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La cerveza y sus propiedades y efectos en los runners

ESPN Run

Si bien una cerveza bien fría es para muchos la mejor recompensa luego de un duro entrenamiento, hay que tener en cuenta que el alcohol cuando se ingiere en exceso puede jugarnos una mala pasada. Sus efectos perjudiciales son popularmente conocidos, aunque hay otros menos difundidos como su poder diurético que puede provocarnos deshidratación, y la baja de los niveles de testosterona, hormona muy importante en el desarrollo muscular. Aquí hablamos claramente de excesos, ya que un vaso de cerveza no será problema en este sentido, especialmente porque también hay beneficios para los deportistas en esta bebida si es ingerida en su justa medida: aporta carbohidratos, vitaminas B y minerales como el fósforo, magnesio, calcio, potasio y silicio. Además, los ingredientes que componen la mayoría de las cervezas del mercado son agua, cebada, y lúpulo, que juntos contienen flavonoides y polifenoles. Estos elementos ayudan a prevenir ciertos tipos de cáncer y algunas enfermedades degenerativas y mejoran nuestro sistema inmunológico. Ocurre que después de entrenar, debido al sobreesfuerzo nos encontramos más bajos de defensas. Consumir cerveza aumenta nuestros niveles de leucocitos y linfocitos en el torrente sanguíneo, por lo que nos ayuda a recuperar esas defensas de forma rápida, eficaz, deliciosa y refrescante.

Por todo esto, te preguntarás cuánta cerveza "está permitida" para un runner. Hay que decir primero que el perfil de entrenamiento ideal para su consumo sería después de un trabajo de resistencia anaeróbica, como por ejemplo un entrenamiento de series cortas con recuperación incompleta, o luego de una sesión de gimnasio. Esto se debe a que, además de las vitaminas, minerales y carbohidratos que aporta esta bebida, el lúpulo que contiene en concentraciones muy altas reduce la inflamación. En recientes estudios se ha demostrado que el lúpulo podría funcionar de manera similar a los inhibidores COX-2 de venta libre tradicionales, que son un tipo de fármaco antiinflamatorio no esteroideo. En promedio, entre 250 y 400 ml de cerveza no implicaría efectos negativos para tu cuerpo ya que en la mayoría de las variedades el porcentaje de alcohol que contienen es bajo: de un 3 a un 5 % en las variedades Lager o Pilsner, dos de las más comunes. Aunque cabe mencionar que otras variedades como la IPA llegan a un 7% de alcohol, y la Barleywine suele tener entre un 8 a 12 %. Claramente los límites de consumo recomendados dependerán de cada persona, su contextura física y de la cantidad de alcohol que contenga la cerveza. No obstante, si te gusta esta bebida recuerda que actualmente se producen muchas sin alcohol, de excelente calidad, textura y sabor prácticamente iguales que las tradicionales. Estas opciones te permitirán tomar alguna que otra copa sin sufrir efectos contrarios al refrescarte.

¿Qué días sueles consumir cerveza?