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Cristiano Ronaldo rumbo a Brasil

BUENOS AIRES -- Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro (5 de febrero de 1985, Funchal, Portugal), llegará a la Copa del Mundo de Brasil 2014 en su mejor momento. Todo empezó el 13 de enero de este año, cuando fue elegido Balón de Oro FIFA por su extraordinario desempeño individual en 2012-13. 68 goles en 57 partidos. Una auténtica barbaridad, con la que superó su propio promedio anotador (71 goles en 71 partidos) de 2011-12, la temporada anterior.

El punto es que en 2013-14, la temporada que acaba de finalizar, el prodigio luso volvió a rebasarse a sí mismo. Esta vez, para romper el récord anotador de 14 goles que ostentaban Lionel Messi (FC Barcelona 2011-12) y José Altafini (Milan 1962-63) en una edición de la Copa de Europa. Él fijo el nuevo récord en 17. Otra brutalidad deportiva. Diecisete goles en once partidos disputados, ya que CR7 sólo se perdió dos de los trece partidos que incluyó el periplo del Real Madrid hasta levantar La Décima. Frente al Copenhague (4-0) y contra el Galatasaray (4-1) en el estadio Santiago Bernabéu. El resto los jugó todos para promediar 1,54 goles por encuentro en la UEFA Champions League 2013-14. Copa de Europa inolvidable no sólo para él, sino para su equipo y los millones de fanáticos en el mundo, pues el Real Madrid consiguió el décimo título de campeón de Europa en toda su historia.

Uno intenta pormenorizar al ralentí las cifras de Cristiano Ronaldo en el Real Madrid y en la historia del fútbol, por dos motivos. El primero, porque son de escándalo. Síntesis de un poder propio de deidad extraterrenal. El segundo, para evitar que al leer, mi estimado lector, sufra usted un mareo por la fábrica de marcas en la que el novio de la exhuberante modelo rusa Irina Shayk se ha convertido desde que llegó al Real Madrid en el verano de 2009.

Cristiano Ronaldo es un grandísimo profesional que jamás se cansa de aprender, mejorar y perfeccionarse. Es cierto que su nivel de vanidad y egolatría supera la media, y le provoca contusiones a su imagen porque no colabora con ella sino que la distorsiona, pero el artículo para censurar su conducta en momentos puntuales será otro, no éste. Estas líneas no tienen otro propósito que servir como ménsula para sostener y argumentar las opciones con las que el ya legendario delantero madridista y su selección llegarán al Mundial de Brasil.

En Alemania 2006, Cristiano Ronaldo marcó 1 gol en 6 partidos (a Irán en la primera fase). Aunque su concurso fue importante para que Portugal consiguiera ubicarse en una histórica cuarta posición. En Sudáfrica 2010 marcó también 1 gol (a Corea del Norte en la primera fase), aunque el trayecto fue más corto. Cayó Portugal frente a España en los octavos de final. Sin embargo, a su tercera Copa del Mundo Cristiano Ronaldo llega con un ímpetu salvaje y el áurea imperial que proporcionan las grandes victorias. Ha cerrado 2013-14 en lo más alto a nivel individual y con un doblete histórico junto al Real Madrid al ganar la Copa del Rey y la Copa de Europa. Y va a concurrir a 'O maior pais do mundo' tratando de convencerse de que la tercera será la vencida. CR7 sueña con que puede liderar a Portugal a la conquista del título que tan cerca estuvo de ganar su país en Inglaterra 1966 con 'La Pantera Negra' Eusebio en la cancha.

En cambio, no le será nada sencillo a Cristiano Ronaldo ponerle la guinda al pastel en este año mágico e inolvidable para él. El pesimismo no surge por él, sino por el plantel que le va a acompañar en esta misión. La selección de Portugal tiene individualidades interesantes -al margen de Cristiano Ronaldo-, sobre todo en la defensa. El arquero Beto (Sevilla) es un baluarte, como también los centrales Pepe (Real Madrid) y Ricardo Costa (Valencia), más el lateral Coentrao (Real Madrid). Pero vuela bajo. Si hay algo que distingue a la selección portuguesa que dirige Paulo Bento es su falta de consistencia y endeblez en el centro del campo, sector en el que se empiezan a ganar los partidos.

Portugal entró al Mundial de Brasil colándose por la ventana. Con un magnífico –una vez más- Cristiano Ronaldo. CR7 clavó los 4 goles que Portugal le endosó a Suecia para ganar el boleto en un repechaje cuya resolución pendía de un duelo personal. De un pulso entre titanes. Zlatan Ibrahimovic hizo todo lo que pudo para mostrarle al mundo que su virilidad era mayor que la de Cristiano Ronaldo, pero no fue suficiente. Para doblegar al de Funchal hace falta obrar lo imposible. Fue 1-0 en Lisboa y 2-3 en Estocolmo.

Este último choque, lleno de matices, ya que tanto Suecia como Portugal, o mejor dicho, tanto Zlatan como Cristiano, protagonizaron sendas remontadas hasta que el luso domó al toro a falta de diez minutos para el final del partido. Portugal no mostró nada en ese encuentro, salvo una enorme voluntad para buscar de la manera que fuere a su líder natural, y entregarle las llaves del futuro a base de pelotazos. La enorme jerarquía de Cristiano Ronaldo hizo posible algo que por volumen de juego debió haberle sido negado a la selección portuguesa.

Portugal ahora comparte uno de los 3 grupos de la muerte del Mundial con Alemania, siempre candidato; el sorprendente Ghana que se quedó fuera de las semifinales en Sudáfrica 2010 sólo porque Uruguay es capaz de milagros semejantes; y Estados Unidos, que apunta a ser una de las revelaciones de la Copa del Mundo por la constante evolución que exhibe como equipo, y porque proyecta al mundo la irrupción de nuevos talentos, acostumbrados ya a actuar en la élite.

Portugal apunta a presentar en el Mundial un esquema similar al que lució el equipo de Paulo Bento en el estadio Friends Arena de Solna la tarde noche en la que apartó a Suecia del camino que lleva a Brasil. Un 5-3-2, con Joao Pereira, Pepe, Ricardo Costa, Bruno Alves y Coentrao (muy probablemente juegue el lateral madridista en lugar de Antunes, hombre del Málaga), en la defensa. Y Joao Moutinho, Miguel Veloso y William o Raúl Meireles, en el centro del campo. La responsabilidad de los goles recaerá en Cristiano Ronaldo, obviamente, quien estará acompañado del siempre prometedor Luis Carlos Almeida da Cunha 'Nani'.

Paradójicamente, el delantero que ocupó su lugar en el Manchester United cuando él se marchó al Real Madrid hace 5 años. Nani es veloz, y cuando se centra, exhibe un descaro fascinante para resolver situaciones de uno contra uno.

Luego, Portugal tiende a ser un equipo con mayor manejo del pase interior, que proclive a despegar a sus laterales. Acaso esa timidez para ensanchar el campo le beneficie para evitar quedar mal parado en la transición defensiva. Pero su falta de picardía y escasa capacidad de sorpresa le alejan de ser considerado en la previa un candidato creíble al título.

El estado de ánimo de Cristiano Ronaldo durante la Copa del Mundo será lo que determine el alcance real de este equipo, cuya anarquía puntual le resta crédito. Sin temor a equivocarnos, si Portugal llega tan lejos en el Mundial como se propone llegar al astro del Real Madrid, el planeta podrá hablar con argumentos sobrados de un equipo que no es más que Cristiano Ronaldo, más diez.