La competencia por un hueco en la selección española que disputará el Mundial de Brasil 2014 no ha hecho más que empezar, y aunque el técnico Vicente del Bosque tiene más o menos definida la columna vertebral del equipo, el gran misterio radica en la posición de centro delantero, donde la inclusión de Diego Costa ha aumentado a seis el número de posibles candidatos.

No hace mucho que Vicente se lamentó al ver a sus delanteros cayendo en picada. "Si tuviéramos un delantero centro en condiciones...", dijo en junio pasado, antes de la Copa Confederaciones. Los atacantes, por su parte, habían entendido el mensaje y ya habían puesto manos a la obra para aumentar sus posibilidades con miras al Mundial.

David Villa
Alberto Martín/EFEDavid Villa ha explotado en el Atlético de Madrid
David Villa buscó, literalmente a cualquier precio, una salida del Barcelona, donde estaba condenado a la banca, para recalar en el Atlético de Madrid.

Álvaro Negredo, quien quedó fuera de la Confederaciones, emigró al Manchester City en la búsqueda de mayor proyección internacional. Roberto Soldado hizo lo propio al fichar por el Tottenham, mientras Fernando Llorente, por fin, materializó su sueño de recalar en la Juventus luego de un año terrible en la banca del Athletic de Bilbao.

En el Chelsea, Fernando Torres duplicó sus esfuerzos para ganarse un hueco en el equipo de José Mourinho. Entonces no existía la posibilidad de meter en el combo a Diego Costa, quien apenas en julio pasado obtuvo la nacionalidad española.

Pero las cosas han cambiado radicalmente en unos cuantos meses y, con tres lugares en la delantera, en la que irremediablemente dos serán suplentes, David Villa, Diego Costa y Álvaro Negredo parecen llevar ventaja sobre el resto.

Atletico Madrid
Getty ImagesDiego Costa vive un momento de gracia
El único delantero español que prácticamente tiene asegurado el viaje, si las lesiones lo respetan, es David Villa. Y es que no es fácil dejar de lado al máximo anotador en la historia de la selección española, con 56 tantos en 93 partidos, superando el récord establecido por Raúl Gonzalez Blanco de 44 tantos en una década y 20 más que el delantero del Chelsea, Fernando Torres, con 36.

El asturiano, además, se ha convertido en una pieza fundamental del Atlético de Madrid, su actual equipo, pues ha resultado el compañero perfecto para Diego Costa. Se trata de la pareja más goleadora de Europa, marcando entre los dos 19 goles en Liga, opacando, de paso, a las letales delanteras del Barcelona y el Real Madrid.

Un número impresionante al que ni siquiera se acerca la dupla del París Saint-Germain, Edinson Cavani y Zlatan Ibrahimovic, que suma la cifra de 17 tantos anotados en su Liga.

Más allá de que el llamado de Diego Costa pudo obedecer a un compromiso de Vicente del Bosque por haber escogido España sobre su natal Brasil, enfureciendo de paso a la Federación Brasileña de Futbol y al técnico Luiz Scolari, el ariete del Atlético es, en este momento, uno de los jugadores europeos en mejor forma.

Con 16 goles anotados en la presente campaña, 13 en Liga y tres en Champions League, y titular indiscutible en el Atlético de Madrid, el nacido en Lagarto se ha ganado con creces el llamado por cuestiones deportivas, independientemente al sacrificio personal que tuvo que hacer para tener opciones de acudir con la Roja a defender el título Mundial.

Pero la pareja más productiva del continente difícilmente tendrá cabida en el once de Vicente del Bosque al mismo tiempo, pues la Roja suele jugar con solamente un hombre en punta. Además, está por verse si el técnico de la selección nacional da tanta libertad a Costa como la tiene en el Atlético de Madrid, pues aunque juega en la demarcación de centro delantero, tiende a tirarse a la banda derecha y servir, precisamente, a David Villa, que pasa indistintamente de segunda punta a hombre más adelantado.

"Cada jugador es distinto, pero todos son complementarios. Diego Costa está en un buen momento y suma a la selección. Todos los jugadores que se han ido incorporando a esta selección se han ido adaptando sin problemas", dijo recientemente Vicente del Bosque. Sin embargo, Costa deberá demostrar que, efectivamente, merece un lugar en La Roja y puede "adaptarse" a cualquier sistema de juego.

Álvaro Negredo, por su parte, se ha convertido en "héroe de culto en la mitad azul de Manchester", según la prensa inglesa, en tan sólo unos meses desde que decidió emigrar al Manchester City buscando más proyección internacional luego de quedarse fuera de la Copa Confederaciones el pasado verano.

"La Bestia", como cariñosamente lo llaman los seguidores del equipo inglés, ha destacado incluso por encima de su compañero de equipo Sergio Agüero, y lleva, desde su llegada al club, nueve goles anotados: cuatro en Champions, cuatro en la Premier League y uno en el torneo de Copa.

El vallecano es, además, uno de los hombres en mejor forma física del conjunto español y, de acuerdo con sus compañeros, todo un ejemplo de tenacidad y profesionalidad. Y lo mejor: Negredo es capaz de destacar en cualquier formación, ya sea un 4-4-2 o un 4-3-2-1. Incluso un 4-3-3.

Será precisamente el turno de estos tres de impresionar a Vicente del Bosque durante la Fecha FIFA del próximo fin de semana, en la que España disputará dos amistosos, frente a Guinea Ecuatorial y Sudáfrica.

Para ellos es un asunto mucho más importante que el de cumplir con un compromiso comercial. Se trata de tener éxito y dar un gran paso a ganarse ese boleto a Brasil, pues detrás de ellos, Roberto Soldado, Fernando Llorente y El Niño Torres podrían empezar a despuntar en cualquier momento.

