MÉXICO --
Si hubiese nacido una década antes, John Michael Hawthorn hubiese sido un ‘as del aire’ en un Spitfire en la Batalla de Inglaterra. En vez de eso, las circunstancias lo llevaron a ser el primer campeón mundial británico en la F-1. Su padre era un entusiasta del automovilismo y motivaba a su hijo para que fuese piloto; le compraba motos y autos para las competencias locales. Mike también paseaba por los alrededores de Brooklands liderando su ‘banda’ en búsqueda de chicas y un ‘pub’ para beber cerveza. En 1950 comenzó a competir más en forma con un Riley que le compró su padre. Tres años después, estaría manejando en F-1 para Enzo Ferrari.
El meteórico ascenso del ‘Volador de Farnham’, se dio en 1952 en una carrera de exhibición en Goodwood. Fue su primera carrera en un monoplaza. El auto era un F-2 Cooper-Bristol y los rivales incluían a los ‘ases’ argentinos, Juan Manuel Fangio y Froilán González. Mike ganó la carrera F-2 desde la Pole y también fue primero en la competencia libre y un sensacional segundo lugar en el evento principal con autos F-1.
Ilusionados con esos resultados, los Hawthorn decidieron terminar la temporada 1952 de F-1 con el Cooper-Bristol. Fue cuarto en Bélgica, tercero en Gran Bretaña y otra cuarta posición en Holanda para finalizar la campaña cuarto en la tabla general. Enzo Ferrari lo contrató para 1953.
El nuevo héroe inglés fue perseguido por los sensacionalistas tabloides que incluso lo acusaron de haber evadido su servicio militar, cuando en realidad, fue rechazado debido a una enfermedad crónica de riñones. Su reputación se vio dañada y su destino también conspiró en contra: En los albores de 1954, sus piernas y brazos quedaron seriamente quemados tras un accidente en una carrera no puntuable en Sicilia. En ese mismo año, su padre murió en un accidente en la carretera. Ganó una competencia ese año y para 1955 dejó Ferrari y compitió para Vanwall y al año siguiente para BRM; fueron años malos.
Su carrera mejoró en 1957 cuando regresó a Ferrari donde se encontró con Peter Collins, quien fue un gran compañero de equipo para Mike. Collins también era un tipo atractivo que disfrutaba de la fiesta y la compañía femenina. En la pista, eran fieros competidores.
En 1958 -el año del campeonato de Hawthorn- en Nurburgring, vio como el Ferrari Dino 246 de su compañero se estrellaba. Collins no lo logró y Mike, quien ganó el título por un punto respecto a Stirling Moss, quedó devastado. Su ‘Mon ami Mate’, como solían llamarse, murió.
Ya casado con la hermosa modelo Jean Howarth, Mike perdió el entusiasmo por correr y anunció su retiro. Seguía manejando rápido en las vías y el 22 de enero de 1959, cerca de su hogar en Farnham, el Jaguar resbaló en una curva del pavimento mojado y Mike Hawthorn, de 29 años, se unió a su amigo.
