Un día especial. En su carrera llena de récords y hazañas memorables, este miércoles resultó particular en Wimbledon, su segunda casa. Roger Federer se quedó afuera en cuartos de final y aseguró un rato después en conferencia de prensa que continuará, tras evaluar bien los pasos con su equipo de trabajo.
A un mes y un día de cumplir 40 años, edad en la que casi no hay colegas en actividad, él sigue y lo hace especialmente tras un año y medio difícil, porque sufrió dos operaciones en la rodilla derecha. Le costó retomar en marzo, tras casi 14 meses, llegó a octavos de final en Roland Garros y dejó el certamen para cuidarse para su gira favorita, la de césped.
Ya en Wimbledon, el suizo, dueño del récord de ocho títulos en La Catedral, hilvanó cuatro victorias y se instaló en cuartos de final, batiendo más récords y acumulando muchos elogios, pero no pudo ante el polaco Hubert Hurkacz, campeón este año en Miami. "Mi objetivo es seguir jugando. Wimbledon fue mi primera montaña en escalar. Ahora tenemos que hablar de todo con el equipo y no tener prisa por tomar una decisión", afirmó el diestro de Basilea.
"Los últimos games fueron difíciles, porque uno siente que no tiene punto de retorno en el marcador. No estoy acostumbrado a esta clase de situaciones acá. El público fue increíble, la ovación fantástica y esa es una de las razones por las que continúo jugando. Fue bueno haber visto el estadio lleno y desafortunadamente como testigos de una derrota en sets corridos. Estoy agradecido por todo el apoyo a lo largo de los años, siempre me hicieron sentir especial. Hoy mi rival, Hubert, jugó muy bien", admitió.
La consulta sobre si fue su última participación en el Grand Slam de Londres tuvo respuesta: "No sé. Realmente, no lo sé. Debo sentarme con mi equipo de trabajo. Mi objetivo del último año fue prepararme para intentar jugar otro Wimbledon. De hecho, mi meta inicial era jugarlo el año pasado, pero se trataba de algo que no iba a suceder por el físico y estuvo el tema de la pandemia. Sí lo logré este año, eso me puso muy feliz, aunque el torneo ya terminó para mí y ahora me tomaré unos días para evaluar cómo sigue todo", agregó Federer.
El suizo siguió: "Me preguntaré qué tengo que hacer para estar en mejor estado y poder ser más competitivo. En ese sentido, estoy contento de haber llegado tan lejos aquí y de haber podido jugar luego de todo lo que pasé en estos 18 meses y tras la primera ronda contra Mannarino. Claro que me gustaría volver a jugar acá, pero a mi edad uno nunca está seguro".
Sobre su actuación inminente en los Juegos Olímpicos de Tokio, afirmó: "Voy a tomarme unos días para sentarme y pensar la decisión. Anteriormente, había comentado que iba a esperar hasta finalizar mi participación en Wimbledon y aún no sé que voy a hacer a partir de este momento. No puedo decir nada más... Pronto haré un anuncio al respecto".
¿El posible retiro? Con casi 40 años a cuestas, el suizo no eludió la pregunta: "No, sólo necesito parar para poner todo en perspectiva. Uno necesita de un objetivo y tiene que saber que no puede escalar la montaña de una, sino que hay que ir paso a paso. En ese sentido, Wimbledon fue el primer paso. Hay que hablar con el equipo y no tener prisa por tomar una decisión. Hay que analizar qué salió bien y qué no, evaluar cómo está mi físico, la rodilla, cómo me encuentro mentalmente. Honestamente sabía que iba a ser muy difícil. Debo tomarme mi tiempo y buscar la decisión correcta, pero mi objetivo claramente es seguir jugando".
El golpe de la caída ante el polaco, en palabras del helvético: "Me sentí muy decepcionado y aún lo estoy. Me siento terriblemente agotado y podría ir a dormir una siesta ahora... Puse todo y ahora que terminó me encuentro agotado física y mentalmente. Estos últimos 18 meses fueron largos y duros. De todos modos, estoy muy contento con un montón de cosas que sucedieron en estas últimas semanas".
Así, la meta en continuar es clara. Es cuestión de evaluar bien lo que sigue...
