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Sabatini sobre Aymar: "Había que ir con la campera que nos dio el Comité Olímpico, y Lucha cayó vestida para los Oscars"

Al igual que Rafa Nadal y Roger Federer, tuvieron algunos problemas en el comienzo, pero finalmente Gaby logró unirse al Instagram Live de Lucha. Para ellas, la demora se debió a que era la primera vez que realizaban un vivo y a los nervios de cada una. Sí, Gaby Sabatini, con 27 títulos en su historial, y Luciana Aymar, elegida ocho veces la mejor jugadora del mundo, se pusieron nerviosas por una comunicación en redes sociales. Así, entre risas por un primer intento fallido, empezó la interacción.

Sobre cómo están viviendo esta cuarentena, Lucha contó que duerme muy poco por la atención que requiere Félix, su bebé de casi cuatro meses, y que el cansancio no la deja hacer actividad física. Tampoco se encontró, como muchos, en la cocina descubriendo algún talento. “A mí dame la parrilla, la cocina no”, sentenció la rosarina.

Luciana mostró su cuaderno en el que tenía anotadas las preguntas, pero Gaby fue a la red, atacó primero, y le consultó sobre cómo llevó su retiro del hockey. “Siempre extraño la cancha. Es uno de los lugares que más felicidad me generó. Jugar era como mi terapia, yo me podía pasar horas. No quería irme. Sentí la presión de los periodistas y los medios, te vas poniendo grande y te van preguntando. Y ahí pensé que me tenía que retirar. Siempre pensaba el año que viene, y en el Mundial de La Haya (junio de 2014), que yo nunca me lesioné, tuve una distensión, y eso fue una señal. Ya está tengo que dar un paso al costado. Tengo que vivir, conocer gente, vivir la vida, así que pensé en retirarme en el Champions Trophy en Argentina (diciembre de 2014)”, respondió la jugadora.

Conversaron sobre las diferencias entre la individualidad del tenis y el deporte en equipo, y la presión que sintieron en distintos momentos de sus carreras. Ante las palabras de Sabatini, sobre cuánto le pesaban los sentimientos de “tener que ganarle” a otra tenista porque estaba por debajo en el ranking, Lucha fue contundente: “Yo no me bancaba la presión sola. Nosotras teníamos dividida la responsabilidad”.

Un fanático les preguntó qué harían diferente hoy si tuviesen la posibilidad de cambiar algo del pasado. A lo que la la flamante mamá respondió: “Es difícil manejar grupos de muchas mujeres, a veces siendo capitana o líder tenés que tener empatía con los jugadores, con los entrenadores, y con los dirigentes, tal vez eso es un poco tedioso o medio pesado. Hoy lo veo desde otro lugar, con otra experiencia, y creo que hubiese manejado las cosas de otra manera”, refiriéndose a la situación post Mundial 2014 en donde varias Leonas presentaron una carta renunciando al seleccionado.

Los ídolos, también tienen ídolos, y Luciana Aymar está en esa categoría. A ella le encanta el fútbol, y en su casa siempre se vio mucho ese deporte. Así que por contemporaneidad, Lucha admiraba a Diego Armando Maradona. Un día, los ídolos se conocieron. “Tuve la oportunidad de verlo en una entrega de premios, pero hubo un torneo en el que todos sabíamos que iba el Diego, entonces los deportistas esperábamos a ver qué deporte iba a ver en los Juegos de Beijing (2008). Y se apareció en el partido contra Alemania que jugábamos por el tercer y cuarto puesto. Imaginate el estadio, en silencio porque entró Diego. La gente gritaba 'Dieeego, Dieeego', a nadie le importó más el partido. Ganamos y no se enteró la gente que ganamos. Y cuando terminó que nos estábamos yendo, Diego me dice 'Lucha, Lucha, las zapatillas', y cómo no le voy a dar las zapatillas a Diego, me las saqué ahí, y se las di. Después fue al vestuario, pero me había tocado doping, y salí 40 minutos después, ya está me perdí de saludarlo. Y cuando salgo del doping me estaba esperando. Ese momento fue increíble”, relató con emoción Aymar.

Para darle un tinte gracioso, Sabatini tomó el mandó de la charla y empezó con una anécdota: “¿Te acordás cuando fue la cena de los Juegos Olímpicos de la Juventud? Teníamos que ir todos...”, enseguida Lucha la interrumpió con un carcajada, pero la mejor tenista argentina siguió: “Por suerte lo tenía a Nalbandian que me iba decidiendo cómo tenía que ir vestida, nos teníamos que poner un jean y arriba la campera que nos había dado el Comité Olímpico. Llegamos ahí, y cae Lucha, como si fueran los Oscars, con un vestido largo….”, y al recordarlo, juntas estallaron de risa.

De golpe, apareció en cuadro Félix, sostenido por su papá, el extenista chileno Fernando González, y se presentaron ante la “Tía Gaby”. Se saludaron con algunas morisquetas y el bebé ya quedó al cuidado de su mamá.

Para finalizar, le dieron lugar a otra pregunta de un seguidor que quería saber qué le diría la Aymar de ahora, a la de hace unos años. A lo que la ocho veces elegida como mejor del mundo contestó: “Que disfrutara mucho más, que esté más relajada. En ese momento me generaba mucha presión, me ponía muy mal cuando no me salían las cosas, cuando perdíamos. No llegaba disfrutar de los momento porque ya estaba pensando en el próximo torneo. Lo que más me emocionaba, era ver como mi familia o mis amigas se emocionaban por mí, y no llegué a disfrutarlo”, concluyó Luciana con Félix en brazos.