Los San Diego Padres están donde quieren: contra la pared

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Una jornada clave para sobrevivir en Playoffs (2:33)

Padres ha estado al borde de ser eliminado del sueño de ganar el primer campeonato de Serie Mundial en su historia y se ha superado


El 6 de julio de 2026, los San Diego Padres abandonaron Petco Park tras una derrota de 8-0 contra los Arizona Diamondbacks. Max Kepler pegó un jonrón y empujó cuatro derrotas, y Walker Buehler, una de las adquisiciones de los Frailes en la temporada baja para mejorar el cuerpo de lanzadores abridores, se llevó la derrota.

San Diego estaba 44-45, habían perdido nueve de sus últimos diez, cayendo al tercer lugar de la NL Oeste. En los medios, se hablaba de los Padres… pero en un contexto sombrío, lamentando que muy probablemente el equipo entraría a otra era de reconstrucción tras la venta del club de la familia Seidler a Kwanzaa Jones y José E. Feliciano, los nuevos dueños.

Mason Miller, el relevo estrella, estaba tomando medidas para vestirse con un nuevo equipo, ya fueran los Yankees, Red Sox, Guardians o Phillies. La lógica indicaba que a tres semanas de que llegara el límite de canjes, los Padres venderían lo que pudieran, intentando nuevamente construir con su base de Manny Machado, Fernando Tatis Jr. y Jackson Merrill para el futuro.

Pero AJ Preller no lo vio así. El presidente del club y gerente general hizo varios cambios, con la intención de fortalecer al equipo a corto plazo. Llegaron Robbie Ray y Casey Mize, y se fueron otros prospectos, la normativa del equipo cada julio durante las últimas temporadas.

San Diego, demolido por las lesiones a sus abridores y la nula producción de su ofensiva, comenzó a mejorar en salud y en bateo. Al final de la temporada, los Padres volvieron a playoffs por quinta vez en siete años.

Resurgir, el nombre del juego

Un mes después de aquel fatídico duelo que los dejó con marca perdedora, los Padres vencieron a los Diamondbacks por 5-1 el 6 de agosto, poniéndose en 60-56 y un juego por debajo de Arizona, quienes poseían el último lugar de comodín. De ahí, San Diego ganó 32 de sus últimos 47 para no solo calificar, sino tomar el lugar de mejor comodín de la Liga Nacional.

Su barrida ante los Chicago Cubs en casa en la Serie de Comodín mostró, en pocas palabras, lo que se arregló en San Diego durante los últimos dos meses de la temporada: lanzadores en sincronía y un bateo oportuno y por momentos, espectacular. Pero hay otro factor también: el gran ambiente que posee el club en casa.

Los Padres tuvieron el tercer mejor récord en casa de la Liga Nacional en 2026, solamente detrás de los Atlanta Braves y Milwaukee Brewers. Durante los primeros dos juegos de la Serie Divisional, los Brewers hicieron valer también esa localía (techo incluido) para irse arriba 2-0 y poner a San Diego en las cuerdas.

Ahora, la serie regresa a Petco Park, donde Los Padres, al igual que Los Brewers, gozan de un apoyo espectacular de una de las fanaticadas más fuertes en Grandes Ligas. La misión es clara: transformar esto en una serie de un juego, y devolverle la presión a Milwaukee en un hipotético Juego 5.

¿Dónde están las estrellas?

Para que eso suceda, tienen que reaparecer Tatis, Machado y Merrill. Entre los tres, suman cuatro imparables en 25 turnos, un promedio de .160 para la serie. Solamente Ty France, Luis Campusano y Ethan Salas tienen un promedio de más de .300 (con más de tres turnos) en la serie – el manager Craig Stammen sacó a Campusano del Juego 2 en favor de Freddy Fermín, y dejó a Salas en la banca.

Aun así, San Diego podría estar arriba 2-0 en esta serie, no abajo. Tuvieron ventajas en ambos duelos, y la situación deja más un sabor amargo para los aficionados de los Frailes que otra cosa. En casa, tendrán una última oportunidad para retomar algo de ese gran nivel que los impulsó a la postemporada, y avanzar a lo que sería apenas la cuarta Serie de Campeonato en su historia.

Tatis y Machado, quienes pegaron jonrones en el Juego 1 de la serie ante los Cubs, deben volver a ser los jugadores que usualmente son. A Miller, a quien le pidieron sacar seis outs en el Juego 2 (y más de 40 lanzamientos), lo deben proteger usando al bullpen que, para muchos, es el mejor de la liga.

Y Stammen, quien sí se vio en desventaja ante Pat Murphy (dos veces manager del año en la Liga Nacional) sobre todo en el segundo juego, tiene que confiar en la estrategia que lo trajo a esta instancia, sobre todo, con los lanzadores.

Un lugar conocido

Para muchos aficionados de San Diego, el consuelo de las dos remontadas de Milwaukee fue recordar que, en 1998, los Padres dejaron ir el Juego 2 de la Serie Divisional ante los Houston Astros (en ese entonces en la Nacional) con el legendario Trevor Hoffman sin poder proteger la ventaja. En esa serie, San Diego venció a Randy Johnson dos veces.

En la subsecuente serie, ante Atlanta, se enfrentaron a Greg Maddux, John Smoltz y Tom Glavine, todo para lograr vencerlos en seis juegos y llegar a la Serie Mundial ante los poderosos New York Yankees.

Es decir, estar abajo 2-0 ante los Brewers pareciera ser sentencia para los Padres y sus aficionados, pero de ninguna manera es algo fuera de lo común para un equipo que ha luchado durante toda la temporada.