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El año que Roland Garros casi imita a Wimbledon

"Sí, Roland Garros puede cambiar". La frase correspondía a Guy Forget, ex Top 10 del mundo y por entonces asesor y miembro del comité ejecutivo del Grand Slam parisino. No hablaba de una posible modificación de la fecha como por estos días; tampoco era por el techo de la central, que se hubiese estrenado -si es que llovia- por estos días. El tema en cuestión era la preclasificación en el cuadro masculino.

Rafael Nadal había cerrado el 2012 fuera de las canchas por una lesión en la rodilla izquierda y su vuelta en el ATP de Viña del Mar, después de siete meses de inactividad, se dio con el ranking N°5. Y ahí se empezó a plantear la situación: ¿Y si llega a París fuera de los cuatro mejores del mundo?

Ganó San Pablo, Acapulco e Indian Wells en cadena. No subió en el ranking. Llegó la gira europea sobre clay y en su primera incursión Novak Djokovic le ahogó el grito de campeón en la definición de Monte-Carlo. Y Nadal seguía #5. "El reglamento establece que los torneos de Grand Slam puede cambiar este orden. No me chocaría, no sería ilógico. Ésta es sólo mi opinión pero veremos qué decide Roland Garros. Djokovic y Nadal en los cuartos de final de Roland Garros sería una catástrofe”, aportaba Forget en L'Equipe.

Rafa, por su parte, intentaba tomar distancia. "Yo no soy nadie como para opinar de eso. Históricamente no se ha hecho así y no creo que se haga para este año, aunque si la organización lo decidiera así yo sería uno de los posibles beneficiados", señalaba en conferencia de prensa a su llegada a Barcelona para disputar el Conde de Godó.

Pasaban las semanas y la historia tomaba temperatura. Novak Djokovic, Andy Murray, Roger Federer y David Ferrer continuaban firmes en los cuatro primeros puestos del ranking pese a los títulos de Rafa en el evento catalán y en el Masters 1000 de Madrid. Había que tomar una decisión.

Y la voz llegó del director general de Roland Garros, Gilbert Ysern. "Nos acusaron de amañar el cuadro. Lo único que queríamos hacer era un gesto simbólico, un homenaje. Para calmar las cosas hemos decidido no cambiar nada en el sorteo", explicó en L'Equipe.

¿Fin del tema? Sí, pero hubo un condimento más, una vez ya tomada la decisión de no modificar el sistema de preclasificación. Rafa también ganó el Masters 1000 de Roma y saltó al número cuatro del mundo; y en ese mismo torneo Murray se terminó lesionando y bajando del Grand Slam parisino... Nadal arrancó el sorteo en París como tercero en la siembra.

Mucho ruido, pocas nueces y Rafa campeón del Roland Garros una vez más, tras una maratónica semifinal ante Novak Djokovic y una final apabullante ante David Ferrer. ¿Y cómo se fue Nadal de París? Parajodas del destino, cediendo una posición a manos de Ferru y en el puesto N°5 del ranking ATP. Ah, el año lo terminó como número uno del mundo.