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La fatiga, el enemigo de los runners

ESPN Run

Imagina la siguiente escena: entrenas duro durante meses para una carrera, y al llegar el gran día sientes un cansancio anormal, a pesar de estar bien preparado para la carrera. Si esto te sucede, deberías saber que algo fue mal planificado.

Entre los numerosos factores que pueden causar que tu rendimiento caiga y no alcances tu meta, está el agotamiento físico. A menudo está ligado a trastornos en la alimentación, privación del sueño y, en la mayoría de los casos, al estrés físico y mental. Por eso es que en tu preparación es esencial dosificar la intensidad de la actividad y dar importancia a la recuperación del cuerpo. Son esos detalles que hacen posible la mejora en el rendimiento. Es decir, no sirve de nada entrenar como locos si tu cuerpo no tiene un descanso para recuperarse. Además, la fatiga puede aumentar el riesgo de lesiones e incluso dejar el cuerpo sin protección contra las enfermedades.

Algo que debemos tener muy en cuenta es que tanto del punto de vista fisiológico como del musculoesquelético necesitamos una recuperación adecuada para no entrar en sobreentrenamiento. Los músculos fatigados pierden el control total de la contracción, generando compensaciones que terminan resultando en varios heridos. Tu descanso ideal después de un determinado estímulo, por supuesto, no va a ser idéntico al de tus compañeros de entrenamiento. Por lo tanto, debes prestar mucha atención a las reacciones de tu cuerpo. Estas diferencias están determinadas por factores genéticos, estilo de vida (como la dieta y la calidad del sueño), la salud general, la edad (en los últimos años la tendencia es que la recuperación sea más lenta), género (músculos de las mujeres tienden a recuperarse más lentamente debido a menores niveles de testosterona) y diversos factores de estrés, como el trabajo y hasta las relaciones. Todo esto influye en la rapidez de la recuperación y adaptación.

Pero por algún motivo te cuesta tomar unos días de descanso, hay algunas salidas que van más allá del sofá y las piernas en alto. Por ejemplo, participar en un entrenamiento más liviano, también llamado regenerativo. Puede ser también la práctica de otros deportes como la natación o el yoga en lo que conocemos con "entrenamientos cruzados". Sin embargo, considera este descanso activo como una forma de recreación que, desde un punto de vista fisiológico, ya no representa un estrés para el cuerpo.

Y en cuanto a la nutrición, ten en cuenta que la fatiga momentánea es causada principalmente por la deficiencia de vitaminas del complejo B. De ellas las B3 y B2 son los más interfieren en el rendimiento, está en los granos integrales y las verduras. El B12 también es importante y se halla en la carne roja, así como en los productos lácteos. También trata de hidratarte antes, durante y después de las actividades, ya que te ayudará a recuperarte mejor de tus sesiones.

¿Cómo cuidas tu energía para tener el mejor rendimiento?