Fernando Tatis Jr. bateó de 55-14 con dos jonrones, siete carreras anotadas y seis impulsadas en sus primeros 12 juegos oficiales en más de un año en las Grandes Ligas (MLB), pero más importante aún es que los San Diego Padres tuvieron marca de 8-4 en esos encuentros, iluminando un poco el oscuro ambiente que rodeaba a uno de los mejores clubes del béisbol de estos tiempos.
San Diego (17-15) recibe el fin de semana a sus odiados rivales y dueños absolutos de la División Oeste de la Liga Nacional por cerca de una década, los Los Angeles Dodgers (19-13), con la oportunidad de borrar los dos juegos que los separan actualmente del primer lugar.
Después de una serie de fallidos episodios, incluyendo la suspensión de 80 juegos por violar el programa antidopaje de la MLB, la valoración, presente y futura, de Tatis Jr. estará directamente amarrada a su capacidad para ayudar a que los Padres consigan su anhelado primer campeonato de la Serie Mundial.
Ni más ni menos. Y el jugador lo sabe.
"Simplemente quiero jugar pelota”, dijo Tatis sobre su dilatado regreso al campo de juego. “Es lo que los aficionados merecen, verme jugando. Entiendo que puedan estar desilusionados por no verme [por un largo tiempo] en el campo. Les debo jugar el juego como puedo hacerlo para tratar de conseguir los objetivos. Todos queremos ganar", agregó.
Tatis, de 24 años, fue un éxito instantáneo desde su debut en el 2019, cuando quedó tercero en la votación del Novato del Año de la Liga Nacional. Al año siguiente, en una temporada recortada a 60 juegos debido al coronavirus, ayudó a que San Diego alcanzara la postemporada por primera vez desde el 2006 y llegó en cuarto lugar en la pelea por el Jugador Más Valioso (JMV).
En la primavera del 2021, con apenas 143 juegos de experiencia, los Padres básicamente convirtieron a Tatis en la piedra angular de su futuro, al otorgarle un contrato de 14 años y $340 millones de dólares, en el momento, el tercer mayor pacto en la historia de la MLB. El chico respondió a la altura de su nueva condición, liderando la liga en cuadrangulares y quedando tercero en la votación del JMV, a pesar de que perdió 31 juegos por una lesión recurrente del hombro izquierdo.
Tatis (81 cuadrangulares y 52 robos) es el único pelotero de las ligas mayores con por lo menos 80 jonrones y 50 estafas en los primeros 300 juegos de una carrera.
Sin embargo desde el final de la serie regular de ese año, se sucedieron una serie de episodios, propios de una tragedia griega, mezclada con telenovela latinoamericana, que mantuvieron a Tatis fuera de la alineación entre el 3 de octubre del 2021 y el 20 de abril del 2023. En total, el torpedero faltó a 226 de 356 juegos, equivalente al 67% del calendario de su equipo.
Un accidente de moto (que intentó ocultar al club) en República Dominicana provocó que tuvieran que operarlo de la muñeca izquierda y cuando estaba cerca de completar un programa de rehabilitación fue suspendido por 80 juegos por violar el programa antidopaje. Mientras cumplía la sanción, optó por reparar el tendón dañado en el hombro.
"Fue un proceso largo, que me obligó a pensar diferente", dijo Tatis, quien fue convertido a jardinero para reducir los riesgos de molestias en su hombro reconstruido. "He aprendido muchas cosas, especialmente como sacar lo positivo de lo negativo. No quisiera mencionar puntos específicos, pero pienso que he aprendido mucho de todo el proceso", agregó.
Más allá de lo que haya aprendido Tatis Jr. en los últimos 15 meses e incluso lo que pueda hacer en lo adelante, lo que más podría ayudarle para establecer una narrativa positiva en lo adelante es el rol que juegue en cambiar la imagen perdedora que han tenido los Padres por la mayor parte de su existencia.
En sus 55 años, los Padres solamente han ganado un juego en apenas dos visitas a la Serie Mundial (cayeron 1-4 ante los Detroit Tigers en 1984 y 0-4 frente a los New York Yankees en 1998) y forman parte de la lista negra de clubes de MLB que no cuentan con un campeonato. Los Colorado Rockies, Milwaukee Brewers, Seattle Mariners, Tampa Bay Rays y Texas Rangers son los otros conjuntos que aún no celebran la conquista de título. Del grupo, solamente Texas, que debutó en 1961, tiene más tiempo que Milwaukee y San Diego en el negocio.
Para tratar de llevar el Trofeo del Comisionado a Petco Park, los Padres han invertido abrumadoramente en los últimos años, comprometiendo más de mil millones de dólares para la próxima década.
Además de más de $300 millones pendientes en el contrato de Tatis Jr., firmaron al torpedero arubano Xander Bogaerts por 11 años y $280 millones en la agencia libre y extendieron al 3B dominicano Manny Machado por 11 años y $350 millones, a los lanzadores Yu Darvish y Joe Musgrove en pactos de $100 millones y al 1B/2B Jake Cronenworth por siete años y $80 millones.
“Siempre digo que la pelota es un juego especial. No es como el fútbol americano, que son 17 juegos, o el baloncesto, que son 82 juegos. En Grandes Ligas, la temporada tiene 162 juegos, una temporada bien larga donde muchas cosas pasan” dijo Machado. “Hay que disfrutar el juego, nosotros sabemos que tenemos un gran equipo y que podemos hacer algo especial. Vamos a disfrutar el proceso”, agregó Machado.
La presión de ganar es enorme y, por los últimos acontecimientos, nadie la sentirá más que Tatis en esta y las próximas temporadas.
“Fernando cuenta con el apoyo de todos nosotros. Él es una parte esencial del equipo y es uno de los mejores jugadores del mundo. Sabe que nos tiene aquí y no tiene que hacerlo todo él solo”, dijo el jardinero Juan Soto sobre su compatriota.
“Mis compañeros me han dado un gran apoyo en todo este proceso de volver al terreno. Ahora lo que quiero es mantenerme sano, jugar todos los partidos que quedan en el calendario y ver lo que pueda pasar”, dijo Tatis.
