la posesión. Fue una gran jugada de Tashaun Gipson, quien la había pasado mal al inicio del juego. ¿No hace esa gran jugada si los Lions convierten gol de campo? ¿No hubiera caído Armstead primero sobre el ovoide?
Los 49ers condujeron luego cuatro jugadas para anotar el touchdown que empató el partido, con una escapada por tierra de 21 yardas de Purdy como jugada importante. Los Lions recuperaron el ovoide, y en tercera y 9, Goff encontró descubierto a Reynolds para lo que debió ser un primer intento, solo para que Reynolds dejara caer el ovoide. Ese primer pase dejado caer nunca sucede si Campbell manda gol de campo, pero el problema allí no es ser agresivo. Es un receptor abierto tratando de concentrarse después de un pase dejado caer que, fácilmente, pudo haber ocurrido en primer o segundo intento.
Los Lions despejan. Los 49ers marchan campo abajo con un enorme pase completo para George Kittle y una escapada terrestre de Purdy, y parecen encaminados al touchdown que les dé la ventaja. Entonces, sin advertencia, cambia el momento. Purdy es capturado dos veces en jugadas consecutivas, tira corto en tercera y largo, y los 49ers patean gol de campo para ponerse arriba por 3.
Repentinamente, los mismos Lions que fueron descolocados por su propia falla en cuarta oportunidad han recordado cómo atrapar el ovoide y empiezan a marcar ofensivamente. La primera jugada es un pase completo de 22 yardas para Jameson Williams donde rebota el ovoide en el aire antes de ser atrapado. Si rebota a los brazos de Ambry Thomas es más evidencia de que los Lions están sacudidos. En lugar de eso, es pase completo. Montgomery corre para 16 yardas. Ya están en rango de gol de campo, suman 7 yardas en tercera oportunidad, y luego fracasan en cuarta y 3. Si los 49ers tenían el momento, ¿a dónde se fue con las capturas? ¿Si los Lions lo tenían de regreso, no tendrían que haber seguido sobre la ola y jugársela en cuarta y 3?
En todo caso, dado que los 49ers habían anotado en la serie inicial del tercer periodo y ya parecían tener algo de momento ofensivo, ¿no tendríamos que mirar atrás hacia la serie final del segundo periodo? ¿Recuerdan lo sucedido allí? Para toda su audacia para jugársela en cuartas oportunidades, Campbell enfrentó una cuarta oportunidad y gol en la yarda 2 y decidió patear el gol de campo. Por mucho que ayudaron los 3 puntos de la cuarta oportunidad para ampliar la ventaja, ¿no hubieran ayudado más 4 puntos adicionales con un touchdown? El modelo de ESPN también tiene esa decisión al final de la primera mitad como una proposición prácticamente 50-50, así que no criticaré a Campbell por patear.
Entonces, ¿siempre es correcto cuando un coach se la juega en cuarta oportunidad, sin importar la situación? No. es sencillo sentir que los modelos matemáticos siempre recomiendan a los coaches jugársela por un prejuicio en la selección; no escuchamos hablar de los modelos en situaciones obvias donde se despeja. Y, en lo general, los coaches siguen siendo un poco más conservadores de lo que sugiere la evidencia, así que vemos muchas más jugadas donde los coaches deberían estar jugándosela y no las veces en las que los coaches deberían estar despejando, y se la juegan en lugar de eso.
Lo que me sorprende es lo frecuente que usamos argumentos hacia ser conservadores, y cómo rara vez se esgrimen argumentos hacia ser agresivos. Los equipos necesitan patear goles de campo antes del cuarto periodo para hacer de un juego de una posesión, un juego de dos posesiones, o un juego de dos posesiones en un juego de tres posesiones, pero si un equipo está abajo por 2 puntos antes del punto extra, eso a menudo se menciona como "demasiado temprano" para intentar una conversión de 2 puntos. ¿Por qué los equipos deben jugar al marcador cuando hacen lo conservador, tradicional, pero no lo agresivo?
Los coaches son mucho más progresivos ahora que cuando comencé a escribir regularmente acerca de sus decisiones hace 15 años. Los modelos de triunfos esperados son mejores, tanto los privados como los públicos, de lo que eran entonces. a lo largo de la campaña, escucho a bastantes coaches hablar de por qué fueron más conservadores de lo que sugiere el modelo, porque el modelo no puede incorporar algo acerca del partido. Casi nunca escucharé a un coach decir que un modelo señalaba despejar y ellos deseaban jugársela porque estaban dominando en las trincheras al rival, incluso si deberíamos escuchar eso con frecuencia si es que los coaches realmente están poniendo atención a la evidencia, en lugar de encontrar excusas por ser conservadores.
Para todo lo que se habla del momento que la defensiva puede obtener por una detención, ¿no recibe la ofensiva más momento por convertir? No escuché a una sola persona criticar a los Ravens por jugársela en cuarta y 1 dentro de su propio territorio el domingo después de que convirtieron, incluso corriendo el riesgo de entregar a los Chiefs un campo corto con un déficit temprano. Nadie sugirió que Campbell fue demasiado agresivo cuando los Lions anotaron en cuarta oportunidad en los dos partidos previos de playoffs.
¿Perdieron los Lions el domingo por la noche porque no recibieron puntos de ninguna de esas dos situaciones? Por supuesto. Tres hubiera sido mejor que cero. Tres no es garantía, no obstante, y 7 es mucho mejor que 3. También perdieron porque cedieron demasiadas jugadas grandes en el juego terrestre, permitieron a Purdy escaparse por tierra, no fueron capaces de generar presión constante, y dejaron de convertir terceras oportunidades después de una increíble primera mitad. Corrieron el ovoide 21 veces para 148 yardas en el primer medio, y solamente ocho veces para 34 yardas después del descanso.
¿Perjudicó la decisión de Campbell las oportunidades de los Lions de ganar y los dejó, activamente en una peor situación? No. Conforme crecen los escenarios, ha seguido confiando en sus jugadores en el lado ofensivo del balón. Esas decisiones generalmente han redituado. No dejó de jugársela en situación de corto yardaje después de que los Lions erraron la conversión de 2 puntos contra los Dallas Cowboys en diciembre, y probablemente eso les ganó el partido frente a los Rams. Ayudó a superar a los Bucs la semana pasada. El domingo, esas decisiones no redituaron. La mejor oportunidad para que Campbell regrese a este sitio el año entrante, y avanzar aún más, es seguir siendo agresivo cuando su equipo tiene posibilidad de anotar .
