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Cuándo incluir natación y ciclismo en los entrenamientos de Running

Entrenamientos variados para evitar movimientos monótonos. ESPN Run

Para ganar rendimiento en las corridas es esencial adoptar otras actividades como parte de tu rutina de entrenamiento. Entre ellos, la natación y el ciclismo son modalidades que terminaron convirtiéndose en las favoritas de muchos corredores.

En este sentido, el concepto principal detrás de esto es que con estas actividades aumentamos el repertorio motor de movimientos realizados por una determinada articulación. Eso sucede porque cuanto más repetitivo y monótono es el movimiento, mayores son las posibilidades de tener una lesión.

Por el lado de la natación, al utilizar una gran cantidad de masa muscular con movimientos muy amplios, genera un aumento de la amplitud de los músculos y relaja la musculatura del runner. El ciclismo por su parte genera adaptaciones de fuerzas importantes para las piernas de los que invierten al correr. Es por eso que con la inclusión de estas actividades en las rutinas de entrenamiento, la sobrecarga por impacto disminuye. Pero, ¿cuál es el mejor momento para incluir estas modalidades complementarias en los entrenamientos? Veamos brevemente ambos casos.

Sobre el ciclismo podemos decir que aporta gran desarrollo de la resistencia cardiorrespiratoria y muscular y se puede realizar tanto en exteriores como en interiores. Por ser de bajo impacto, esta modalidad consigue mantener la resistencia y el acondicionamiento de las extremidades inferiores, y ayuda a mejorar el sistema cardíaco. Si tienes fuerza en las piernas y eres un runner avanzado, puedes hacerlo el mismo día que corres, idealmente con 8 horas entre ambas sesiones. Para los principiantes se recomienda pedalear y correr solamente en días diferentes, para evitar gran desgaste.

En cuanto a la natación, es una gran actividad para recuperar los músculos usados en la práctica del running, trabajando todo el cuerpo. Esto es porque el agua es un buen estímulo para descansar la musculatura, especialmente de las piernas, que reciben mucho impacto al correr. Invierte en este deporte tanto en los días de entrenamiento de running liviano, como en los días de descanso activo, ya que actúa de forma regenerativa y gratificante para los miembros superiores poco trabajados al correr. Si se practica en los días de entrenamiento de running, que sea en el post-entrenamiento.

De todos modos recuerda que siempre lo ideal es que un preparador físico evalúe las condiciones de cada runner previamente a iniciar la práctica de estas modalidades.

¿Qué entrenamientos sueles intercalar con tus sesiones de running?