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US Open: El 2-0 no siempre es el mejor resultado

La primera ronda del cuadro masculino del US Open dejó sorpresas, confirmaciones, abandonos y más de un partido a cinco sets. Eso no es extraño salvo que se repitiera la victoria para aquellos que cedieron en los dos sets iniciales. Todo una rareza.

De hecho, este es el cuarto Abierto de los Estados Unidos en la Era Abierta con 7 o más victorias por 2-0 en el estreno (otros: 2012 tuvo 9, 2016 tuvo 7 y 1991 también tenían 7).

El primero en lograrlo fue nada menos que Federico Coria. El rosarino debutaba en Grand Slams y no la pasaba nada bien con Jason Jung (6-2 y 6-4). El taiwanés se retiró cuando iniciaba el quinto parcial después de sentir la levantada infernal del argentino (6-4, 6-1 y 2-0).

Otro argentino fue protagonista pero para mal. Porque Diego Schwartzman llevaba un buen andar contra Cameron Norrie (6-3 y 6-4) y se despidió dejando pasar una buena chance con un 7-5 en el set final.

Cristian Garin ya estaba armando el bolso para irse a Europa cuando reaccionó. El local Ulises Blanch lo tenía maniatado (6-4 y 7-5) hasta que el chileno se acomodó y metió un 6-4, 6-4 y 6-2 implacable.

Al día siguiente, Andy Murray disputó un verdadero partidazo contra Yoshihito Nishioka en cancha central y con espectadores de lujo. El japonés imponía condiciones con un doble 6-4 hasta que apareció el amor propio del ex número uno del mundo. Dos tiebreaks y un 6-4 en el decisivo inclinaron el match.

Quien la tenía difícil era Karen Khachanov. Una derrota contra el prometedor Jannik Sinner era factible. Sin embargo, el ruso pudo darlo vuelta no sin transpirar. La placa final marcó un 3-6, 6-7 (7), 6-2, 6-0 y 7-6 (4). Al mismo tiempo, Casper Ruud dio vuelta su historia contra Mackenzie McDonald. Del 4-6, 4-6 pasó sin escalas al 6-4, 6-3 y 6-2.

Para cerrar la faena de partidos dados vuelta, Marin Cilic, un ex campeón del torneo, venció a Denis Kudla con parciales de 6-7 (3), 3-6, 7-5, 7-5 y 6-3. Como en el fútbol, el 2-0 no siempre es el mejor resultado.