No ha sido fácil el cambio de aires para Soldado y Llorente, quienes empezaron de manera irregular en sus respectivos equipos, ya sea por falta de ritmo, como el vasco, o por mera falta de adaptación, como el ex del Valencia.

El delantero del Tottenham pasó los primeros meses del campeonato luchando contra una sequía goleadora que duró más de un mes, hasta bien entrado octubre, y como resultado, apenas ha jugado en 10 encuentros, marcado seis goles con el cuadro inglés, dos en Europa League y cuatro en la Premier. Resultados bastante pobres, considerando los cerca de 30 millones que costó al cuadro londinense, razón por la que la grada empieza a dudar de él.

En Italia, Fernando Llorente atraviesa también un momento difícil, pues a la adaptación hay que sumar la falta de ritmo producto de un año entero jugando unos cuantos minutos con el Athletic de Bilbao. Así, sólo ha participado en 13 encuentros con la Juventus, en las que únicamente fue titular cinco veces en Serie A y dos en Champions, con un saldo goleador de tan sólo tres tantos marcados.

Empezaron tan mal la temporada Soldado y Llorente, que Vicente del Bosque optó por meter a un séptimo hombre de ataque en la competencia: Michu. El jugador del Swanswea, que ni siquiera es centro delantero natural, se ganó la convocatoria en septiembre pasado por encima de los dos artilleros, y llegó a disputar un partido de titular como 'falso 9', aunque, para su mala fortuna, no logró impresionar a Del Bosque con su actuación.

El llamado de Michu, más allá de la justicia pues el asturiano se ha erigido como el alma del Swansea galés, obedeció también a la urgencia, pues Del Bosque tampoco contaba, en aquel momento con los lesionados Villa y Fernando Torres.

Con la llegada de Mourinho al Chelsea el verano pasado, España entera temía por el futuro de Torres, dada la percepción ibérica de la alergia del portugués a todo lo español.

Sin embargo, El Niño calló y trabajó hasta ganarse un lugar. Pese a que ha sufrido ya dos lesiones que lo han marginado esta temporada, Torres, que actualmente está fuera por una lesión muscular, ha disputado 12 partidos con el Chelsea, anotando cinco tantos, la mayoría de ellos clave, como es su costumbre.

Tal es la importancia de Torres para Mourinho, que el portugués ha dicho en varias ocasiones que espera tenerlo listo tras la pausa de la Fecha FIFA. Si Torres, el 'talismán' de la selección, recupera su forma física, pondrá una dura pelea por un puesto a los tres hombres fuertes.

Mientras tanto, Costa, Villa y Negredo, se enfrentan en esta Fecha FIFA a su prueba de fuego. Diego Costa, tras la polémica elección, seguramente tendrá la oportunidad de debutar, y ya sea al lado de su mejor aliado, David Villa, o solo en punta, deberá mostrar que el esfuerzo por llevarlo a La Roja no fue en vano.

Villa, por especial que sea su caso ante su apabullante récord, tiene la misión de dar réplica a su estado de gracia con el Atlético en la selección.

Negredo, por su parte, tendrá que hacer uso de esa "bestialidad" que le ha ganado tantos adeptos en la Isla. El resto, a temblar.

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MADRID -- Cuando Cristiano Ronaldo anotó el 3-0 parcial al Sevilla, festejó con un saludo militar. Gesto significativo, pues se trataba de un claro mensaje al presidente de la FIFA, Joseph Blatter, quien en tono burlón lo había comparado con un 'comandante'.

Esa noche, Ronaldo se destapó con un triplete para la victoria del Real Madrid por 7-3, mientras el estadio entero se le entregaba en cada movimiento o toque de balón. Era una muestra de apoyo de la afición merengue a su estrella, ridiculizada y humillada por el mandamás del futbol. Hubo de todo: cánticos, pancartas, y un sinfín de gestos de adhesión a quien al día siguiente absolutamente todos los periódicos de España llamaban "comandante" en sus encabezados, aunque con una connotación muy distinta a la original.

Messi & Cristiano Ronaldo
Getty ImagesCristiano y Messi compiten en todos los ámbitos
Pocos jugadores saben sacar el máximo provecho de su impacto mediático como lo hace Cristiano Ronaldo. Y demostró su punto.

A estas alturas, el video en el que Joseph Blatter imita a un militar para referirse a l jugador portugués ha dado al menos cinco vueltas al mundo. Sucedió en la sesión de preguntas y respuestas durante una charla en la Universidad de Oxford. Los estudiantes habían pedido una comparación entre los dos mejores del mundo: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

Esperaban, quizás, que Blatter se refiriera al potencial goleador o habilidades de cada uno, tema de debate permanente entre los adeptos de uno y otro desde hace años como lo es la fama de niño bueno del de Barcelona contra la arrogancia y la estilizada imagen del merengue. Normal, entre los aficionados de a pie. Queriendo congraciarse con su joven audiencia, Blatter se refirió a todo menos futbol.

Pero Blatter olvidó que los estudiantes del siglo XXI vienen con cámara de alta definición integrada y, para su mala suerte, (o con toda la intención por parte de los medios británicos), el video vio la luz justo el mismo día que se hizo pública la lista de nominados al Balón de Oro. Como cada año, Messi y Cristiano encabezan la lista y son, junto a Franck Ribéry, grandes favoritos al galardón. La 'coincidencia' levantó sospechas, pues la postura del presidente del organismo rector del futbol podría condicionar la votación.

El comentario y, sobre todo, la pantomima del comandante destacaron por encima de todo, pero su comparación fue más profunda. Y dolorosa para el portugués.

"Es un buen chico; a todas las madres les gustaría tenerlo en casa", dijo de Messi y agregó que "no es exuberante (supongo que en la acepción de excesivo, a menos que consideremos al argentino como un ecosistema); está jugando bien, baila, es un hombre amable, un buen chico".

