San Diego fue vendido por $3,900 millones de dólares, la cantidad más grande en la historia de Grandes Ligas. ¿Quién es el comprador y por qué lo adquirió?
La muerte de Peter Seidler, dueño mayoritario de los San Diego Padres en 2023, creó un cambio de dirección en la franquicia que, tres años después, está cercano a llegar a su destino final. Seidler adquirió junto a otros socios al equipo en 2012, y asumió control operativo del equipo unos años después, guiando a los Padres a su época más exitosa de la historia.
Con la familia Seidler al frente y AJ Preller como su presidente de operaciones, los Padres han calificado a postemporada en cuatro de las últimas seis temporadas, alcanzando la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en 2022, cayendo ante los Philadelphia Phillies.
El deseo de Seidler era congruente con su compromiso: ganar la Serie Mundial ofreciendo el mejor producto posible, con la esperanza de que la fanaticada de San Diego le respondiera con creces. Bajo su tutela, el equipo ha gastado más de mil millones de dólares en contratos para jugadores como Fernando Tatis Jr., Manny Machado, Xander Bogaerts y Joe Musgrove, entre otros.
La afición, por su parte, es ahora de las más fieles en Grandes Ligas, con más de tres millones de aficionados al año pagando por ver al club en el Petco Park. Es por esto que, la cantidad de dinero que se pagó por comprar al equipo no sorprendió, pese a no ser de un mercado más grande como Nueva York o Los Ángeles.
Ahora, en una ciudad que se encuentra a escasos kilómetros de la frontera con México (donde viajarán el sábado y domingo para enfrentar a los Arizona Diamondbacks) y con amplia influencia latina, entrará un grupo liderado por el puertorriqueño José E. Feliciano y su esposa, Kwanza Jones, para custodiar a la franquicia a su siguiente época.
Padres, la franquicia más cara en la historia
En 2012, Guggenheim Baseball Management pagó $2.15 mil millones por Los Angeles Dodgers, rompiendo por mucho el récord de venta de franquicias en Grandes Ligas. Ese mismo año, los Padres también cambiaron de dueño, pasando de John Moores al grupo de Seidler y Ron Fowler por $800 millones.
Es decir, en apenas 14 años, los Padres han quintuplicado el valor de su franquicia, o dicho de otra forma, subió 500% el costo del equipo de una venta a otra. El costo total que se pagará por los Padres supera también lo que pagó Steve Cohen por los New York Mets en 2020, $2.42 mil millones en su momento para romper el récord por pagado por los Dodgers.
Dichos precios para equipos en mercados enormes como Nueva York o Los Ángeles tienen sentido, pero San Diego, catalogado como el mercado televisivo #30 en términos de tamaño en Estados Unidos, no era candidato para ser el equipo que se llevara la distinción de ser el equipo más caro.
¿Cómo lo logró? La inversión de Seidler en el equipo atrajo cantidades récord de aficionados al estadio, como se mencionó previamente, y el equipo es dueño de sus derechos televisivos, los cuales comercializa directamente con MLB. Aunque hoy día la cantidad que consigue no es comparable a lo de equipos como Yankees, Mets y Dodgers, se espera que Grandes Ligas centralice sus derechos, lo cual incrementará la cantidad de dinero entrante.
El potencial de crecimiento que tiene el equipo en México y Latinoamérica, es, además, un gran atractivo para el grupo nuevo, así como poseer al único equipo profesional masculino en la ciudad, entre los tres deportes más populares de Estados Unidos. Ahora, Feliciano y Jones tendrán la custodia de uno de los equipos con las aficiones más leales en el beisbol profesional del país.
El nuevo propietario, de Bayamón a San Diego
José E. Feliciano destacó de joven, estudiando en la Universidad de Princeton, una de las más prestigiosas de todo Estados Unidos. En 1994, se graduó de la carrera como ingeniero mecánico, y recibió su máster poco tiempo después en administración de negocios en Stanford, otra de las escuelas más importantes del país.
Para 2006, Feliciano había fundado Clearlake Capital junto a Behdad Eghbali, una firma privada que maneja capital de inversión. Hoy en día, es la doceava más grande del mundo, manejando 45 mil millones de dólares en capital. Su interés en el deporte lo llevó a invertir en el Chelsea, equipo que se compró en 2022 junto a otros inversores, como Todd Boehly, parte dueño de los Dodgers y Lakers de Los Ángeles.
A principios del año corriente, la familia Seidler anunció su intención de vender a los Padres, situación que instó a Feliciano a hacer una oferta. Compitió con grupos liderados por Joe Lacob, dueño de los Golden State Warriors, Tom Gores, dueño de los Detroit Pistons, Dan Friedkin, dueño del Everton en la Premier League, y Joe Kudla, fundador de la marca Vuori. De acuerdo a reportes, Kudla se unirá al grupo de Feliciano.
Como parte de su intención para continuar el legado de Seidler, Feliciano podría mover algunas de sus operaciones de Los Ángeles a San Diego para acercarse a la comunidad de esa región, una que ha estrechado lazos con Latinoamérica durante ya varias décadas, y donde Alfredo Harp Helú, empresario mexicano, se mantendrá como parte dueño y socio de Feliciano.
Rumbo a la Ciudad de México. pic.twitter.com/N3pOCF4H5D
— San Diego Padres (@Padres) April 24, 2026
Padres: panorama a futuro
Este fin de semana, San Diego “visitará” a Arizona en la Mexico City Series, jugada en el Alfredo Harp Helú de la Ciudad de México, el inmueble con el nombre y propiedad del parte dueño de los Padres. En los últimos años, los Padres han conseguido crecer su cantidad de aficionados en México gracias al éxito relativo y cercanía que tienen con el país, misma que extienden a Tijuana, ciudad que colinda con San Diego del lado mexicano de la frontera.
Su éxito futuro en este rubro, y también sobre el diamante, ahora pasará a ser responsabilidad de la pareja Feliciano-Jones, quienes se convertirán en el primer puertorriqueño y la primera mujer afroamericana en ser dueños de un equipo de MLB. Buscarán seguir haciendo historia, e intentar cumplir el sueño de Peter Seidler: traer el primer campeonato de Grandes Ligas a la ciudad de San Diego… y a los aficionados latinos que lo siguen.
