Aaron Rodgers y los Jets, ¿legítimos contendientes al Super Bowl?

Evaluamos los argumentos en pro y contra de cara a una temporada crítica para la franquicia neoyorquina

Aaron Rodgers está bajo centro, "Hard Knocks" está presente, Sauce Gardner podría ser la reencarnación de Darrelle Revis y Dalvin Cook coquetea con el verde y blanco. El rimbombo ha alcanzado su nivel máximo en Florham Park, pero la pregunta persiste: ¿Es solo humo, o son los New York Jets realmente contendientes serios al Super Bowl de esta temporada?

La respuesta es ... complicada. Los Jets claramente han mejorado en posiciones clave, y encontraron estelares en la primera ronda del draft del año pasado, con el esquinero Sauce Gardner y receptor abierto Garrett Wilson adjudicándose premios como Novatos del Año, Defensivo y Ofensivo, respectivamente. pero, también quedan algunas interrogantes en la plantilla, y juegan en una conferencia competida.

Presentemos los argumentos a ambos lados, y ustedes se percatarán de cuál es mi postura. Comencemos con las contras:

Cinco motivos por los que los Jets no son contendientes al Super Bowl

La profundidad entre los receptores abiertos no es de nivel de campeonato

Soy un creyente en Wilson como un receptor abierto de primera línea, pero estoy menos convencido con respecto a quién buscará Rodgers después de él. Allen Lazard, quien fuera fichado en el receso de campaña, no cumple como opción secundaria para equipo de Super Bowl. Corey Davis se anotó una calificación general en nuestras Receiver Tracking Metrics de 35 el año pasado, lo que le ubicó N° 77 de entre 82 receptores, acomodándose entre un Julio Jones en declive y el entonces novato Romeo Doubs. Además, Mecole Hardman Jr., otro fichaje de la agencia libre, nunca impresionó realmente en la ofensiva de los Kansas City Chiefs.

Consideremos el segundo receptor abierto en los otros contendientes de Super Bowl: Tee Higgins, Jaylen Waddle, Mike Williams, DeVonta Smith, Brandin Cooks y Brandon Aiyuk. El grupo de los Jets no pertenece allí. Seguro, los Chiefs y Buffalo Bills poseen debilidades en esta área, también, pero cuentan con quarterbacks sobresalientes que compensan esas deficiencias. ¿Puede Rodgers todavía lograr eso? Sin Patrick Mahomes, un equipo requiere de más de un buen receptor abierto.

De haber simplemente cortado los Jets a Davis y firmado a DeAndre Hopkins al contrato que le ofrecieron los Tennessee Titans a mediados de julio, solamente hubiera costado unos 1.5 millones de dólares en efectivo para el 2023 --ninguno de los dos convenios posee dinero garantizado para el 2024-- de acuerdo al portal especializado OverTheCap. Eso hubiera constituido una mejoría sencilla.

Rodgers podría estar acabado

¿Es demasiado bizarro como para pronunciarlo? Es un quarterback de 39 años de edad que viene de la que probablemente sea la peor campaña de su carrera (se ubicó N° 26 en QBR y tiró doble dígito de intercepciones por primera ocasión desde el 2010). Antes de que Tom Brady brillara hasta los 45 años de edad, probablemente hubiéramos considerado todo eso como una señal segura del fin de la carrera de un pasador.

Hay explicaciones razonables para el nivel de Rodgers en el 2022 --nos adentraremos en eso muy pronto-- pero debemos admitir la posibilidad de que simplemente haya superado la edad en la que puede jugar a un calibre de élite, lo que sería desastroso para los Jets, quienes pagaron capital de draft premium para adquirirlo en abril.

La defensiva podría sufrir una regresión

Desde el 2012, entre los equipos que se ubicaron en el Top-5 en puntos esperados añadidos (EPA, por sus siglas en inglés) por jugada a la defensiva en una campaña, únicamente el 34 por ciento repitió como una defensiva del Top-5 en la temporada subsecuente. Esta defensiva de New York luce grandiosa ahora, pero cada defensiva saliendo de una actuación de Top-5 se ve muy bien, y es importante no descartar la variación histórica a ese lado del balón.

De cierta manera, es particularmente atemorizante para los Jets porque su éxito se construyó sobre el nivel en las esquinas. Aunque Gardner y D.J. Reed fueron excelentes, esquinero es una posición notoriamente variable de año a año. Si los Jets no vuelven a exprimir el máximo de esos dos nuevamente, podría cambiar la complexión de la defensiva rápidamente.

La línea ofensiva podría frenar a la ofensiva

Una cosa que disfrutó Rodgers en Green Bay en campañas recientes fue una sólida protección de pase. Desde el 2017 al 2022, los Packers nunca se ubicaron por abajo de sextos en la tasa de victorias en bloqueos para jugadas de pase en una temporada. Los Jets, mientras tanto, fueron N° 21 en la misma categoría el año pasado.