En cambio de Ronaldo dijo "el otro, esto es otra cosa. El otro es como un comandante en el campo de juego", mientras intentaba imitar a un militar.

Eso ya era malo, si tomamos en cuenta que el comentario viene del presidente de la FIFA, pero lo remató: "uno gasta más en el peluquero que otro, pero eso no importa...".

Ciertamente no importa, pero lo sacó a relucir para mostrar sus preferencias. En resumen: Messi es tan buena persona que lo adoptaría cualquiera. "El otro" es autoritario y superficial.

La reacción de Ronaldo no se hizo esperar. Respondió con un post en su página de Facebook y en su Twitter  como ya establecimos, el jugador sabe aprovechar los medios a su disposición a su conveniencia. Habló directamente a sus fans, a sabiendas de que se iba a propagar en cuestión de segundos.

"Este video muestra claramente el respeto y consideración que la FIFA tiene hacia mí, hacia mi club y hacia mi país. Todo queda claro ahora. Deseo al Sr. Blatter una saludable y larga vida para que siga disfrutando, como merece, del éxito de sus equipos y jugadores favoritos", ¿Irónico? Bastante. ¿Justificado? Puede ser.

También de inmediato, la afición portuguesa, dolida, se lanzó a la cabeza de Blatter. Formaron un grupo en Facebook pidiendo la dimisión del septuagenario; grupo que más de una semana después cuenta con casi 210 mil adeptos. El presidente de la FIFA se metió con quien no debía. Hasta el gobierno portugués emitió un comunicado mostrando su repudio.

Desde la Federación Portuguesa y el Real Madrid se enviaron cartas a la FIFA exigiendo explicaciones.

El Real Madrid envió una carta pidiendo una rectificación a lo que el equipo consideró una falta de respeto. "Sería deseable una rectificación que repusiera, si es que es posible, el daño causado tanto al jugador como a nuestra institución", reza la misiva firmada por Florentino Pérez, quien claramente hace alusión a las consecuencias que podría tener a futuro pues "podría condicionar la votación".

La comparación, mala para Cristiano Ronaldo, lo es también para Lionel Messi. No han sido pocos los compañeros, rivales y paisanos del '7' merengue que salieron en su defensa. Y si sus acérrimos claman justicia pues la balanza se puede inclinar en favor de Messi por las preferencias del mandamás de la FIFA, es igualmente probable que pase lo contrario: que se vote al portugués por defenderlo.

Cristiano Ronaldo, en su defensa, mostró suspicacia: "quedan claras muchas cosas". Messi, que ha ganado meritoriamente el galardón los últimos cuatro años, lo dejó como segundo lugar en las últimas dos ediciones. Pero el hecho de que Blatter mostrara abiertamente su preferencia, actúa también en contra del argentino. Empaña el triunfo individual de casi un lustro y deja una sombra sobre el futuro, pues de ganar en enero, no serán pocos los que lo vean como un timo.

Y es, todavía peor, para la credibilidad del galardón mismo. Pues ¿qué valor puede tener un premio que viene, de inicio, condicionado? Lo mejor que podría pasar, a estas alturas, es que se le otorgue a Franck Ribéry. Que además es campeón de la Champions League.

Blatter intentó disculparse; primero con una respuesta a la carta de Pérez en la que se dijo "sorprendido", pues su defensa se basa en que se trataba de un evento privado, y tomó la postura de la inocencia, ya que "no era mi intención ofender". Envió, asimismo, un par de 'twits' dirigidos a Cristiano Ronaldo. Una respuesta que a los defensores del porgués supo a poco.

"El daño está hecho", dijo Carlo Ancelotti, que es, quizás, quien ha hablado con mayor claridad del asunto. "Hay que pensar antes de hablar", agregó el técnico.

Pero eso a Blatter no se le da muy bien que digamos. Y Cristiano Ronaldo no es, ni de lejos, el primer ofendido. Sí el más famoso. 'Joyitas' del suizo, hay para rato:

Dijo, campantemente, que el escándalo extramarital que le costó a John Terry el gafete de capitán en Inglaterra, era normal en otras sociedades. "Se ve así en los países anglosajones, pero si pasa en, digamos, un país latino (Latinoamérica, imagino), le habrían aplaudido". No sólo el comportamiento de Terry es aceptable, además, Latinoamérica está poblada por puro 'macho' y a las latinas nos encanta vivir en un harem.

Ya era de menos extraño que se otorgara la sede del Mundial 2022 a Qatar, pero cuando surgió la preocupación por las estrictas leyes de ese país, donde la homosexualidad está penada, Blatter lo resolvió simplemente pidiendo a los homosexuales "que se abstuvieran de tener relaciones sexuales" durante la justa.

Hombre, tan fácil. Y mientras, la LGBT animando a los atletas profesionales a que salgan del closet. Ya pueden abstenerse, porque en pleno siglo XXI, apoyo de la cabeza de la FIFA, ninguno. Si apenas hace un esfuerzo la discriminación racial y el sexismo, ¿qué pueden esperar el resto de minorías?

Porque, como es lógico, el racismo, según Blatter, no existe en el futbol.

"No hay racismo; habrá de un jugador a otro, con una palabra o un gesto incorrecto, pero el afectado debe saber que es un juego. Al final, nos damos la mano porque hemos trabajado muy duro contra el racismo y la discriminación", llegó a comentar hace un par de años.

Y de las mujeres, hay que vestirse más femeninas, porque como todos sabemos, el que no enseña no vende.

"Dejemos que las mujeres jueguen en ropa más femenina, como lo hacen en volleyball. Podrían, por ejemplo, tener pantalones más ajustados. Las jugadoras son bonitas, y ya tienen muchas reglas diferentes al futbol varonil, como jugar con un balón más ligero. Esa decisión se tomó para crear una estética más femenina, ¿por qué no hacerlo en moda?", propuso.

