El piloto que representa a la Argentina no pudo cerrar una vuelta rápida en la tanda que estuvo interrumpida por bandera roja.
Mónaco es diferente a todo. No es tan veloz, pero las paredes están muy cerca y su intrincado dibujo se convierten en un desafío muy complejo para un piloto que llega por primera vez a correr en el urbano. Por eso, es fundamental sacarles provecho a los entrenamientos libres para ganar esa confianza extra y necesaria para poder acelerar en el momento más caliente del fin de semana, la clasificación. Pero en el caso de la Fórmula 3 hay apenas una sola sesión de pruebas libres de 45 minutos, poco para los debutantes, más si se tiene en cuenta que pasaron 88 días desde la última vez que la categoría estuvo en pista, allá por marzo en la primera fecha del año en Melbourne, porque Baréin se canceló por la guerra. Y si a eso se le suma que la tanda se interrumpió por varios minutos debido a una bandera roja, la cuesta se empinó cada vez más. En todo ese berenjenal estuvo metido Mattia Colnaghi, el piloto nacido en Italia y que representa a la Argentina.
Cuando apenas se llevaban diez minutos de pista habilitada, el australiano James Wharton destruyó su Prema contra la pared en la zona de la Piscina. La roja fue inevitable, y larga. No porque se demoraran en sacar el auto, una práctica que los oficiales de pista conocen al dedillo con tantos años de competencias, sino porque que Dallara rompió el guardrail. La dirección de carrera se apiadó de los pilotos y le agregó 15 minutos a la tanda.
Los 3.337 metros que tiene la corta pista monegasca hacen imposible que el tráfico no se convierta en una tortura para los que intentan abrir vuelta lanzada, más si hay 30 autos en pista como ocurre con la F3. Los últimos cinco minutos fueron para simular clasificación y todo se transformó en un pandemónium. Por eso la qualy de este viernes se hará en dos grupos, primero girarán los pilotos con números impares y, después, los pares. Pero en ensayos fue todo un lío. Y Colnaghi falló justo en el momento de buscar esa vuelta rápida no bien la abrió: siguió de largo en la primera curva y terminó en la vía de escape que desemboca en Saint Devote y si se sigue subiendo por ese camino se llega a la escalinata que desemboca en la estación de tren.
El piloto argentino quedó 18º con 1m26s899, lejos de Théophile Nael, quien lideró la sesión con 1m25s794. Este sábado se desarrollará la clasificación, el sábado la carrera sprint y el domingo, la competencia larga.
