Ratings vs. competencia: lo que nos enseña la Serie Mundial entre Rays y Brewers

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Milwaukee remonta, se pone 2-0 y ¿huele a campeón? (4:21)

Dos equipos de “mercado pequeño” han demostrado que la calidad del béisbol y el nivel competitivo pueden ser más importantes que la popularidad de las franquicias.

Cada año, al comenzar la temporada de las Grandes Ligas, hay una realidad que no admite discusión: solo un equipo puede terminar levantando el trofeo de la Serie Mundial. Sin importar cuánto dinero invierta, qué tan popular sea, cuánto se apoye en la analítica o el tamaño de su fanaticada, el objetivo es el mismo para las 30 organizaciones, pero solo una puede alcanzarlo.

Sin embargo, no todos los equipos generan el mismo interés. Algunos, por su historia, sus estrellas, el mercado en el que juegan o la exposición mediática que reciben, son mucho más populares que otros. Esa diferencia quedó en evidencia con la llegada de Tampa Bay Rays y Milwaukee Brewers a la Serie Mundial, dos franquicias de ciudades consideradas “mercados pequeños” que, desde antes del primer lanzamiento, tuvieron que enfrentar el debate sobre los ratings televisivos y el supuesto menor atractivo de una final sin equipos de mayor popularidad.

Es posible que las cifras de audiencia terminen reflejando esa realidad. Milwaukee y Tampa Bay no despiertan el mismo interés entre el público general que otras franquicias, pero eso no significa que tengan menos que ofrecer en el terreno. Su picheo, su defensa y un estilo de juego menos dependiente del cuadrangular los han convertido en dos equipos capaces de ofrecer un espectáculo de primer nivel, como han demostrado en los primeros partidos de esta Serie Mundial.

Además, ambos llegaron a la final tras terminar la temporada regular con los mejores récords de sus respectivas ligas. No se trata, por tanto, de dos equipos que simplemente encontraron la manera de avanzar en la postemporada, sino de dos organizaciones cuyo rendimiento las llevó a ganarse un lugar en el escenario más importante de este deporte. Su enfrentamiento demuestra que no hace falta contar con las franquicias más populares para ofrecer béisbol de máxima calidad.

Por supuesto, los ratings son importantes para MLB, las organizaciones, los patrocinadores y el crecimiento del deporte. Miden el alcance de la Serie Mundial y tienen consecuencias comerciales que no se pueden ignorar. Sin embargo, utilizarlos como único parámetro para determinar el éxito de una final sería pasar por alto lo que ocurre en el terreno. La audiencia mide cuántas personas ven el espectáculo, pero no determina por sí sola la calidad de lo que están viendo.

Esta Serie Mundial merece ser valorada también por el béisbol que ofrece, independientemente de las cifras finales de audiencia. Quienes decidan no verla porque su equipo no está presente o porque los nombres de los participantes no les resultan suficientemente atractivos se perderán una competencia de primer nivel. Los Brewers y los Rays están demostrando que el valor de una Serie Mundial no depende únicamente de cuántas personas la ven, sino también de la calidad de la competencia que ofrece.