No conforme, en un congreso de la FIFA este mismo año, 2013, se jactó de tener "a tres mujeres en la junta" a las que animó a tomar la palabra de esta manera: "digan algo, señoras. Siempre hablan en casa, digan algo ahora".

Con esa visión sobre la homosexualidad, la mujer, pasando por el código moral de las distintas culturas y los conflictos raciales, es normal que el peinado de Cristiano Ronaldo le cause tanto ruido como el de Rihanna.

Blatter necesita, con urgencia, modernizar su departamento de comunicación. O necesita darse cuenta de lo que ha cambiado el mundo desde 1970. Por el momento, nos conformamos con que le haga caso a Ancelotti y cuente hasta diez.

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La expectación por la autobiografía de Sir Alex Ferguson, que fue presentada a inicios de la semana pasada, era enorme. Uno de los técnicos más exitosos en Inglaterra seguramente tendría mucho que contar. El libro, que cuando salió a la venta el jueves pasado ya era objeto de largas listas de espera, ha sido el tema de conversación en la Premier League y a nadie ha dejado indiferente.

Sir Alex Ferguson
APEl escocés, en la presentación del libro
Se trata de la historia detrás del equipo que dominó Inglaterra por varios años; la visión del hombre que tanto éxito llevó a Old Trafford acerca de los jugadores que definieron la primera década del siglo XXI del futbol inglés. Pero, fiel a su duro discurso, el escocés no deja cabo sin atar ni deuda sin cobrar.

En esta segunda autobiografía, Sir Alex Ferguson habla de sus últimos años al mando del Manchester United. En la primera, publicada en 1999 bajo el título 'Managing my life', abordaba el camino recorrido para convertirse, en 1986, en técnico del club. Aquel libro ya había causado cierta controversia, aunque entonces el furor fue pasajero, pues se encontraba en el mejor momento de su carrera tras ser nombrado caballero del Reino Unido y haber logrado el triplete de títulos unos meses antes.

Naturalmente, después de 26 años al frente del Manchester United, el ex técnico tiene historias para todos los gustos; de cómo Wayne Rooney se quiso marchar del equipo. De cómo en 2010, el mismo año en que Javier 'Chicharito' Hernández desembarcó en Old Trafford, Ronney pidió que se fichara a Mesut Ózil y tuvo, por respuesta, una reprimenda por meterse en asuntos que no eran de su incumbencia.

Ferguson relata, además, los sucesos tras bambalinas en torno al traspaso de Cristiano Ronaldo al Real Madrid. Ensalza al portugués como el mejor jugador que ha tenido a su cargo y detalla cómo acordó con el jugador, en 2008, esperar un año para ser transferido, pues entonces era el antiguo presidente del club blanco, Ramón Calderón, quien presionaba para que se le otorgara la salida de Manchester. "Te pegaría un tiro antes que venderte a ese tipo", cuenta que dijo al jugador.

También tuvo críticas para repartir a los rivales europeos, empezando por el Barcelona: "El grupo de golpeadores que alienan alrededor de Messi eran formidables, pero no me daba envidia. Arrepentimiento sí, cuando perdimos contra ellos. Celos, no", precisa.

Historias, varias, que satisfacen la curiosidad de todo aquel que guste del futbol. Pero también, duras críticas a sus jugadores más emblemáticos y al eterno rival, el Liverpool FC, lo que ha causado una profunda indignación en la isla.

A David Beckham le dedicó toneladas de ironía. Que tuvo encontronazos con el símbolo del futbol inglés de los últimos 20 años, mismos que propiciaron su salida del Manchester United lo sabíamos todos. En 2003, poco antes de su marcha al Real Madrid, tuvieron una discusión que dio la vuelta al mundo y que dejó una cicatriz en la ceja del mediocampista como prueba. La leyenda urbana quedó para la posteridad en que 'Fergie' le había lanzado un zapato a la cara. Era de esperarse una crítica al que el técnico continúa viendo como 'Spice Boy'. Pero ésta llegó en forma de insulto.

"Beckham perdió la oportunidad de convertirse en un jugador absolutamente 'top'. El mayor problema que tuve con él fue que se enamoró de Victoria (su esposa) y eso lo cambió todo". En contraste, Ferguson reconoce su tenacidad y longevidad, pero le recrimina la decisión de ir al LA Galaxy de la MLS, Liga que considera inferior. "En algún punto de su vida va a sentir esa necesidad de decir: me equivoqué", opina Ferguson.

Con más dureza, critica a quien fuera su capitán la mayor parte de los 12 años que jugó en Old Trafford, Roy Keane.

"La parte más dura de su cuerpo es su lengua. Tenía la lengua más salvaje que te puedas imaginar. Puede minar la confianza de la persona más segura del mundo en segundos. Lo que noté el día que discutimos (previa a su marcha del club) fue que sus ojos empezaron a estrecharse hasta parecer un par de perlas negras. Fue aterrador. Y soy de Glasgow", asevera en su legendario tono burlón el ex técnico del Manchester United sobre uno de sus capitanes más emblemáticos. Asombroso, sí, pero de sorpresivo, nada.

Con esa lengua a la que hace alusión Ferguson, Keane ha sido el único de los 'agraviados' en el controversial libro (la lista es larga) que se ha defendido personalmente de lo que percibe como graves injurias.

"Recuerdo una conversación con él (Ferguson) sobre lealtad. En mi opinión, no tiene idea del significado de la palabra. Criticar así a jugadores que le dieron tanto éxito... lo encuentro muy extraño", comentó el ex jugador a una televisora británica.

Extraña la elección de palabras de Keane, pues la gota que derramó el vaso y que forzó su salida, allá en pleno noviembre de 2005, fue una entrevista concedida al canal institucional del club en la que criticaba a la mayoría de sus compañeros, empezando por Rio Ferdinand. La entrevista, brutal a los ojos del club, no se emitió más que en privado para los jugadores y causó la ruptura definitiva de Keane con Ferguson y el resto del plantel.