Voy a hacer una aclaración al final, pero a primer vistazo, esta línea luce cuestionable. De izquierda a derecha, en el orden de profundidad de los Jets:

• Tackle izquierdo: Duane Brown. Brown sigue siendo bueno en protección de pase, logrando una tasa ligeramente por arriba del 90 por ciento en bloqueos para jugadas de pase el año pasado. Es un riesgo en el juego terrestre, sin embargo, ubicándose N° 62 de 64 tacles en la tasa de victorias en bloqueos para jugadas por tierra. Además, cumple 38 años de edad en agosto. Su edad debe ser una preocupación. El ex recluta de primera ronda Mekhi Becton está allí también, pero ha participado en apenas 15 encuentros desde que fuera reclutado en el 2020, y ya ha tenido que tomarse un día en el campamento de entrenamiento.

• Guardia izquierdo: Laken Tomlinson. Un agente libre algo decepcionante de hace un año, Tomlinson fue promedio en protección de pase, pero débil en contra de la carrera. Fue mejor en ambas áreas hace dos años con los San Francisco 49ers.

• Centro: Connor McGovern, Wes Schweitzer o Joe Tippmann. Que Tippmann, su recluta de segunda ronda, esté aparentemente colocado tercero en esta batalla es una señal negativa, porque McGovern ni Schweitzer poseen grandes currículos. McGovern ha sido un centro por debajo del promedio en protección de pase, de acuerdo a la tasa de bloqueos para jugadas de pase, en cuatro de las últimas cinco campañas. Y, Schweitzer se hubiera colocado entre los últimos tres tanto en la tasa de victorias en bloqueos para jugadas de pase como para jugadas de carrera en año pasado con los Washington Commanders, de haber calificado.

• Guardia derecho: Alijah Vera-Tucker. La única pieza de la línea sin grandes preocupaciones, a pesar de que se sometió a una cirugía para reparar una lesión de tríceps en octubre y se perdió la segunda mitad de la campaña.

• Tackle derecho: Billy Turner o Max Mitchell. Turner es, de hecho, un ex estelar en la tasa de victorias en bloqueos para jugadas de pase, ubicándose N° 11 entre tackles en el 2021, aunque apenas pudo colocarse por arriba del promedio la temporada pasada, en ocho encuentros para los Denver Broncos. Mitchell es, antes que nada, desconocido, con apenas 328 jugadas la temporada pasada. Su tasa de victorias en bloqueos para jugadas de pase hubiera estado apenas por debajo del promedio, en caso de haber calificado.

La buena noticia para los Jets es que se puede mirar de soslayo y ver que le irá bien a la línea, al menos en protección de pase. Quizás, Brown pueda demorar el envejecimiento un año más, y Turner recupere su forma de hace un par de temporadas. Pero, podría inclinarse al otro lado, y eso hundiría a la ofensiva.

La AFC es increíblemente complicada

Todos en este planeta colocarían a los Jets detrás de los Chiefs, Cincinnati Bengals y Bills en la conferencia de cara a la temporada, ¿no es así? Yo colocaría con comodidad a los Miami Dolphins por delante de los Jets --su plantilla está repleta de talento-- y me inclinaría a dejar a Los Angeles Chargers por delante, también. Eso convierte a New York, en mi mente, en el sexto mejor equipo de la AFC, con los Cleveland Browns y Baltimore Ravens pisando sus talones.

El Football Power Index (FPI) de ESPN es ligeramente más optimista, listando a los Jets como el cuarto mejor equipo de la conferencia, pero prácticamente empatados con los equipos N° 5 y N° 6. El FPI les brinda una posibilidad de 25.1 por ciento de conquistar la AFC Este, y una posibilidad del 7.4 por ciento de jugar el Super Bowl. Al final, si las cosas se acomodan para los Jets, van a tener que sobrevivir una serie de desafíos serios para alcanzar el partido por el título.

Cinco motivos por los que los Jets sí son contendientes al Super Bowl

Poseen una defensiva fuerte y a Rodgers

Vamos a comenzar con lo simple. Los Jets contaron con una defensiva del Top-5 la temporada pasada; de hecho, se ubicaron primeros en EPA por jugada en oportunidades que no produjeron entregas de balón. A pesar de lo que escribí arriba, el núcleo de esa defensiva está de regreso, y hay potencial de Top-5 para esta unidad, nuevamente. Además, no es como si se tratara de un grupo avejentado tratado de sobrevivir un año más. Fuera del linebacker C.J. Mosley, los jugadore clave --sobre todo Gardner y el ala defensiva Quinnen Williams-- son jóvenes o están en su mejor momento.

Ahora, sumen a Rodgers y la ofensiva de New York posee un potencial que no tuvo el año pasado, cuando se colocó N° 29 en EPA por jugada, con Zach Wilson, Mike White y Joe Flacco como quarterbacks. El mejor escenario posible es que Rodgers retorne a su forma del 2020 y 2021, cuando fue nombrado Jugador Más Valioso. Ahora, el 2022 fue otra historia, pero ...

Rodgers jugó lastimado la temporada pasada

Se trata de una justificación a la noción de que su temporada del 2022 es señal de declive. Además de jugar con un grupo débil de receptores abiertos --un dato que no es insignificante-- en Green Bay, pero también jugó con un pulgar fracturado, lo que hubiera desempeñado un rol en su nivel pobre. Eso ciertamente elevaría las expectativas del 2023 para el futuro miembro del Salón de la Fama, y estará rodeado de más talento en New York.

