Nicolás Varrone se subió al podio de su categoría en las 12 Horas de Sebring, segunda fecha del campeonato IMSA, junto a sus compañeros Tommy Milner y Nicky Catsburg.
Tras no participar de la clasificación, en la que Milner fue el encargado de girar, el argentino participó este sábado de la mítica carrera que se disputa en el circuito de la Florida, Estados Unidos, desde 1952.
A bordo del Chevrolet Corvette Z06 GT3.R, la tripulación remontó tras comenzar en la octava posición y afrontar una sanción de drive through durante la carrera. A falta de poco más de dos horas, el argentino tocó de atrás al BMW de Max Hesse y recibió la sanción de pase y siga.
Cuando quedaba de 1h50m para el cierre de la carrera, la rueda que se desprendió del Oreca de Harry Tincknell obligó al auto de seguridad y la tripulación del Covette número 4 pudo recuperar la distancia. Varrone entró en boxes y le dejó la butaca a Catsburg para el último stint, Corvette se recompuso y cerró en el podio de la clase GTDPRO.
El suizo Ricardo Feller, el austríaco Thomas Preining y el turco Ayhacan Guven se llevaron la victoria en GTDPro con un Porsche 911 GT3 del Manthey Racing.
En el segundo puesto, por encima del Corvette #4 de Pratt Miller Motorsports, apareció el 911 GT3 R de Tandy, King y Picariello.
Además, el brasileño Felipe Nasr, el francés Julien Andlauer y el alemán Lauren Heinrich, con el Porsche 963 de Penske Motorsport, se impusieron en la clase GTP y en la general.
Varrone tiene doble programa en 2026: Fórmula 2 y las carreras de larga duración de IMSA, porque es piloto oficial de Corvette (pertenece a General Motors).
Para el argentino la carrera de Sebring tuvo doble importancia: no solo por representar a la terminal, sino también para mantenerse en ritmo competitivo después del retoque que vivió el calendario de Fórmula 2. Las cancelaciones de las visitas a Sakhir y Yeda dejarán un blanco de dos meses desde la pasada cita de Melbourne (primera del año) y la que finalmente será la segunda, Mónaco, el primer fin de semana de junio.