Así, sus críticas a 'Becks', Keane, Rooney o Ruud van Nilstelrooy, entre otros, resultan casi lógicas, considerando que quien las emite se mantiene fiel a la opinión que ya había expresado con anterioridad.

Alex Ferguson
Getty ImagesSir Alex se despide de Old Trafford
Lo que ha cimbrado la endeble estabilidad de la Premier League, en particular la rivalidad entre Manchester United y Liverpool, fue el capítulo entero (según Kenny Dalglish) que dedica a Anfield Road.

Por supuesto, arremete contra el técnico español Rafa Benítez, quien entre 2004 y 2010 dio al Liverpool una Champions League, una Copa FA, Una Copa de la Liga, una Community Sheld y una Supercopa de la UEFA. "Benítez tenía más interés en defender y destruir el juego que en ganar. Era duro ver los partidos del Liverpool cuando Rafa estaba allí".

Pero lo que más dolió en Anfield Road, fue el 'ataque' a Steven Gerrard, capitán del Liverpool. Y jugador histórico ya con la selección inglesa. "Gerrard no es un jugador 'top'", dice simplemente. Inglaterra entera salió en su defensa.

"Aparentemente 'Fergie' cree que Gerrard no está entre los mejores. Es un sinsentido, ha ganado la Champions League y fue el mejor mediocampista al que enfrenté jamás" dijo Robbie Savage, hoy comentarista en la televisión inglesa, quien debutó con el Manchester United antes de deambular por la Premier League hasta retirarse en el Derby County. Y eso que Savage hizo honor al nombre al ostentar, durante años, el nada honroso récord de tarjetas amarillas en la Premier. Savage opina que "es un libro que no debió ser escrito".

A las críticas se unieron, entre otros, Jamie Carragher y Kenny Dalglish, quien dirigió al Liverpool entre 2011 y 2012.

"Alex ha escrito tantos libros que ya no estoy seguro si escogió este para saldar viejas cuentas", escribe Dalglish en su columna en el diario Daily Mirror.

"Es su asunto si quiere decir algo sobre el United, era su club, pero encuentro interesante que haya decidido dedicar un capítulo entero al Liverpool", continúa Dalglish.

"Considerando que lo intentó comprar (a Gerrard), es un comentario extraño. Probablemente es la amargura porque Steven no se quiso ir. Dijo que no le perturbaron mis fichajes en el Liverpool. Probablemente no perdió el sueño por ellos, pero algunos puntos, sí que perdió", concluye de manera irónica el también escocés.

Brendan Rodgers, actual técnico del Liverpool, atribuyó los comentarios de Ferguson al resentimiento, a la par que hizo alusión a la tristeza con la que recordará, de ahora en adelante, a Sir Alex.

"Yo creo que todos habríamos disfrutado su impresionante legado después de marcharse. Pero ahora la gente sólo hablará de sus comentarios en el libro", dijo Rodgers.

Y es verdad. La gente ha hablado de sus comentarios en el libro toda la semana. Y lo seguirá haciendo pues somos muchos los que, fuera de la isla, esperamos ansiosos el paquete por correo. Pero difícilmente olvidaremos que durante más de dos décadas, Sir Alex Ferguson lideró a uno de los equipos más importantes de Europa creando una leyenda.

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MADRID -- El fichaje más caro del verano, posiblemente de la historia, no termina de arrancar. Y Real Madrid tiembla. A una semana del clásico contra el Barcelona, no está claro que Gareth Bale pueda jugar de inicio. Con cinco puntos de déficit respecto al líder y acérrimo rival, Real Madrid necesita que su inversión de 91 millones de euros (101 según la prensa inglesa) comience a redituar al menos ayudando a que no se escape el cuadro catalán dejándolos prácticamente fuera de la contienda por el título en pleno octubre.

Pero a mes y medio desde su llegada al club, el jugador ha tenido que parar ya dos veces debido a una sobrecarga muscular, primero, y una recaída, después.

Desde que se completara el ansiado fichaje a principios de septiembre, Gareth Bale ha disputado 132 minutos repartidos en tres partidos, dos de Liga y uno de Champions League. En ningún caso ha completado los noventa minutos, jugando de inicio únicamente contra Villarreal, partido en el que se estrenó como goleador merengue. Ni siquiera ha podido disputar dos partidos consecutivos en Liga. La última recaída, después del encuentro ante el Atlético de Madrid, encendió ya los focos rojos.

Gareth Bale
Doug Pensinger/Getty Images
Carlo Ancelotti había repetido hasta el cansancio que el jugador no estaba lesionado "es sólo un pequeño problema", llegó a decir- y que no se habían precipitado en hacerlo jugar sin haber realizado trabajo de pretemporada.

Lo que el Real Madrid no previó fue que un diario español destapara un padecimiento crónico de quien posiblemente sea el jugador más caro del mundo. Las crecientes dudas en torno a la salud del jugador se dispararon y el Real Madrid, que nunca ha sido amigo de establecer plazos de recuperación de sus jugadores o proporcionar partes médicos de lesiones graves, se vio obligado a admitir que en realidad se le había diagnosticado una enfermedad, aunque no tan grave como se pensó en el inicio.

Marca aseguraba que el jugador padecía una "hernia discal" y que tendría que pasar por el quirófano. El club, aterrado, se apuró a desmentir, especificando que se trata únicamente de una "protusión crónica".

Pero a ojos del resto, sólo significaba una cosa: mercancía defectuosa.