Gardner es un esquinero increíble

No poseemos métodos cuantitativos perfectos para evaluar el juego de los esquineros, pero los números de la campaña de Gardner fueron sólidos; se ubicó segundo entre esquineros externos en EPA permitido como el defensivo más próximo (-29 negativo) y octavo en yardas por jugada en cobertura (0.9), según datos de NFL Next Gen Stats. Uno de los jugadores que lo superó en la segunda categoría fue su compañero de equipo, Reed.

Cuando estaba llamando a la gente de la liga para pedir opiniones sobre mi historia de los 100 jugadores más valiosos de la temporada pasada, un ejecutivo en el que confío me dijo que tenía muy bajo a Gardner --lo tenía ubicado en el N° 20-- y que había sido el segundo jugador más valioso entre los defensivos de la liga.

Wilson es un receptor abierto N° 1 legítimo

El hecho de que Wilson consiguiera superar la barrera de las 1,100 yardas en recepciones con Zach Wilson, Joe Flacco y Mike White tirando el ovoide dice básicamente todo lo que hay que saber. Con todo y eso, tenemos más evidencia para apoyar la noción de que ya fue un elemento de primera línea en el 2022.

Wilson se anotó una calificación general de 69 en nuestras Receiver Tracking Metrics, y fue crucialmente una calificación de 77 en capacidad para descubrirse --la categoría más importante y predictiva-- la que más le ayudó, dejándolo N° 13 entre todos los receptores. Para ser un contendiente de Super Bowl, los Jets probablemente necesita que Wilson sea un poco mejor que eso, pero probablemente no sea demasiado pedir para el segundo año.

La flexibilidad para mejorar

Los Jets están apretados contra el tope salarial para el próximo par de años; tienen 16 millones de dólares en espacio bajo el límite para este año, de acuerdo a OverTheCap, pero solamente 16.1 millones en espacio para el año entrante, cuando haya un puñado de agentes libres a los que deberán retener. Si van a apostarlo todo a este proyecto, hay espacio para maniobrar, usando ese espacio disponible del 2023 --y podrían reestructurar el salario de 17 millones de dólares de C.J. Mosley en caso de necesitar un poco más de espacio para este año-- si desean adquirir alguna pieza faltante.

La única debilidad que realmente podría necesitar algo de ayuda externa es entre los receptores abiertos, y los Jets podrían internarse al mercado en busca de un veterano en la fecha límite para canjes, o antes, para auxiliar en ese departamento. El que Aaron Rodgers haya estado dispuesto a recortar 35 millones de dólares de sus ganancias para el próximo par de años ayuda significativamente a la salud financiera a largo plazo de la organización, también.

Firmar a Cook ¿marcaría gran diferencia?

No. Cook es un jugador en declive en la posición de menor valor en la ofensiva, y no sería más que, según la perspectiva de los Jets, un jugador de segundo equipo. Registró -0.1 yardas negativas sobre la expectativa por acarreo en la temporada pasada para los Minnesota Vikings, dejándolo apenas por debajo del promedio en esa categoría.

Mientras tanto, el corredor Breece Hall promedió 1.4 yardas sobre la expectativa por acarreo para los Jets durante la temporada pasada, participando en siete encuentros antes de romperse el ligamento anterior cruzado de la rodilla izquierda en octubre. En otras palabras, Hall generó unas 1.5 yardas adicionales por acarreo con relación a la expectativa más de lo que logró Cook. Si a Cook se le entrega una carga de trabajo adecuada para un suplente, parece bien, pero un corredor suplente debe tener poco impacto para nuestro pronóstico para el equipo.

Un modo en que la firma de Cook podría marcar diferencia, es lo que podría delatar acerca de Hall. El head coach Robert Saleh dijo en mayo que estaba "muy optimista" respecto a tener a Hall jugando en la Semana 1, pero si el equipo ha buscado a Cook porque está preocupado de que Hall podría no estar listo para el arranque de la campaña, esa sería una trama importante.

El veredicto: ¿Son los Jets un contendiente genuino al Super Bowl?

La métrica clave para las posibilidades de Super Bowl de un equipo, es el potencial realista.

Las mayores preocupaciones para los Jets son superables: quizás Rodgers recupere su forma, la defensiva se mantiene consistente, la línea ofensiva soporta, y alguno de los receptores da el paso al frente, o el equipo suma a un N° 2 genuino antes de la fecha límite.

Si aciertan en esa proposición cuádruple, entonces New York tendrá la posibilidad de competir contra los otros Goliats de la AFC. Sí, las posibilidades no son enormes, pero ser un contendiente simplemente significa tener la posibilidad. El FPI brinda a los Jets una probabilidad del 4 por ciento de ganar el Super Bowl, y eso suena adecuado, para mí. Así que, sí, son contendientes de campeonato.

Eso es lo que adquirieron en canje cuando sumaron a Rodgers, y es más de lo que han disfrutado los Jets en más de una década.