Eben Etzebeth volvió a las canchas este fin de semana tras cumplir la sanción de 12 partidos que le impuso World Rugby por su expulsión ante Gales en noviembre. El segunda línea de los Sharks quedó habilitado y jugará contra Connacht en Irlanda por la Challenge Cup, en lo que marcó su regreso oficial a la competencia después de más de tres meses de inactividad.
El bicampeón mundial había sido castigado bajo la Ley 9.12, que incluye los actos de juego sucio y el contacto con la zona de los ojos. La infracción la sufrió el galés Alex Mann en la goleada 73-0 de Sudáfrica ante Los Dragones Rojos. El comité disciplinario consideró que existió intencionalidad en la acción y fijó inicialmente una sanción de 18 semanas, que luego se redujo a 12 partidos por los atenuantes presentados por el jugador. La suspensión impactó de lleno en la temporada de los Sharks, que debieron afrontar buena parte del United Rugby Championship y la competencia europea sin uno de sus líderes.
Su último partido suspendido coincidió con la reciente victoria de los Sharks sobre Cardiff en el URC, por lo que Etzebeth quedó automáticamente habilitado para reaparecer justo en el inicio de los encuentros decisivos. Su regreso llega en un momento clave en donde la franquicia sudafricana afronta su primer compromiso eliminatorio en la Challenge Cup y todavía mantiene chances matemáticas de meterse en los playoffs del torneo doméstico, donde actualmente marcha fuera de los ocho primeros.
Más allá del impacto inmediato en el pack de forwards, la vuelta del segunda línea también puede alterar el cierre de la temporada en el URC. Los Sharks están a siete puntos de los puestos de clasificación y, con un calendario final accesible y varios duelos directos entre rivales cercanos, la presencia de un jugador con la experiencia y jerarquía de Etzebeth, uno de los Springboks con más caps en la historia, aparece como un impulso deportivo y anímico determinante para intentar una remontada en la tabla y pelear hasta el final por un lugar en la postemporada.