Inmediatamente comenzaron a salir los fantasmas de los fichajes fallidos de Florentino Pérez: Woodgate, Kaká. Hasta Hamit Altintop. Llovieron, también, las críticas al Real Madrid por haber contratado al jugador antes de realizar un estudio médico; por el recuento de casos de lesiones en la plantilla que el cuerpo médico no atinó a resolver a tiempo; por la insistencia de Florentino Pérez a construir otro equipo de 'galácticos' sin medir las consecuencias.

Pérez afirmó entonces que demandaría a Marca, aunque quedó sólo en amenaza. Dijo también que el jugador estaba asegurado por una póliza que asciende a su valor, 91 millones de euros, en caso de que tenga que dejar el futbol.

De todos modos, el daño estaba hecho. En la mente de la afición ronda el temor a que sea otro caso fallido mientras la prensa local se mueve en los entresijos de los malos augurios por la cantidad de partidos que se llegó a perder con el Tottenham, donde jugó cuatro años.

"Yo tengo tres protusiones discales y nunca me dieron problemas en mi carrera. Es normal; muchos jugadores tienen este problema pero no compromete su rendimiento. Hay que mirar los últimos cuatro años, que jugó más de 100 partidos. Si estuviera mal no habría podido hacerlo", declaró airado Carlo Ancelotti antes del encuentro ante Málaga, cansado ya de las dudas en torno a la salud del jugador.

Y como de los males, el menor, fue entonces cuando Ancelotti admitió que el jugador no debió jugar sin haber realizado pretemporada, luego de insistir, semanas atrás, en que no había problemas con el estado físico del jugador.

Sin embargo, Ancelotti se quitó la responsabilidad, aprovechando que el seleccionador de Gales, Chris Coleman, lo había culpado directamente del desastre. "No fui yo, fuiste tú".

Chris Coleman había dicho días antes que "si esperas que alguien que juega al fútbol a nivel profesional inicie cualquier partido de titular sin haber hecho pretemporada, estás loco". Ancelotti no tardó en responder.

"He oído que dicen que fui (un) loco al ponerlo contra Villarreal, pero no fui el primer entrenador que lo hizo jugar. Él (Bale) jugó su primer partido de la temporada con su equipo nacional", dijo Ancelotti.

"No ha tenido pretemporada y está fuera de forma", terminó por admitir. Da igual quién de los dos lo forzó primero, la clave la dio Ancelotti mismo, al fin: No ha tenido pretemporada.

El temor a que Gareth Bale se convirtiera en un 'caso Modric' y que no rindiera hasta entrada la segunda mitad del torneo es una realidad en la mente de la afición desde hace tiempo. Problema que, por otro lado, palidece si se compara con lo que perciben como una "bomba de tiempo" debido a sus problemas en la espalda. Peor aún si los 91 millones de euros invertidos terminan por tener un impacto cero en los resultados de esta temporada, olvidando que se trata de un joven de 24 años y su contratación es un proyecto a seis temporadas.

Si bien en sus primeras temporadas con el Tottenham, a donde llegó con tan sólo 18 años, sufrió con una lesión en el pie y una cirugía en la rodilla, terminó por convertirse en pieza fundamental del equipo en los últimos dos años. Por mucho que Harry Redknapp, su antiguo técnico, asegure que no tiene la fortaleza mental para aguantar la presión en Madrid, el jugador pudo levantarse incluso después de que en Inglaterra se le culpara por las derrotas, pues llegó a tener una racha de 24 partidos seguidos sin conseguir una victoria. Una "maldición", según decían en Londres.

El problema, parece ser, es que esos 91 millones de euros invertidos hace apenas un mes han dado ya más dolores de cabeza que alegrías y no se ve, de momento, que el Real Madrid pueda lograr quitar del camino la piedra llamada Barcelona, pues a las dolencias de Bale hay que añadir problemas todavía más graves con los que el club merengue no ha sabido lidiar: las deficiencias del juego del Real Madrid, que poco convence a la afición y la creciente inconformidad de varios miembros del plantel, empezando por el capitán Iker Casillas.

Hay que añadir también los extraños casos de Xabi Alonso y Raphael Varane, jugadores considerados clave en el equipo pero que no terminan de recuperarse de lesiones que arrastran desde el torneo pasado.

Queda una semana para el partido más importante de aquí a final de año y no se sabe, aún, si Bale llegará a tiempo, por más que el club asegure que trabajan en ponerlo a punto dándole minutos antes del clásico contra Málaga y Juventus.

Una buena actuación contra la Juventus, sin recaídas, ayudaría a disipar el temor y dar esperanzas de cara al derbi, mitigando los problemas todavía más serios del equipo.

De lo contrario, volveremos a marear la perdiz en noviembre: el jugador es demasiado caro, no tuvo pretemporada, tiene la espalda dañada, Florentino se precipitó en contratarlo, fue Ancleotti el culpable por utilizarlo contra Villarreal; no, fue Coleman&

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MADRID -- Diego Costa aún no ha sido convocado por España, pero lo será, siempre y cuando la FIFA autorice su convocatoria. Pero el 'papeleo' todavía no está listo y a más de ocho meses del Mundial, el delantero tendrá que tomar una decisión definitiva sobre su futuro en muy poco tiempo si quiere llegar a la Copa del Mundo 2014.

En julio pasado, Diego Costa obtuvo la nacionalidad española, convirtiéndose en elegible para La Roja pues con Brasil, su país natal, sólo ha disputado encuentros amistosos. La batalla entre las dos selecciones por asegurar al jugador llegó un par de meses después.

El delantero del Atlético de Madrid llegó, la semana pasada, a su cumpleaños número 25 en el mejor momento de su carrera. Es el jugador de moda en España y Pichichi de la Liga, con ocho tantos, rompiendo la hegemonía que Cristiano Ronaldo y Lionel Messi mantenían en la tabla de goleo.

Indispensable para el conjunto de Diego Simeone, el delantero, que en el pasado se envió envuelto en polémicas debido a su explosividad en la cancha, ha mostrado una gran madurez en esta campaña, mientras todos los que le conocen aseguran que fuera del campo es una gran persona.

Quizás por eso no tardó en conquistar también al director técnico de La Roja, Vicente del Bosque, quien tras una reunión con el jugador en la que discutieron su posible convocatoria, dijo que Diego "es un chico noble y bueno. Si quiere venir será con todas las bendiciones. Con Diego Costa tendremos delantero para muchos años". Y es que a España le urge un centro delantero de garantías como el hispano  brasileño.

Pero Brasil no ha pasado por alto la posibilidad de perder, para siempre, al nacido en Lagarto. Desde el momento en que fue claro que España iba en serio con su intención de asegurar al jugador, el técnico de la selección brasileña, Luiz Felipe Scolari, ha manifestado su descontento en reiteradas ocasiones, pese a que sólo lo ha convocado para un par de amistosos en marzo pasado y dejó pasar la oportunidad de llamarlo para los amistosos de la fecha FIFA de octubre.
Atletico Madrid
Getty ImagesDiego Costa llegó a 10 goles en la temporada

Aun así, Scolari, dejó claro que se jugará la última carta en el futuro cercano, y viendo que España no le asegura un sitio en el Mundial, el técnico brasileño se apuró a dejar claro que todavía tiene abierta la posibilidad de disputar el Mundial con Brasil como local.

"Voy a escoger a los jugadores en mayo, cuando será divulgada la lista para la Copa del Mundo. Haré la convocatoria según mis propios criterios. Todos los jugadores brasileños pueden tener una oportunidad. Quien sea brasileño y cumpla las condiciones legales de ser llamado podrá ser convocado. El resto son florituras e historias", dijo Scolari esta semana, mientras miembros de la selección brasileña se pronunciaron en contra del cambio de camiseta del jugador, empezando por el defensa del Barcelona Dani Alves.

"No he hablado con Diego Costa, pero es una decisión en la que no quiero interferir. Diego sabrá qué es lo mejor para él. Si al final decide jugar con España, tendremos que respetarlo", dijo Dani Alves durante la concentración de su selección.

Mientras tanto, Diego se deja querer. Dice que tiene la decisión tomada, aunque no ha revelado cuál es, por mucho 'guiño' que haga a España. Tras la sonada reunión con Del Bosque, Costa dijo que no se comprometió con él porque no le aseguraron una plaza para el Mundial, aunque más tarde admitió que festejaría un gol a Brasil portando la playera roja, como cualquier español.

Brasil intenta entorpecer el proceso burocrático para que la FIFA autorice el cambio de camiseta. Según reportara el diario AS, la Federación Brasileña de Futbol no ha enviado el certificado que indique que el jugador sólo ha disputado encuentros amistosos con Brasil, mismo que lo convertiría automáticamente en elegible para jugar con España.

Aun así, es Diego quien debe tomar la decisión final. La cuestión es muy simple: es una solicitud que los jugadores pueden realizar sólo una vez en su carrera. Es decir, no se puede arrepentir, y al verse codiciado por los dos equipos intenta asegurarse de que el cambio valga la pena. Mientras tanto, España se desespera, pues si hay una posición que no tiene dueño fijo en La Roja (el debate en el marco lo dejamos para otro día) es la del centro delantero.

Hace años que Del Bosque busca alternativas para su ataque debido a la irregularidad y propensión a las lesiones de sus delanteros. Adepto del llamado 'falso 9', busca un jugador que reúna las características tanto del '9 puro' -rapidez, definición, la facilidad para el desmarque, seguridad en el uno contra uno, presencia física, olfato goleador-, como del atacante moderno que puede actuar entre líneas y encontrar huecos. Alguien que pueda posicionarse fuera del área y juegue con más libertad. Diego Costa las reúne todas.

Por el puesto han pasado David Villa, Fernando Torres, Roberto Soldado, Álvaro Negredo, Fernando Llorente y el debutante de esta semana, Michu. Cuando se opta por el 'falso 9', Del Bosque tiene como opciones a Cesc Fàbregas, Juan Mata (aunque lo ha utilizado más como segunda punta) y David Silva, a quien no le encanta la posición. Michu también podría desempeñarse mejor en este esquema o como segundo delantero.

Lo cierto es que ninguno de los anteriores, más allá de que David Villa sea el máximo anotador de La Roja, o que Fernando Torres sea visto como el 'talismán' de las Finales, ha logrado asentarse como titular indiscutible.

Para el nivel de juego que ha desplegado en los últimos meses Diego Costa, es él quien podría hacerse con el puesto titular y resolver, de una vez por todas, el gran problema que supone marcar para España enfrentando equipos altamente defensivos. Lo necesitan desesperadamente. Vicente del Bosque lo sabe. Toda España lo sabe. Falta que Diego quede convencido y defina en cuál de las dos tierras que lo reclaman prefiere permanecer.

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Con Champions League y fecha FIFA de por medio, es simplemente demasiado tiempo para Barcelona, para Argentina y, básicamente, para cualquier aficionado al fútbol.

Al minuto 28 del encuentro entre Almería y Barcelona del sábado pasado, Lionel Messi pidió su cambio. El argentino salió del campo mientras se tocaba la ingle con preocupación para dejar su lugar a Xavi Hernández. Siete minutos antes, el argentino había inaugurado el marcador con su octavo tanto de la temporada, colocándose como líder de goleo.

El conjunto culé terminó llevándose una victoria por 0-2, estableciendo un nuevo récord con el mejor arranque de temporada; una marcha perfecta en liga de siete partidos ganados de siete. Pero nadie en el campamento azulgrana estuvo por la labor de festejar: habían perdido al mejor jugador del mundo ante una nueva lesión en el bíceps femoral derecho. La sexta en lo que va del año.

Sobre el barcelonismo cayó un balde de agua fría; suficientes problemas tenían ya con una defensa endeble e insuficiente dadas las bajas de Carles Puyol, Jordi Alba y Javier Mascherano por lesión como para añadir a la lista a su jugador más determinante en ataque.

Fue una manera cruel del destino de dar la razón al técnico culé Gerardo Martino, que había mostrado su intención de dosificar el trabajo del jugador.

Cuatro días antes, en Barcelona se había desatado un nuevo escándalo en torno a las decisiones del 'Tata'. Duramente criticado en las últimas semanas por el cambio en el estilo de juego del Barcelona, sin importar lo efectivo que ha resultado hasta el momento, Martino osó sacar a 'La pulga' del terreno de juego al minuto 81 del encuentro ante la Real Sociedad, considerando el apabullante 4-1 con que Barcelona venció al cuadro vasco como misión cumplida.

A Messi, que lo quiere jugar todo y más, no le pareció. El argentino abandonó el terreno de juego con un notorio gesto de enfado y se negó a devolver el saludo a Martino. Como todo lo que pasa en Barcelona suele magnificarse, el '10' se vio al final en la necesidad de explicar su reacción.

"En ningún momento hice algún gesto en el cambio que produjo Martino cuando me saca. A nadie le gusta salir, pero debemos aceptar porque es lo mejor para el equipo. Lo que no voy a aceptar es que ciertos medios salgan a decir mentiras sobre cualquier situación que sucede conmigo", publicó el crack en su cuenta de Facebook.

Lionel Messi
Facebook

El 'Tata' restó importancia al incidente y dejó claro que la voz cantante en el vestuario la lleva él, al tiempo que aseguró que su prioridad era cuidar al jugador.

"Cada vez que el partido haya la posibilidad de cuidarle lo vamos a intentar hacer. Son minutos que le quitamos de encima. Seré cuidadoso para no sacarlo más de cinco veces seguidas", agregó Martino. Quizás debió sacarlo antes.

Decir que la lesión es preocupante para el cuadro azulgrana es poco; desde abril de 2013 a la fecha, el de Rosario ha pasado por la enfermería seis veces, todas ellas producto de alguna lesión en la misma zona y que le han obligado a parar entre una y tres semanas en cada ocasión. El desgaste del jugador y la frecuencia de las recaídas preocupa, de igual manera, del otro lado del mundo.

Días antes, Fernando Signorini, preparador físico de la selección de Argentina en el Mundial de Sudáfrica 2010, había advertido, en declaraciones a la estación radiofónica catalana La Xarxa, que sería "un milagro" si Lionel Messi llega en forma para la cita de Brasil 2014 y culpó al apretado calendario europeo del desgaste del jugador, explicando que Messi "no se rompe", en parte por el cuidado del cuerpo médico de Barcelona y, por otra parte "quién sabe por qué".

"A Messi hay que disfrutarlo tal como es, pero eso no quiere decir que haya de poner en riesgo a está maravillosa máquina humana de jugar al fútbol con este calendario", dijo a mediados de septiembre.

Pero no sólo es culpa del apretado calendario europeo. Si bien es difícil para Barcelona prescindir de su estrella a menos que sea absolutamente necesario, Argentina se muestra también renuente a liberarlo así dispute el partido más inconsecuente. Luego está el propio jugador que no quiere perderse ni un minuto de juego.

De acuerdo con información de Jordi Blanco publicada recientemente en ESPNDeportes.com, el Barcelona había intentado 'sondear' a la Asociación de Futbol Argentina antes del encuentro del clasificación mundialista frente a Paraguay del pasado 10 de septiembre con la intención de liberar al jugador para los últimos partidos en la eliminatoria Sudamericana si Argentina aseguraba su boleto a Brasil, cosa que hizo con una victoria por 2-5. Pese a ello, la AFA dejó claro que no tenía intención de liberar al jugador. Lo que es más, el mismo Messi manifestó su deseo de participar en los encuentros ante Perú y Uruguay de la próxima semana.

La solución de Alejadro Sabella, técnico de la albiceleste, fue incluir en la convocatoria al joven delantero del Inter de Milán Mauro Icardi. Con la clasificación ya asegurada, la ausencia del '10' se reduce a un mero inconveniente para Argentina.

Barcelona, en cambio, se enfrenta a un problema más grave. Perder a su estrella deja en evidencia lo corto que resulta el plantel, independientemente de lo mucho que el éxito culé depende de Messi.

La solución del 'Tata' Martino ha sido, de momento, la de siempre: mandar a Cesc Fàbregas de 'falso nueve' flanqueado por Alexis, o Pedro, y Neymar en un 4-3-3. El detalle está en que sin Messi, las rotaciones en ataque se volverán escasas; solamente Alexis y Pedro podrán gozar de tiempo de descanso, turnándose en el equipo titular. A falta de otro crack, Neymar no tendrá ese privilegio. Tampoco Fàbregas, imprescindible en su papel de 'falso nueve'. Preocupante, si se suman las carencias en la media y la defensa.

Por fortuna se atraviesa el 'parón' de liga que el argentino aprovechará para centrarse en la recuperación. Mientras tanto, Barcelona tendrá que arreglárselas sin él como lo ha hecho ya en el encuentro ante el Celtic, en que los azulgranas vencieron por la mínima gracias al tanto de Fàbregas. Lo mismo aplica para Valladolid y, muy probablemente, para Osasuna equipo al que el Barça se enfrentará a la vuelta de la fecha FIFA el próximo 19 de octubre.

Si todo sale conforme al plan azulgrana, Messi volverá para enfrentarse al Milan el 22 de octubre y después, al eterno rival, Real Madrid, en el clásico español. Mientras tanto, sólo queda aguantar e intentar mantener la racha sin él, aunque esto implique forzar la máquina. Lo dicho: tres semanas sin Messi son demasiado.

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